
Este año la canción del verano no será obra del Koala, ni de las Ketchup, ni del cadáver criogenizado de Giorgi Dan...menos aún un tema de esos pestilentes sucedáneos de rap denominado regetton, que infecta nuestros tímpanos y mentes en las carpas, esos fétidos nidos de delincuentes donde se reúne una nutrida fauna de desechos sociales y concursantes potenciales de Gran Hermano y Factor X.
La canción del verano 2007, será de los Comecocos. Para ello hemos organizado un festival musical a escala mundial, convocando a lo mejor de cada país, y tras un estricto proceso de selección, que ha contado con la ayuda inestimable de Miqui Puig, ese talentoso híbrido entre Porky el cerdito de la Warner y Adolf Hitler, hemos elegido tres auténticos temazos.
El primer aspirante es un rapero realmente divino, no en vano es el hijo de Dios, Jesucristo, que ha compuesto un rap para fomentar la fe cristiana entre los más jóvenes, acompañado de los Hermanos del Monasterio del Eterno y Doliente Dolor de Muelas de San Lucas Bandolero, grandes bailarines y mejores cantantes.
Le sigue Frigolletto con su Frikitón, un polifacético actor y cantante de gran renombre y sobrepeso, que se atreve con cualquier género y grupo alimenticio, protagonizando un elevadamente erótico videoclip, rico en energía inmediata y poder calórico, que ha provocado orgasmos visuales a miles de mujeres de todo el mundo, acabando también con la vida de numerosas ancianas.
El tercer finalista es el Himno Pirata del gran Jack Sparrow, que ha dejado los barcos y los Siete Mares en favor de los programas de descarga p2p, el porno, y todo aquello que sea ilegal. Una fabulosa canción, condenada a convertirse en una canción de guerra para los piratas modernos.