Primera Parte
Podríamos darte diez razones para ver Los Comecocos, pero por desgracia, no las hay. En nuestro programa número 22 (¡ventidó, ventidó, ventidó!) nos hacemos eco de una peligrosa conspiración a la sombra, según la cual los máximos responsables de la industria del cine y la música han unido fuerzas para acabar con los videojuegos, ese sector marginal que, increíblemente, ya factura más dinero que ellos (teniendo en cuenta las películas que hay en cartelera… ¡no me extraña!).
Es por ello que han decidido llevar a cabo un malvado plan digno del mismísimo Conejo Nocivo, dando por iniciada una amarillista campaña en contra de los videojuegos. Televisión, música, series de televisión… todo quedará contaminado por esta oleada de crispación digna del mismísimo Pe… pe… Pedrito, mi primo, que es muy crispador (¡es que no me está permitido hablar de política!).
Segunda Parte
Además de eso, aprovecharemos para hablar de God of War 2, Digital Devil Saga 2 y Ghost Recon: Advanced Warfighter 2; claro que si estás leyendo esto es porque en realidad no te importan demasiado los videojuegos y lo único que te interesa de nuestro programa, es descubrir hasta que punto nos hemos denigrado como personas esta vez… además de entretenerte contando el número de personas e instituciones que nos demandarán por este fantástico episodio 22.
Asimismo, aprovecho para deciros que si queréis ver y escuchar la versión completa de la canción de Tobias Sander (el cantante revelación que nos deleita con su tema "Por cada bala una flor", que viste como un terrorista islámico, pero no lo es.) presentada en el programa, debéis pedirlo explícitamente en el post y, de reunir diez peticiones, con el próximo programa podréis disfrutar de ella en su totalidad.
Claro que también podéis pedir cualquier otra cosa que, de tener también diez apoyos, será realizada sin ningún tipo de pudor. Eso sí, nada de peticiones sobre coprofagia, zoofilia, partidas de dominó ilegales, y demás viles actos. Para eso ya se creó la teletienda en televisión. Los Comecocos, la única enfermedad que se transmite por vía visual.