
Ahora que España respira por las branquias de Cataluña, viene Del Bosque a recordarnos que el Barça no es sólo el mejor equipo del país, sino también su cantera más prometedora, dicho sea sin menoscabo de mérito para otras como la del Sevilla, Español, Villarreal, Athletic o Sporting, que también dan sus buenos frutos. Con la llamada de Busquets y Piqué son ya cinco los jugadores del Barça en la Selección. Y por ahí esperan futbolistas como Valdés o Bojan, de la misma forma que podría haber llegado Messi si alguien hubiese sido más previsor. Es una grata noticia que, en estos tiempos tan dados a la entronización de lo foráneo, más por lo de las comisiones que por los complejos (el Madrid, por ejemplo, tiene dieciséis extranjeros en su plantilla), se vea en la cantera un objetivo más que un remedio. Nada ni nadie nos ha ilusionado tanto como la Selección en los últimos tiempos. Hora es que los clubes sepan corresponder aportando jugadores nacionales. También por su propio interés.
ABEL, QUE PASE EL SIGUIENTE
El cuento de nunca acabar. Más de treinta técnicos han desfilado por el Manzanares desde que los Gil accedieron a la presidencia del club. Abel es sólo una muesca mas de unos propietarios que se hicieron con el club fraudulentamente y que, ahora, no lo van a soltar así por así. La afición, impotente, protesta contra el palco aún a sabiendas de que sólo van a conseguir la cabeza del técnico. A Jesús Gil el club se le quedaba pequeño, a su hijo muy grande. Ni siquiera el apoyo de Cerezo sirve para enderezar la nave. Menos aún cuando sólo está para que el propietario pueda esconderse.
DURARA SCARIOLO?
A José Luis Sáez, el presi del baloncesto español, le duran los técnicos lo mismo que a Gil. O menos, si tenemos en cuenta que los compromisos de la Selección se limitan a un par de meses de verano. Lleva cinco seleccionadores en siete años. El último: Aito, sólo duró tres meses, bien que en este caso fue, para vergüenza del presidente, porque ya tenía comprometido su futuro con Unicaja. Si tenemos en cuenta que, antes de su llegada, el baloncesto español tuvo dos técnicos (Díaz Miguel y Lolo Saiz) en treinta y cinco años, el suyo es un verdadero registro.
Por cierto, ¿cuándo le va a pedir disculpas a Pepu por acusarle, sin razón, de lo mismo que le consintió a Aíto?
GASOL, COMO DIVAC.
Pero no porque vaya a ser el responsable de la sección de baloncesto del Real Madrid, que tampoco, sino por su trayectoria en la NBA. Esta semana se cumplió un año de su llegada a Los Angeles, donde ya se ha convertido en pieza clave del equipo, como demostró el jueves en el Boston Garden. Viéndole jugar con ese aplomo y esa madurez, el recuerdo de Divac y sus formidables años en Los Angeles y en Sacramento viene obligatoriamente a la memoria. El serbio fue el primer europeo que causó sensación en la NBA, y también fue All Star a los veinticinco años. Gasol ha progresado en un solo año con Phil Jackson casi tanto como en sus seis temporadas en Memphis. Se le nota porque ya no juega tan pendiente del aplauso de Bryant. Tiene razones sobradas para sentirse el otro líder del equipo.
PASILLO A ARMSTRONG.
Desde Francia nos llegan noticias de que Marie Odile Amaury, máxima responsable del Grupo ASO (propietaria de L’Equipe, Le Parisien, Tour de Francia, Vuelta a España....) ha instado a los responsables de sus diarios a que rebajen la presión que desde hace años vienen ejerciendo sobre el ciclismo como abanderados de la lucha contra el dopaje. Pese a que las recomendaciones se han entendido como una injerencia en la libertad de trabajo de los periodistas, se me antoja una inteligente decisión.
Al dopage hay que combatirle con una estricta aplicación de las leyes y una firme intervención policial. La labor del periodismo debería quedarse en la denuncia. Lo demás es un sensacionalismo barato que, más que luchar contra el dopaje, le ha ocasionado muchísimo daño al ciclismo. Tanto o más que el ominoso silencio de sus dirigentes.