Olivia Wilde se pasa al striptease. La actriz está de moda, ella lo sabe y no va a dejar pasar ninguna oportunidad para llegar a la cima. Este año la hemos visto compartiendo planos con Harriosn Ford y Daniel Craig en 'Cowboys & Aliens', dentro de poco la veremos como madre de Justin Timberlake (sí, sí) en 'In Time' y en la comedia 'El cambiazo, con Ryan Reynolds. Y, si consigue llegar a España, la veremos también en una sátira política llamada 'Butter', donde se pone en la piel de una 'stripper'. En la película compartirá protagonismo con Jennifer Garner (que hará de Sarah Palin), Hugh Jackman y Ashley Green, con la que comparte también momento lésbico.
¿Alguien se atreve a poner en duda que el
striptease es la máxima expresión del erotismo? Insinuación, sensualidad, la tensión del deseo, la
promesa de la carne… la fusión perfecta de la sofisticación y los
instintos básicos. Y como no podía ser de otra manera, el cine ha sabido
saciar nuestra sed de strip-tease con gloriosas escenas que ya forman
parte del panteón de nuestra memoria erótica. Como homenaje a este gran
arte, os proponemos nuestro TOP 10 particular de striptease cinematográficos,
a la espera de que vosotros participéis opinando acerca de nuestro
ranking y proponiendo alguna escena mítica que hayamos podido olvidar.
¡Que pasen las reinas del erotismo!
10. Marisa
Tomei en El luchador (The Wrestler).
Cuando se menciona esta
película suele mencionarse el muy cacareado regreso de Mickey Rourke al estrellato
fílmico. Y se suele olvidar que la película contiene uno de los grandes
momentos eróticos de las últimas temporadas: un striptease de auténtico
lujo de manos de la ex-chica modosita Marisa Tomei, que en Antes que el diablo
sepa que has muerto, ya nos demostró todo el potencial erótico que
atesoraba. En esta ocasión, sus grandes bazas vuelven a ser el realismo y
la sensualidad de una mirada que desharía un témpano de hielo.
9. Jessica Alba en Sin City.
He aquí un striptease
que suele causar ciertas discrepancias. Para algunos estamos ante la
gran escena erótico-sensual de los últimos años. Para otros, nos
encontramos ante una secuencia fría y cargada de corrección política. La
demostración de que en el Hollywood actual tanto los actores de moda como el público
al que se dirigen la mayoría de las películas son incipientes
adolescentes. Aun así, a pesar de los contras, no puede negarse que Jessica Alba sabe
mover las caderas y contorsionar el esqueleto.
8.
Elisabeth Berkeley en Showgirls.
Todos la conocíamos por
ser la más mojigata de las protagonistas de la serie de culto teen
Salvados por la campana. Sin embargo, en 1995, la Berkeley quiso desmarcarse
de su imagen adolescente y se embarcó en una de las producciones más
injustamente maltratadas de los 90. En Showgirls, Elisabeth se entregó en
cuerpo y alma al universo erótico del striptease, asimilando y
ejecutando las técnicas más complejas y audaces. En fin, un papel a
reivindicar.
7. Natalie Portman en Closer.
Otra escena que está en
el límite de no ser un striptease. Sin embargo, es imposible negar el
talento de Natalie
Portman para estrujar al máximo todo su (limitado) potencial
erótico. Explotando al 200% una mirada que debería celebrarse como un
portento de sensualidad, la Portman consigue desmontar por completo a Clive Owen.
6. Erika Eleniak en Alerta maxima.
Ni Pamela Anderson ni nada.
Los auténticos nostálgicos, aquellos que crecieron vibrando al ritmo de
los Vigilantes de la playa, saben bien que la gran reina de los
bañadores rojos escotados respondía al nombre de Erika Eleniak (Shauni en la serie). Erika
derretía con la mirada, con la curvas, con los labios… incluso con los
dedos de los pies. El símbolo erótico adolescente por antonomasia. Y
cual fue la sorpresa, cuando descubrimos que Erica aparecía en Alerta máxima, ese
engendro cinematográfico protagonizado por el funesto Steven Seagal. Sin embargo,
la película valía la pena por el colosal striptease de la Eleniak.
5. Rebecca Romijn en Femme Fatale.
Se nota que nos vamos
acercando a los puestos de cabeza. Lo de Rebeca Romijn en Femme Fatale es
una proeza de principio a fin, una constante elaboración de un infinito
repertorio de herramientas eróticas. Lo cierto, es que llega a dar la
impresión de que la Romijn
no necesitaría sacarse la ropa para calentar al personal, pero cuando
llega el gran momento, con Antonio Banderas (y el espectador) como testigo, la Rebeca
consigue convencernos de que no existe un límite para su potencial
sensual.
4. Salma
Hayek en Abierto hasta el amanecer.
Un milagro de la
naturaleza: eso es lo que es Salma Hayek. Siendo una de
las actrices más bajitas del panorama hollywoodiense, la mexicana ha
sabido anteponer sus explosivas curvas a los estándares de belleza
predominantes en la meca del cine. Gracias a Dios. Necesitamos a más
Selmas que compensen la efervescencia adolescente, muy poco neumática,
que predomina en Hollywood.
Además, en Abierto
hasta el amanecer, Salma conseguí el más difícil todavía al lidiar en su
mítico striptease con una pitón albina sobre los hombros. Un prodigio de
virtuosismo erótico.
3. Demi Moore en Striptease.
¿Qué decir? Simplemente,
el striptease más deseado de la historia. Puede que a la postre no
fuera tan increíble como se prometía, sin embargo, solo por la
expectación que levantó (garantizándole a la Moore un sueldo de 12 millones de dólares)
ya debe constar en el reparto final de medallas. De algún modo, la
película que canonizó, desde su título, el gran arte del striptease.
2. Kim Basinger en 9 semanas y media.
Otro clásico
incuestionable. Una bomba de sensualidad en su máximo esplendor. Una
película icónica y un striptease, el de la Bassinger para Mickey Rourke que marco la
memoria colectiva de toda una generación. El cine puede tener una
función social. Aquí está la prueba. Después de ver esta película,
¿cuantas parejas no gozaron de striptease íntimos y privados?
1. Jamie
Lee Curtis en Mentiras arriesgadas
El striptease es un arte
que requiere unas cualidades innatas (está claro), pero sin embargo el
meollo del asunto se encuentra en la entrega y en la capacidad para
crear morbo. ¿Se puede ejecutar y triunfar con un gran striptease sin
ser el símbolo sexual del momento? Pues claro que sí, y Jamie Lee Curtis lo
demostró en Mentiras
arriesgadas, donde realizó para Arnold Schwarzenegger el
que nosotros consideramos el mejor striptease de la historia. Las luces
medio apagadas, un juego de seducción en estado puro, lleno de morbo y
peligro. Y sobretodo, una mujer absolutamente entregada a la causa. ¡Viva Jamie Lee!