Primera Parte
Nuestra alarmante falta de ideas nos ha llevado a dedicar un episodio a la Caja Tonta, ese gran invento de la humanidad, junto a los preservativos con sabores exóticos. ¡Qué grande la televisión! Ese instrumento que usamos para educar a nuestros hijos, que luego se convierten en psicópatas sin vida propia, que tratan de engullir ratones o de lanzarse por la ventana con una sábana roja atada al cuello. Ese aparato mágico que nos sirve como excusa para no tener sexo con nuestra pareja si somos mujeres, o como excusa para tener sexo con nuestra pareja si somos hombres..
No existe mejor tributo a la televisión que un programa de zapping, la fabulosa forma que tienen las cadenas de sacarse un programa de la manga, sin gastarse un euro. De los espectáculos infantiles, pasando por los reality shows, el fútbol, los programas de variedades nocturnos, la tele tienda y las sesiones de cine made in Hollywood...toda la caspa catódica concentrada en un sólo episodio de Los Comecocos.
Segunda Parte

El episodio número 12 da la bienvenida de nuevo a uno de los personajes más entrañables de Los Comecocos, Iván Trago alias Frigolleto, nuestro campeón de boxeo y vocalista del il Friko, que aceptó el desafío de Uwe Boll, pero que no pudo derrotarlo por que el director alemán, temeroso de morir en el combate, prefirió elegir a Oso como representate español. El tal Oso, que más bien debería haberse llamado el Chimpancé por su cobardía y deplorable forma física, era un friki anémico, que fue merecidamente vapuleado por Boll, tras deleitar al público con un espectáculo que batió récords de patetismo y vergüenza ajena.
Olvidémonos de viejas rencillas y rencores, es hora de disfrutar del televisivo show de Los Comecocos. Por cierto, si alguna cadena de televisión está interesada en nosotros, nos vendemos a precio de fábrica. Mil euros y un bocadillo de jamón del bueno y somos suyos. Tengan en cuenta señores directivos, que no salimos tan caros como una serie de Ana Obregón, somos más graciosos (hasta un cadáver lo es) y nos pueden maltratar tanto como deseen. Nos va el rollo sado, somos del Atleti.