
Muchos nos temíamos que la masacre acontecida en la Universidad Politécnica de Virginia, hace un mes, donde perdieron la vida 33 estudiantes, tarde o temprano iba a relacionarse con los videojuegos de una forma u otra, por culpa de la prensa sensacionalista, como ya sucedió con Columbine. Pero ha sido precisamente uno de los “nuestros” quién ha destapado la caja de los truenos.
El joven australiano Ryan Lambourn, de 22 años, tuvo la genial idea de realizar un videojuego llamado V-Tech Rampage, inspirado en la matanza de Virginia, que nos ponía en la piel del responsable de los asesinatos, Cho Seung-Hui, el cual sembraba el terror en el centro universitario, matando a sus compañeros de clase, y luego lo subió al conocido portal de juegos de flash Newgrounds.
Tras el alubión de críticas que recibió por la forma en que trilivializó un suceso tan trágico, Ryan Lambourn, replicó a sus detractores, diciéndoles que retiraría su juego de la web si recibía a cambio la suma de 1000 dólares. De recibir 2000 dólares, quitaría su creación de su página personal, y si se trataba de 3000 dólares, incluso se disculparía por haberlo hecho.
Poco después, y cuando su web personal fue retirado, Ryan declaró que el supuesto rescate que pedía no era más que una broma, y que los medios de comunicación habían dado demasiado importancia al asunto.
En fin, ya podemos luchar por limpiar el nombre de los videojuegos ante la opinión pública, que mientras siga habiendo gente tan inconsciente en el mundo, todo esfuerzo caerá en saco roto.