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Artículos - noviembre 2008

# lunes, 24 de noviembre de 2008 13:03

Sobre héroes y villanos

Doce jornadas de Liga han sido necesarias para acabar con los registros. Se acabó la imbatibilidad del Villarreal, la nulidad del Valladolid a domicilio, la sequía del Osasuna ... hasta los candados de seguridad del Barça saltaron por los aires. Siempre hay más tiempo que vida. Probablemente lo del Barça fue lo más llamativo en una jornada en la que los goles se vieron apagados por los puntos de nuestros tenistas en Mar del Plata. Era justo lo que nos faltaba para cerrar este año prodigioso cuyo resumen navideño disfrutaremos más que nunca. Supo mejor la Copa Davis por lo inesperada; por la confirmación de que hay tenis más allá de Nadal. Pero no se siguió con la misma pasión, todo hay que decirlo; acaso también porque una final entre Verdasco y Acasuso tampoco era tan grande reclamo, pero así fue siempre la Davis: una competición muy patriótica en la que el país está por encima de sus representantes.  Sólo tres millones y medio lo vieron por la tele, cuando estamos acostumbrados a superar los cinco con cualquier prueba de Formula 1 en la que Alonso se vea con posibilidades. Convendría estudiar este fenómeno.

Hablemos de fútbol. Del empate del Barça, por mejor decir. Y del impacto de los resultados sobre cualquier otro factor. Ganó el Madrid más triste de la temporada y no pasó nada; empató el Barcelona más brillante de los últimos tiempos y alguien embarcó la crisis en el puente aéreo camino de El Prat. Anoche ya se discutían algunos de los fichajes del Barça. El colmo.¿Seguro que jugar bien vale para algo? Al Getafe se le alabó por haber anulado al Barça con la misma seriedad con la que se censuró el suicidio del Valladolid por haber salido “a jugar” al Camp Nou. Todos callan ahora cuando, con esa misma alegría, el Valladolid le saca los colores al único equipo invicto del campeonato. Lo dicho: hasta para los exégetas del fútbol los resultados siguen siendo determinantes. 

Lo más paradójico de la jornada resultó ser que el gol  de Sneijder, que alguno osó calificar de pírrico, le permitió al Madrid ganarle dos puntos a todos los rivales, pues ninguno de ellos logró la victoria. Podría analizarse si no será  el efecto de las famosas e indecentes primas prometidas por Calderón Ramos. Si los jugadores de los demás clubs observan que perdiendo pueden ganar más dinero, podrían haberse abonado a la idea de poner nerviosos a sus dirigentes. Ahora suena a broma, y como tal se expresa, pero sería conveniente no olvidar que esto del fútbol hace mucho tiempo que dejó de ser un juego.

# miércoles, 19 de noviembre de 2008 12:12

El fantasma de Calderón

Resulta paradójico, es verdad, pero si el Madrid le hubiera ganado al Valladolid en Zorrilla hubiera establecido el mejor inicio de temporada del equipo en los últimos diecisiete años. Una derrota, empero, parece haberles sumido en una profunda crisis. No parece normal que entre la gloria y la miseria haya tan poco trecho. En cualquier otro momento se hubiera dado como factible una derrota en cancha forastera; la de Valladolid, sin embargo, pareció encender todas las alarmas. Más aún cuando aquel momento que podía ser mágico vino a coincidir con el mejor arranque de la historia del Barcelona tras su victoria en Huelva.

Nadie quiso analizar entonces, con el debido sosiego, que en Zorrilla habían faltado jugadores como Pepe, Diarra, Sneijder, Van Nistelrooy y Robben que, junto a Casillas y Ramos (y con respeto para Raúl y Guti), son los únicos jugadores que tienen nivel para ser titulares en el Madrid. Daba igual que hubiera bajas o no, se trataba de ahondar en la crisis, y la derrota lo justificaba de maravilla. Tampoco a nadie le convino colegir que la culpa de casi todo la tenía el formidable juego que está realizando el Barça. Es el problema de ser grande: que todo se magnifica y se distorsiona.

Hace apenas un par de semanas, cuando el Madrid iba por delante del Barça, el ingenuo Calderón iba por ahí presumiendo de haber fichado diecinueve jugadores de la actual plantilla y de haber cambiado el modelo que tanto daño le hizo al Madrid. Hay que tener mucha cara para decir semejante majadería tras haber prometido cuando las elecciones los fichajes de estrellas como Kaká o Ronaldo; hay que ser muy necio para hablar en esos términos cuando el pasado año insistió en el fichaje de Ronaldo; y hay que ser muy torpe para no ver que el Madrid tiene un equipito de andar por casa (comparado con los grandes de Europa, entiéndaseme) y que tanto el técnico como la plantilla tienen mucho mérito de haber ganado una Liga.

A partir de ahí, que cada uno se lo haga mirar. Schuster, mientras le dejen,  tratando de mejorar el juego, bastante pobre, del equipo ; Mijatovic rastreando el mercado para buscar los refuerzos que no supo encontrar en verano; y el presidente por accidente buscando un tratamiento para quitarse de encima la angustia que le supone ver al fantasma de Florentino apareciéndosele por todos los sitios. Que mal lo va a tener, ahora que empieza a manifestarse de verdad.

# jueves, 13 de noviembre de 2008 11:50

¿Otra final Lakers-Celtics?

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Apenas quince días de competición en la NBA y ya tenemos a los dos finalistas del pasado año mandando en sus respectivas Conferencias. Los Celtics con ocho victorias y una sola derrota lideran el Este tras derrotar anoche al único invicto: Atlanta Hawks. Los Lakers, por su parte, se mantienen como el único equipo invicto de la competición con siete victorias en otros tantos partidos; las tres  últimas ante Houston, Dallas y Nueva Orleans, tres  rivales directos por la primacía en el Oeste. Ni qué decir tiene que ambas franquicias son las grandes favoritas para repetir la final del pasado año.

Lo son, aún mas, si tenemos en cuenta que los grandes de este último lustro van perdiendo el paso. Sucede así en el Este, donde Detroit ya no es lo que era (ni parece que vaya a serlo con el cambio de Billups por Iverson), y se hace aún más lamativo en el Oeste, donde hay que acusar el muy vacilante comienzo de San Antonio que ni siquiera con la ausencia de Ginóbili puede justificar las cinco derrotas en siete encuentros. Tampoco Dallas y Phoenix parecen llamados a revivir mágicos momentos, aunque sí hay que hacer costar la mejoría ostensible que está mostrando Shaquille O’Neal con los de Arizona. Así por encima, da la sensación de que estas cuatro grandes franquicias piden algo de aire nuevo para volver a respirar ilusión. Porque calidad tampoco les falta.

Por el contrario, los equipos que empiezan a emerger necesitarían del oficio y de la experiencia de aquellos. Ninguno tiene a jugadores como Rashed Wallace, Tim Duncan, Steve Nash o Dirk Nowitzki, sino a jóvenes como Lebron James, Chris Paul, Tracy McGrady, Dwight Horward  o Deron Williams que, siendo formidables, necesitan más oficio y mejores plantillas para aspirar a lo máximo. Así, en el Este, y más allá del ni Cleveland, ni Atlanta, ni Orlando, parecen aún en condiciones de plantarle c gran trabajo que D’Antoni empieza a hacer con los Knicks,ara a los Celtics, y lo mismo podría decirse en el Oeste de franquicias como Nueva Orleans o Houston. Aquí, si acaso, uno confiaría más en un grupo tan rocoso y de tanto talento como el de los Utah Jazz de Jerry Sloan.

 Mientras todo eso llega, que aún quedan más de setenta partidos, sigamos disfrutando de los nuestros y, muy especialmente, de Rudy Fernández que está asombrando incluso a los que más confiaban en él. Anoche volvió a estar soberbio para alegría de unos Blazers que en cuanto incorporen a Oden y Webster darán un salto más de calidad. Portland sí parece una franquicia en la que confiar de cara a un futuro próximo. Y Rudy va a ser -está siendo ya, de hecho- un jugador determinante. El y Marc Gasol, con Rose (Chicago) Mayo (Memphis) y Beasley (Miami) apuntan al quinteto titular del All Star de rookies. Un lujazo.  

# domingo, 09 de noviembre de 2008 17:38

Orgía de goles

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Trece goles entre los dos primeros partidos de la jornada y una tónica que se mantiene: mientras el Barcelona gana con enorme facilidad arrollando adversarios de forma inmisericorde y convirtiendo sus encuentros en una orgía goleadora, el Madrid sufre lo indecible reduciendo sus partidos a un ejercicio libre de funambulismo sin red en el que todo puede pasar. Ayer el Barcelona doblegó al Valladolid con la misma insultante facilidad con la que lo viene haciendo en los últimos encuentros ligueros (sólo el Athletic en San Mamés se libró de ser goleado). Y con cuatro goles de Eto’o que le sitúan, destacado, en la carrera por el Pichichi.

 

El Madrid, por el contrario, volvió a ofrecer la misma imagen de encuentros precedentes, ganando con enormes apuros a un Málaga que, como el Numancia en su día, se fue perdiendo del Bernabéu después de haber logrado tres goles. Con lo que ese duele. El Madrid, sin embargo, salió fortalecido pese a volver a ofrecer síntomas verdaderamente preocupantes en su juego. Otra vez el coraje, su entereza, el Bernabéu loco y, sobre todo, la pegada  consiguieron el milagro de la remontada con sólo diez hombres. Y entre ellos, un protagonista: el argentino Higuain que, en ausencia de Van Nistelrooy y Raúl, se erigió con sus cuatro goles en el gran protagonista del encuentro.

 

 La  última vez que sucedió algo así, que marcaran cuatro goles en la misma jornada dos futbolistas del Madrid y del Barcelona, fue hace dieciséis años. El del Barça fue Hristo Stoichkov, que le endosó cuatro al Albacete en un partido en el que los azulgrana se impusieron por 7-1. Al día siguiente, el Real Madrid despachaba 7-0 al Español y Fernando Hierro lograba cuatro tantos para los merengues. Conste que no acaban ahí los mejores registros goleadores de ambos equipos. En el Barça, el austríaco Hansi Krankl le metió cinco goles al Rayo, y el extremeño Fernando Morientes anotó otro cinco con el Madrid frente al Las Palmas. También Manolo Clarés le hizo cinco al Valencia con la camiseta del Barça.

 

Más allá de las proezas individuales, el Barcelona está alcanzando unos registros espectaculares en lo colectivo. Treinta y cuatro goles en diez encuentros,  supone una media de casi tres goles y medio por partido; números que no sólo superarían los 107 goles de la “Quinta del Buitre” dirigida por Toshack, sino que sitúa al Barça a la altura del prodigioso Madrid de Di Stéfano, Puskas y Gento. No es normal, no, que cuatro rivales como Sporting, Atlético de Madrid, Almería o Valladolid hayan encajado cinco y seis goles, o que el Málaga recibiera cuatro a domicilio. El Barça no sólo juega bien al fútbol sino que golea con una furia inusitada que, además, se manifiesta de forma casi virulenta en la primera mitad de los partidos. Suerte para sus rivales que en las segundas echa el freno.  
# jueves, 06 de noviembre de 2008 9:22

Y Calderón con cien millones en caja

Después del excelente arranque (el mejor en la historia de ningún país) llegó la jornada negra para el fútbol español en la Champions. Ni una sola victoria en los cuatro partidos disputados. Ni siquiera los empates dejaron buen sabor, y eso que el del Atlético tenía un enorme mérito al conseguirse en el siempre difícil escenario de Anfield. Menos aún el del Barcelona por mucho que le sirviera para alcanzar la clasificación matemática que, por el momento, sólo han logrado, junto a los catalanes, el Sporting de Lisboa y la Juventus.

Los italianos lo hicieron a costa de un Real Madrid que mostró las carencias de las que venimos hablando durante toda la temporada. Un equipo más o menos solvente para andar por casa, pero a todas luces insuficiente para pretender conquistar Europa. Ni siquiera el perjuicio arbitral, que lo hubo, puede ser esgrimido como atenuante. El Madrid, diga lo que diga su entrenador, ofreció una imagen de impotencia bastante preocupante ante un equipo muy limitado como la Juve. Por eso tampoco sirven las excusas de las ausencias de gente como Pepe o Robben; a los italianos les faltaban Buffón, Poulsen, Trezeguet y algunos más, y les bastó con la enorme calidad de Del Piero, que hizo aún más doloroso el declive de Raúl.

El Madrid aprendió que lo que sirve para la Liga no alcanza para la Champions. Al Numancia, al Athletic y otros equipos se les puede ganar a base de coraje y pegada, pero con esas armas no alcanza para superar a los grandes de Europa. El Madrid es un equipo que ha ganado dos Ligas viviendo de Casillas y Van Nistelrooy, pero sin pasar de los octavos de final en Europa. Un equipo menor, con mucha gente aún en formación (Marcelo, Gago, Higuain, Drenthe...) y otros, como Cannavaro o Raúl, que van pidiendo el relevo a voces. Así que hay lo que hay:un equipo que se va a tener que jugar su clasificación en el último partido frente al Zenit, y un presidente necio e incompetente alardeando de tener cien millones en caja..

Total, que el Madrid se complica ahora su clasificación y convierte su último encuentro frente al Zenith en una verdadera final. Es muy probable que los cuatro equipos españoles consigan su pase a octavos, pero va a ser difícil que alguno termine como primero de grupo. Ni siquiera el Barça, que ha de rendir visita a Lisboa, lo tiene fácil. Pena lo del Villarreal, al que ya no le vale un empate contra el Manchester para ser primero de grupo, y alegría por el resultado del Atlético, que tampoco mereció más en Liverpool por mucho que al final se viera perjudicado por el colegiado. A este respecto, sería conveniente dejar de ser tan chauvinistas como nos hemos mostrado tras el “atraco” en Anfield. Es verdad que no pareció penalti, pero si el colegiado hubiera querido castigar al Atlético no lo hubiera dejado para el tiempo de descuento. Pudo pitar perfectamente dos penaltis en la primera parte; igual que pudo señalar otros dos en el área del Liverpool en la continuación. Si el Atlético pretende ser grande (y lo es) lo que tiene que llorar es la caprichosa ausencia de Agüero en ambos partidos.

# domingo, 02 de noviembre de 2008 11:44

El Barça más que un lider.

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El Barcelona. La respuesta a la pregunta de qué equipo le iba a arrebatar al Valencia el liderato en Primera era el Barcelona. Lo hizo  con una nueva y contundente victoria a domicilio; esta vez en el enfangado e indecente césped de La Rosaleda de Málaga. Camina firme el equipo de Guardiola, que ya suma diez victorias consecutivas (permítaseme que omita la de la Copa del Rey, que fue un Segunda B) , y lo hace además con un fútbol ora espectacular, ora práctico. Ayer tocaba ponerse el mono de trabajo y los de Guardiola demostraron que están igual de preparados para asistir a una recepción que para encabezar una algarada. Y ya no es sólo su juego, sino la contundencia del mismo, con prodigiosos registros. Tras aquel más que dubitativo comienzo (un punto de seis), han encadenado siete victorias con veintisiete goles a favor. Casi una media de cuatro goles por encuentro.

Es verdad que el liderato lo perdió el Valencia. Tropezó en Mestalla ante el Racing en uno de esos días en los que sobraba esa celebración barata del mejor comienzo de la historia (total, en ocho partidos); en uno de esos partidos que tanto temen los entrenadores porque la gente confunde el objetivo principal. De nada sirvió que Villa se destacase con un nuevo tanto como el mejor goleador español; allí estaba el Racing, el mismo que había empatado en el Camp Nou, para demostrar que algunos dirigentes del fútbol sólo sirven para tratantes. En Santander  se querían cargar a Muñiz, el entrenador, y como no querían pagarle, pretendieron forzar su dimisión anunciando la destitución de su preparador físico: Fernando Gaspar. Eso, además de  vil y cobarde, es propio de un presidente en el que nadie podrá ya confiar. Ni siquiera los seguidores del Racing.

Honor y gloria al Villarreal, que tras las derrotas del Liverpool y del Valencia, pasa a ser el único equipo invicto en las grandes Ligas. Lo había adelantado Pelegrini, "sigo confiando a muerte en este grupo", y a fe que el equipo le supo responder al formidable técnico chileno con otra exhibición en San Mamés, donde también la suerte jugó de su lado, como les suele pasar a los grandes. El equipo se mantiene segundo, a un solo punto del Barcelona y a la espera de lo que hoy consiga el Madrid en Almería.

Porque esta tarde se juegan otros seis partidos de esta novena jornada del campeonato que ayer nos regaló dieciocho goles en cuatro partidos, incluidos los dos de Agüero que le permiten tranquilizarse un poco al Atlético. Vamos camino de récord. Especial atención al partido del Madrid, tras los quince días que llevan en la casa blanca encendiendo y apagando hogueras. El presidente tratando de justificar  que no vive a costa del Madrid, el entrenador enfrentándose cada vez más al sector de prensa que se la tiene jurada, y algún que otro futbolista sacando los pies del tiesto. Ramos pidió perdón en el vestuario y las cosas, por ahí parecen haberse calmado, pero el equipo, que no pierde desde la primera jornada en La Coruña, sigue ofreciendo una preocupante sensación de inestabilidad. Y no tendría porqué.