Dice Juande que no se equivocó. Puede ser. El caso es que no le salió bien el pandemonium que montó en el equipo por la ausencia de Pepe y por las ganas de meter a Guti. Se entiende esto último, pues parecía tentación irresistible ante el escaso talento del grupo. Chirrió más aquello de desmontar el doble pivote que tanta seguridad le daba al equipo. Juande, empecinado en no alinear a Marcelo ni a Drenthe en el lateral, tuvo que trastocar hasta el dibujo. Ironías que tiene el fútbol. Luego, con el marcador en contra y con Guti jurando en la ducha, se volvió a los orígenes, pero para entonces el Atlético ya se había crecido. El Madrid sabe que anoche ganó un punto, de la misma forma que Juande habrá aprendido que no es el mejor momento para experimentar. Le sobra crédito después de lo mucho que ha cambiado al equipo, pero sus críticos le recuerdan que no ha dado la talla ante los grandes rivales. Oportunidad tiene de desquitarse en Anfield.
El Barcelona ha vuelto a poner las cosas en su sitio. Seis puntos, seis, señalaba la clasificación a la misma hora en que José Tomás se anunciaba con seis toros, seis, en la Monumental para el próximo cinco de Julio. En Barcelona se respeta más al fútbol que a los toros, y por eso pocos recordarán el indulto de Idílico por parte del maestro de Galapagar, aquel día de Nuestra Señora de la Merced del pasado año, mientras casi todos recuerdan como se le fueron vivas a los corrales las dos últimas Ligas al Barça. Ver ahora al gran rival volver a perder paso tiene que suponer una importante inyección de moral; más, aún, si el equipo volvió a lucir sus mejores galas ante el Athletic, pero los culés no acaban de tenerlas todas consigo. Y menos tras conocer que Pujol deberá estar tres semanas inactivo.
Marcaron Messi (18) y Forlán (18) treinta y seis dianas entre los dos. No marcó Eto'o, que se desesepra por la Bota de Oro, ni Raúl, a quien apenas se vió el día en que se le miraba con lupa porque la posible baja de Villa podría hacerle un sitio con la Selección, precisamente en el Bernabéu. El Kun Agüero ha ganado muchos puntos, como el Atlético, en los dos últimos encuentros. Si es verdad que a los grandes jugadores se les ve en los partidos importantes, el yerno de Maradona empieza a estar cada vez más lejos del Atlético.... y más cerca del Madrid. Que ésa es la desgracia, al día de hoy, de los rojiblancos: que cuando más importantes son los jugadores, menos posibilidades tienen de mantenerse en el club. Y eso debería de acabarse ya si de verdad se trata de ser, alguna vez, verdaderamente grandes..