Cuando
nos encontramos en una época de verdadero aluvión de listas
cinéfilas, provocado quizá por un desmesurado afán de selección y clasificación sobre 'lo mejor y lo peor',
vamos todavía más allá y tomamos la historia del cine, al completo,
como campo de estudio. Situamos nuestro foco de atención en los
instintos básicos del espectador y rastreamos las 25 películas más
sexys de la historia. Sin más preámbulo, os presentamos esta lista realizada por Entertainment Weekly:
25. El cartero
siempre llama dos veces (1981, Bob Rafelson).
Muchas veces, no se necesita más que una escena para forjar una leyenda
erótica. Con su tórrido y agresivo encuentro sexual, con una mesa de
cocina como escenario privilegiado, Jack Nicholson y Jessica
Lange escribieron sus nombres con letras de oro en el salón de la
fama del erotismo cinematográfico.
24. Nueve semanas y media (1986, Adrian Lyne). Otro hito generacional. Un verdadero tour de force de lo más sexy con un Mickey
Rourke pre-caída-a-los-infiernos y una Kim Basinger en
estado de gracia. Todo
sensualidad.
23. La edad de
la inocencia (1993, Martin Scorsese).
Si hay algo que demuestra a las claras la lista de EW es que lo sexy no
tiene porqué ser sexual. La sugerencia es todo un valor (añadido)
cuando hablamos de tensión erótica. Y el deseo reprimido es la cúspide
de lo sugerido. Primera aparición en la lista de la siempre deliciosa Michelle
Pfeiffer.
22.
Mississippi Masala (1991, Mira Nair). En esta
revisión del clásico Adivina quién viene a cenar esta noche, Denzel
Washington reinventó la sensualidad negra y se erigió en heredero
de otra gran leyenda sexy: Sidney Poitier.
21. Instinto básico (1992, Paul Verhoeven).
Puede que su desinhibido erotismo y el escándalo que levantó en su
momento desviaran la atención, pero no se debe pasar por alto que
estamos ante una grandísima película, en la que lo sexy no es un valor
aislado, sino el vehículo idóneo para una trama cargada de deseo y sed
de posesión. Gracias,
Dios, por darnos a Sharon Stone.
20.
Titanic (1997, James Cameron). Más que de
sensualidad, aquí quizás tendríamos que hablar de cursilería. Habrá a
quien le parezca que los escarceos de DiCaprio y Winslet
son de alto voltaje. A nosotros nos dejan más fríos que un témpano de
hielo.
19. El diario
de Noa (2004, Nick Cassavetes).
Otro hito cursi, en el que lo acaramelado se lleva por delante todo el sex appeal de sus actores protagonistas. Un muy discutible clásico contemporáneo
18. Swimming Pool (2003, François Ozon). Godard hizo célebre la idea de que para hacer una película sólo
se necesitaba una chica y una pistola. François Ozon reinvientó
el concepto e hizo una película entera alrededor de la tórrida imagen de
la bellísima Ludivine Sagnier tumbada al sol, al lado de una
piscina.
17. Mulholland Drive
(2001, David Lynch).
Grandísima película con grandísimas escenas de sexo. El encuentro
nocturno de Naomi Watts y Laura Harring debe figurar en
cualquier lista con las mejores escenas lésbicas de la historia.
16. La
tentación vive arriba (1955, Billy Wilder).
No es posible hablar de lo sexy sin remitirnos a sus orígenes, entre
los que brilla con intensidad el cine clásico. Y si hablamos de
erotismo clásico, ¿cómo no mencionar a la gran Marilyn Monroe?
15. El año que vivimos peligrosamente (1982, Peter Weir).
Aunque hoy lo relacionamos con películas de acción, historias de
venganza y delirios ultra-violentos (en sus películas como director), Mel
Gibson también fue un icono sexual, en gran parte gracias a esta
magnífica película del gran Peter Weir (El show de Truman,
Master and Commander).
14.
Encadenados (1946, Alfred Hitchcock). Más
sensualidad clásica, aquí derrochada en forma de tensión y deseo por un
singular dúo: el formado por el carismático Cary Grant y la
delicada y poderosa Ingrid Bergman. ¿Se puede pedir más?
13.
Shakespeare in Love: Shakespeare enamorado (1998, John Madden). Otro hito de la cursilería más
ramplona. Probablemente, la peor
película de entre las ganadoras del Oscar a la mejor película.
12. Los fabulosos
Baker Boys (1989, Steve Kloves). La esperábamos ansiosos. Sí, es la segunda aparición de Michelle Pfeiffer
en la lista. La diosa de la sonrisa arrebatadora escribió su nombre en
mayúsculas en la historia de la sensualidad cinematográfica subida
sobre el piano de Jeff Bridges. Un diez.
11.
Once (2006, John Carney). Sinceramente, no
tenemos ni idea de qué hace esta película metida en esta lista. ¿Alguien nos lo explica?
10.
La tentación (1999, Tony Goldwyn). Al lado de Michelle
Pfeiffer, Diane Lane
es otro gran ejemplo de una belleza que parece casi extinta del
Hollywood actual (repleto de jovencitas esqueléticas y de aires
presuntuosos). La sonrisa humilde, frágil y deliciosa de Lane puede con
todas las miradas publicitarias de las Megan Fox de nuestro
tiempo.
9. Antes del atardecer (2004, Richard Linklater). Siguiendo la estela del erotismo sugerido
de 'La edad de la inocencia', Ethan Hwake y Julie Delpy
retomaron su idilio iniciado nueve años antes en 'Antes del amanecer' en
esta obra maestra sobre el paso del tiempo, la fuerza de la memoria y
el milagro de las segundas oportunidades.
8. El último
mohicano (1992, Michael Mann).
Una gran película en la que la que el amor y la épica se dan la mano
para forjar un relato de pasiones bigger than life. Una
interesante elección.
7. Amenaza en la sombra (1973, Nicolas Roeg). Todo un homenaje a otra de las reinas de la
sensualidad fílmica: Julie Christie.
6. Y tu mamá también (2001, Alfonso Cuarón). Maribel Verdú, situada en el centro
de un fogoso y desesperado triángulo amoroso en la que la acompañan unos
jovencísimos Gael Garcia Bernal y Diego Luna, es la gran
representante latina de la sensualidad fílmica. Con su belleza
susurrante y exuberante al mismo tiempo, Maribel se merece eso y
mucho más.
5. Fuego en el
cuerpo (1981, Lawrence Kasdan).
Con el tiempo, su estela se ha ido diluyendo hasta caer en el olvido;
sin embargo, en su época de esplendor, Kathleen Turner
llegó a ser todo un icono sexual, sobre todo gracias a esta asfixiante
y tórrida película, en la que compartía escenas de cama con el
siempre magnífico William Hurt. El título hacía verdadera
justicia al filme.
4. Los búfalos de
Durham (1988, Ron Shelton).
Otro fogoso triángulo, protagonizado por dos de los mitos eróticos de
los ochenta: Kevin Costner y Susan Sarandon. Tim
Robbins pasaba por ahí y terminó llevándose a la chica en la vida
real.
3.
Mr. y Mrs. Smith (2005, Doug Liman). Brad
Pitt y Angelina Jolie,
Angelina Jolie y Brad Pitt. Brangelina. Una pareja destinada al olimpo de
lo sexy. Su
relación se forjó durante el rodaje de esta más bien olvidable película
de espías. Un dato que explica lo inexplicable: que esta película esté
en el podio de honor de esta lista.
2. Luna nueva
(1940, Howard Hawks). Justicia cinéfila, sí señor. Hawks
(el director de Río Bravo y Los caballeros las prefieren
rubias) convirtió la guerra de sexos en motivo de caos y risas. La
fiera de mi niña es testimonio de ello. Sin embargo, fue en Luna
nueva
donde la velocidad de los diálogos se ensambló a la perfección con el
carisma de los personajes y el sex appeal de los actores (Cary Grant
y Rosalind Russell). Historia en mayúsculas del cine.
1. Un romance
muy peligroso (1998, Steven Soderbergh). Sorprendente número 1, aunque no injusto. En
esta historia sobre polis y cacos, Soderbergh supo sacar el
máximo de la curiosa química desatada por el dúo formado por George
Clooney y Jennifer Lopez. ¿Qué os parece ver a Clooney y
López en lo alto de la lista?