Uno de los hombres más atractivos del cine y, por ende, del planeta, presenta en España nueva película, Up in the Air, una historia que parece hecha basándose en aspectos de su propia vida.
Lo de George Clooney es un caso bastante atípico. Triunfó a una edad avanzada para lo que suele ser habitual en el negocio del cine: tras muchos años realizando multitud de papeles secuandarios, la oportunidad le llegó, ya cuarentón, con la serie televisiva Urgencias, con la que consiguió fama y cierto reconocimiento, si no de su calidad como actor, sí dentro de la industria, que a partir de entonces le comenzó a ofrecer roles para la pantalla grande, convirtiéndose en estrella.
Y siempre lo hemos conocido con esa imagen de galán maduro que conquista a todo el mundo -mujeres y hombres- con esa sonrisa que derrite. Su primer protagonista llegó con Abierto hasta amanecer, de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino, y desde ahí, todo fue rodado. Su rostro comenzaba a ser garantía de éxito, a pesar de que las películas no fueran obras memorables dentro del séptimo arte. Es un hombre guapo, y eso, en Hollywood, en muchas ocasiones, basta.
No para de trabajar, las películas se suceden una tras otra: Un día inolvidable, con Michelle Pfeiffer, Un romance muy peligroso, con su amigo Steven Soderbergh, junto a Jennifer López, o Tres reyes.
En los últimos tiempos hemos podido verle en Ocean's Eleven, y sus secuelas Ocean's Twelve y Ocean's Thirteen, el film La tormenta perfecta y Oh Brother, Where Art Thou?, la comedia de los hermanos Coen con la que Clooney se llevó un Globo de Oro. Años más tarde, repitió con estos directores en otra comedia, Crueldad intolerable, que protagonizó junto a Catherine Zeta-Jones.
También ha estrenado El buen alemán, junto a Cate Blanchett. Y participa, además, en la tercera parte de la saga, Ocean's Thirteen. Asimismo, protagoniza la aclamada Michael Clayton, thriller ambientado en el mundo de las grandes corporaciones multinacionales.
Su amistad con Steven Soderbergh ha hecho que ambos se hayan asociado como productores: son responsables de Bienvenidos a Collinwood, una comedia negra en la que George tiene un pequeño papel; el thriller Insomnia, con Al Pacino y Robin Williams, y Solaris, protagonizada por Clooney y dirigida por Soderbergh. También ha debutado como director con Confesiones de una mente peligrosa, en la que también actúa.
Tras su debut como director, repitió la experiencia con Buenas noches y buena suerte, en donde interpreta además un papel secundario. Gracias a este trabajo lo nominaron como mejor director en los Óscar de 2005. Y, aunque finalmente fue Ang Lee quien ganó el premio, Clooney se llevó su primera estatuilla como actor secundario por su interpretación en Syriana.
Y, tras esta trayectoria, llega ahora a España Up in the Air, dirigida por el aclamado director de Juno, Jason Reitman, en la Clooney parece interpretarse a sí mismo: un hombre atractivo, encantado con su trabajo, y con una especie de fobia a tener una relación sentimental más allá de las sábanas... No es que sea una radiografía de su propia personalidad, pero se asemeja mucho en varios aspectos a la imagen pública que de él tenemos. Su última relación con la presentadora italiana Elisabetta Canalis está salpicada de rumores de infidelidades por parte de ella -lo que son las cosas-, y eso le acerca más a su personaje. La relación con Elisabetta parece funcionar, pero nunca se sabe con este 'soltero de oro' empedernido.
Y, por si esto fuera poco, lo último que nos llega es que se siente celoso de los nuevos talentos de Hollywood, hasta el punto de que se ha mostrado abiertamente envidioso con el protagonista de la saga Crepúsculo, Robert Pattinson, con cuya compañera de reparto, Anna Kendrick, ha rodado Up in the Air. Esta película, dicho sea de paso, corrobora que Clooney sigue creciendo como actor, y suena favorita para los Oscar.
¿Qué creéis vosotros?¿Ha crecido Clooney como actor, o sólo sigue siendo una cara bonita, que cultiva su soltería como si fuera un tesoro para la taquilla?