El medio GamePolitics reporta una noticia que está llena de exquisita ironía. El Capitán Tomoaki Iishiba, el cual ingresó en el ejército americano en el 1993 y posteriormente fue asesor técnico del primer Metal Gear Solid, ha sido detenido por tráfico de armas.

Iishiba fue detenido por la policía federal tras haber adquirido partes de un arma en el mercado americano, concretamente los EoTech 553 unos sofisticados visores nocturnos holográficos, y después haberlos vendido y enviado a terceros residentes en Japón por un precio de 630 dólares por unidad sin poseer una licencia de exportación.
El acusado se enfrenta ahora a un cargo de conspiración por contrabando de mercancías procedentes de los Estados Unidos y se ha programado una declaración de culpabilidad al final del mes, según informa el fiscal auxiliar Todd Greenberg encargado del caso.
Por fortuna para nosotros, Tomoaki trataba de vender ilegalmente visores holográficos y no superarmas avanzadas con aspecto de robot gigantesco provistas de armamento nuclear. Como diría Solid Snake, "la Guerra ha cambiando".