Primera Parte
Ha llegado la esperada fecha en que se celebran los premios cinematográficos más importantes que existen. Un evento mágico que mantiene en vilo a millones de espectadores de todo el planeta. No, no nos referimos a los Oscars, hablamos de la primera edición de Los Comecocos Awards.
¿Y cómo lo celebramos? Invitando a los actores más peludos y carismáticos de la industria del cine. Seres que desconocen las palabras higiene y afeitado, que competirán por ganar en un espectáculo que no tiene rival. A su lado los Goya, son un chiste organizado por aficionados. Ah, perdón, me comunican que siempre lo han sido.
Segunda Parte
La emoción se dispara con la entrega del premio más relevante: El Mejor Actor Peluchil del Año. Y es que la competencia es muy dura este año. Venido de Ecuador, y con los papeles en regla, tenemos a Terrexito, un dinosaurio que ha sido la estrella de una historia de amor jurásica que arrancado lágrimas de las plateas, y alguna que otra sonora ventosidad. Un romance imposible, que los críticos han calificado como el BrokeBack Mountain de la arqueología.
Otro candidato de relevancia, es Fito, el cocodrilo, que en Cocodrilo Dundee: El Musical, ha demostrado que los animales de su especie, además de ser unos excelentes abogados e inspectores de Hacienda, tienen un don natural para la canción.
También está nuestro compañero, Caspas el León, aunque tenemos el presentimiento que no se llevará el Comecocos de Oro. Y es que el precio de los sobornos en las entregas de premios, está por las nubes. Caspas, decidió invertir su dinero ganado con el sudor de su peluda frente, en otras laboras más importantes: hundir la SGAE, hundir la SGAE, abrir un fumadero de opio con Cayetana Guillén Cuervo, y por último, hundir la SGAE.