Es un placer poder ver de vuelta a los Cazafantasmas en su máximo apogeo aunque solo sea en un videojuego, ya que todo apunta que la tercera entrega que prepara Hollywood los relegará a un injusto segundo plano a favor de actores más jóvenes de dudoso talento interpretativo. Una ironía pues ha sido la expectación de su videojuego lo que ha hecho posible la nueva película.