Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales
# lunes, 20 de julio de 2009 16:05

¡Nuevos juegos disponibles!

Archivado en:

Nuestra familia de juegos gratis online crece con la llegada de nuevos y alucinantes títulos que no hacen más que complementar una oferta ya de por sí interesante, con nuevas propuestas que no os podéis dejar escapar.

DAMORIA

Retrocede en el tiempo hasta la oscura Edad Media y disfruta de un complejo simulador masivo online de civilizaciones. Edifica, negocia, conquista y levanta un poderoso imperio que será recordado en los libros de historia.

SOCCER MANAGER

Los amantes del deporte rey pueden probar sus dotes como manager de fútbol, luchando para que su equipo llegue hasta lo más alto y asistiendo a las retransmisiones de espectaculares partidos en 3d.

DEEPOLIS

Puede que el hockey no sea tan popular en España como el fútbol, pero no deja de ser una práctica emocionante y más si debes ejercer el rol del míster de un equipo de novatos que aspiran a convertirse en leyenda.

HOCKEY MANAGER

La estrategia y la mejor acción se encuentran en las profundidades del Océano Pacífico. ¿No nos crees? Aventúrate en los agitados mares de Deepolis, donde se ha desencadenado una batalla masiva entre submarinos.

# miércoles, 08 de octubre de 2008 15:46

Crónicas de SeaFight : Capítulo 2:

Archivado en:

Todo estaba preparado. La tripulación, aunque habíamos tenido una baja de última hora provocada por la mezcla de alcohol y una apuesta demasiado optimista, estaba preparada para iniciar el viaje y tratar de salvar la vida al viejo Barbaroja. Se lo debía. Y mis hombres me lo debían a mí.

Los preparativos habían sido largos, pero estábamos preparados para enfrentarnos a cualquier contratiempo, así que levamos anclas con la seguridad de saber lo que estábamos haciendo y con ciertas ansias de entablar combate lo más pronto posible, cosa que se produjo nada más repartir las camas. Dos bajas más. Ya eran tres en pocos días. Por suerte había sido previsor y teníamos suficientes hombres para realizar la misión con cierta seguridad.

Durante el trayecto decidimos cazar un par de monstruos marinos con la intención de abastecer nuestra despensa de un buen puñado de carne fresca, pero nos topamos con varios piratas de segunda, cobardes marineros de agua dulce que nos robaron alguna de las piezas justo cuando nos disponíamos a darles el tiro de gracia. Por desgracia no pudimos atraparlos, pero memoricé el aspecto de todos y cada uno de ellos para vengarme cuando llegara el momento. Aquél momento lo único que importaba era salvar a Barbaroja.

Cuando nos hallábamos cerca, un barco enemigo se cruzó en nuestra trayectoria y no pudimos evitar acabar a cañonazo limpio con él. Hacía mucho tiempo que el viejo John Hawkins me la tenía jurada, desde el día en que decidí hacer efectivo aquello de “una mujer en cada puerto” y tuve la mala idea de que la suya fuera una de ellas. Aquella aventura me costó muchas amenazas por parte de John, pero el destino había querido que no nos cruzáramos hasta entonces.

Podría decir que fue un combate bravo e intenso, pero faltaría a la verdad. Aunque sufrimos varios desperfectos y un par de hombres resultaron heridos, uno de ellos víctima de su propia estupidez, la victoria fue nuestra con una claridad que subió la moral a toda la tripulación y nos permitió retomar el camino con fuerzas renovadas.

Lástima que el tiempo corriera en nuestra contra y que muy cerca ya del lugar de ejecución una embarcación empezara a dispararnos y nos viéramos obligados a responder el fuego enemigo hasta hacerla añicos. ¿Quiénes eran? Si he de ser sincero, lo desconozco. Algún amigo de John, quizá, otro marido cabreado, tal vez, o sólo un puñado de piratas con ganas de entablar combate y sin la inteligencia necesaria para saber que aún les quedaba mucha verdura por comer si querían enfrentarse a un pirata experimentado como yo.

Sea como sea, fue una victoria pírrica, pues al enzarzarnos en el combate perdimos demasiado tiempo y no conseguimos llegar a tiempo al lugar de ejecución de Barbaroja. Todo el trabajo y entrenamiento acababa de ser lanzado por la borda. Y lo que era peor, ya no podría devolverle el favor a mi viejo amigo.

Cuando ya me disponía a volver a puerto y decidir nuestra próxima misión, descubrí que Barbaroja no había sido ahorcado aún. Temiendo el intento de rescate de varios de sus más fieles amigos, las autoridades les habían parado una trampa y habían acabado con algunos de los más famosos piratas del momento. Algunos otros pudieron poner pies en polvorosa cuando vieron que toda la flota del rey estaba allí esperándolos, pero en mayor o menor medida, todos sufrieron daños.

Después de todo, había tenido suerte. Aquél barco que se cruzó en mi camino en el último momento me había salvado. Había dado su vida por salvar la mía. Inconscientemente, claro está. Pero yo siempre fui un tipo agradecido. Decidí que averiguaría su nombre y enviaría una buena indemnización a su viuda, pero antes que eso debíamos volver a plantearnos la misión. La ejecución sería mañana. Y esta vez no sería una emboscada. Esta vez llegaríamos a tiempo y salvaríamos a Barbaroja. Entonces podría volver a sentirme bien conmigo mismo. Habría pagado mi deuda. Al fin.

¡Únete a la hermandad de los piratas en SeaFight y escribe tu propia leyenda!
# miércoles, 08 de octubre de 2008 15:36

TRUCOS: ¿Como conseguir un chofer?

Archivado en:

Los novatos que pretendan contratar los servicios de un chofer para poder implicarse en operaciones de contrabando, se encontrarán ante la sorpresa que no hay ningún personaje disponible para dicha tarea. En realidad si existen los chóferes solo que se conocen como Cómplices en el juego.

¡El Crimen Organizado te llama! Forma parte de la Familia con The Mafia.
# domingo, 05 de octubre de 2008 23:05

Crimen en las Venas (Pimps): Capítulo 1: La zorra enamorada

Archivado en:

Respeto. Esa es la última palabra que salió de la boca de mi padre justo antes de que le rompiera tres dientes de un puñetazo. Desde entonces decidió no volver a dirigirme la palabra ni hablarme de la conveniencia o no de que llegara a las tantas de la madrugada o hubiera instalado unas cuantas plantas bastante vistosas en el jardín trasero. Aquél día marcó el principio de una nueva vida para mí, porque llegué a la conclusión de que podía hacer lo que me viniera en gana. Descubrí que podía llegar a ser el puto amo.

Y a fin de cuentas mi viejo tenía razón, había llegado el momento de empezar a trabajar duro para llegar a ser alguien importante. Se acabó eso de vender un poco de grifa a los cuatro pijos de las universidades cercanas al tugurio dónde vivía, debía apuntar más alto y reventarle los cojones a quién quiera que osara cruzarse en mi camino. Por suerte para mí conocía a todos los matones del barrio, así que lo primero que hice fue hacer unas cuantas promesas a diestro y siniestro que, junto con un buen puñado de parné a modo de incentivo, me sirvió para contratar un par de freelance con muy mala leche.

Después de eso decidí iniciarme en el negocio de la prostitución, en el que hasta ahora sólo había ejercido el papel de satisfecho cliente, y poner a mi servicio a unas cuantas putas a las que exprimir hasta que su herramienta de trabajo echara humo. Gracias a ellas y a la ayuda de mis nuevos socios, empezó lo que yo había dado en llamar “El reinado de T-Hustler”, aunque no tardé en ser conocido en el barrio como don “no me toques los cojones”.

Obviamente no pensaba encasillarme dentro del mercado de la prostitución por muy interesante que fuera poder probar el producto cómo y cuando me diera la gana, así que empecé a flirtear con el tráfico de drogas a mayor escala, dónde empezaron a surgir problemas de verdad: ajustes de cuentas, morosos a los que pasar factura, cuentas que no cuadran… debía empezar a tomarme las cosas muy en serio.

Mi verdadero reinado de terror empezó el día en que empecé a sospechar de uno de mis traficantes, al que habían atracado tres veces en un mismo mes y quitado todo el material. Me sorprendió especialmente el hecho de que todos los ataques se hubieran saldado con un algún que otro rasguño sin importancia para él. Fue por eso que decidí investigar hasta descubrir que el misterioso atracador no era otro que su hermano, cosa que no me hizo demasiada gracia. Aquél hijo de puta me estaba tomando por gilipollas.

Decidí hacerle una visita y, tras informarle de mi hallazgo y ver el terror reflejado en su rostro, le pateé la cara hasta que ni su propia madre pudiera reconocerlo, le rompí una pierna y le clavé una navaja en el brazo, dejándole una señal que le recordara que no era buena idea tomarme por imbécil. Tras eso tuve unos días de tranquilidad dónde todo parecía ir sobre ruedas hasta que una de mis prostitutas empezó a quedar con el mismo hombre demasiadas veces.

No me hubiera importado si no fuera porque el dinero que me llegaba no era equivalente al tiempo que pasaban juntos. ¿Una puta enamorada? ¿Esperaba que aquél imbécil se apiadara de ella y la sacara del mundo de la prostitución? ¿Dónde coño creía estar, en Pretty Woman? Decidí que había llegado el momento de hacerles ver que en el mundo real no pasan esa clase de cosas. Les haría una visita, una visita que no olvidarían jamás.

¡Esta es solamente una de las grandes aventuras que puedes vivir jugando a The Pimps!
# jueves, 02 de octubre de 2008 14:06

TRUCOS: Dinero rápido

Archivado en:

La mejor forma de invertir los pocos dólares que poseemos al comienzo del juego, es gastarlo en la adquisición de prostitutas y traficantes de crack. Acto seguido acudid al colombiano para comprarle suministros de crack. Por cada dosis de crack vendida ganaremos 50 dólares. Vendiendo crack a baja escala es como obtendremos nuestros primeros beneficios, los cuales deberemos usar para adquirir un prostíbulo. Ya se sabe, el sexo nunca está en crisis y menos en un juego como The Pimps.

# jueves, 02 de octubre de 2008 13:55

TRUCOS: Mapas secretos

Archivado en:
Antes que probar este truco asegúrate de disponer de una nave poderosa, como por ejemplo un Goliath. Ve hasta el escenario x-4, allí observarás que hay un portal situado en medio de otros dos, pasa a través de él. Después toma el portal del centro, el cual te percatarás que no puedes verlo en el mapa. Si sigues las instrucciones correctamente habrás descubierto un escenario oculto de Dark Orbit. Pero ten cuidado, ahora los portales no te ofrecen protección alguna.
# jueves, 18 de septiembre de 2008 16:05

La Sombra del Crimen (Mafia): Capítulo 1: Nada de Nombres

Archivado en:

Ser un recién llegado siempre es difícil. Sobretodo cuando la intención de uno no es la de apuntarse al comité de festejos de la parroquia ni la de aceptar un trabajo basura por el que apenas le paguen unos pocos dólares a final de mes. Cuando uno llega a la ciudad con la idea de apoderarse de ella no puede esperar ser recibido con vítores y quilos de confeti lanzado desde las ventanas de la calle principal.

Debe aparecer con el mayor sigilo posible, investigando sobre quién se encarga de todos los trapicheos del lugar y elaborando un cuidadoso plan de ataque. No se trata de llegar y empezar a disparar a diestro y siniestro para demostrar que eres un tipo duro, sino de comportarse como la peor de las enfermedades, aquella que no sabes de dónde ha venido pero cuando te quieres dar cuenta el médico te ha dado dos semanas de vida.

Así fue mi llegada. Silenciosa. Tranquila. La llegada de un viajero más entra en Indianápolis y no sabe cuanto tiempo permanecerá en la ciudad. Sabía que tenía una semana de margen antes de que nadie supiera de mi existencia, así que la aproveché para empezar a fundar las bases de mi futuro negocio. Contraté a un par de tipos, algo caros para mi gusto, y les encargué que empezaran a extorsionar a algunos comerciantes del distrito en el que había decidido instalarme (el que me pareció más tranquilo por aquél entonces).

“Nada de nombres”, les dije. “Nada de entrar y empezar a romper cosas diciendo que os he mandado aquí”, les insistí. Lo único que quería era que hicieran su trabajo. ¿Quién los mandaba? Con un poco de suerte los tenderos presupondrían que era cosa del mafioso local de turno y antes de que ataran cabos ya habría recopilado el dinero suficiente cómo para plantar cara a quién fuera necesario.

La cosa empezó bien. Mientras Jack y Peter –realmente no tenía ni la más remota

Mi primer golpe fue improvisado, fruto de la casualidad. Me encontré a altas horas de la madrugada con una calle desierta y una anciana emperifollada hasta los topes con toda clase de joyas y me dije: “¿Acaso no es eso una señal divina?” y decidí llevarme algunas de las cosas brillantes que colgaban de aquella especie de árbol de Navidad. Fui bueno, le dejé a la pobre mujer un colgante de un santo que no llegué a reconocer y la sortija de matrimonio. Lo otro, tras llevarlo a la casa de empeños, me supuso setenta y cinco dólares extra.

Tras eso empecé con los golpes de verdad. Robé un par de coches y conseguí unos cinco de los grandes. Eso me animó a seguir por el mismo camino y me empeñé en robarle el coche a un ricachón que acudía todas las noches al teatro. Fue realmente frustrante, porque cada vez que me disponía a realizar el trabajo al tipo le daba por salir del teatro a fumar un cigarrillo. No importaba que cada noche actuara a una hora distinta, era como si una especie de sexto sentido lo avisara. Estuve a punto de dejarlo por imposible, pero si tengo un defecto es la cabezonería, así que insistí hasta que, tras diez intentos fallidos, logré mi objetivo y me sentí realizado por un momento. Había llegado el momento de dar un salto. Un atraco. Uno de verdad. A una joyería.

Una vez al mes Rubenstein recibía los diamantes más nobles de los Países Bajos para crear sus joyas. Estaba seguro que un atraco a su almacén valdría la pena, así que estudié la zona durante un par de días y me decidí. Mañana a las 22:00. Sin duda alguna, ese sería un punto de inflexión. Si hacía un buen trabajo, empezarían a oír hablar de mí; si metía la pata, acabaría entre rejas y mi aventura en el mundo del hampa habría terminado.

¡El Crimen Organizado te llama! Forma parte de la Familia con The Mafia.
# miércoles, 17 de septiembre de 2008 20:38

TRUCOS: Obtener Uridium

Archivado en:

Muchos de los jugadores de Dark Orbit se preguntan como obtener el preciado Uridium que tanto escasea en el espacio. Hay dos buenas formas de conseguirlo en una cantidad aceptable.

La primera es aceptando las misiones especiales que se nos presentan en ocasiones. La segunda es participar en los eventos colectivos que tienen lugar cada cierto tiempo. No importa que no nos hagamos con el premio en metálico, solo por el hecho de participar podemos duplicar o triplicar el Uridium que ganaríamos normalmente.

# miércoles, 17 de septiembre de 2008 20:32

TRUCOS: Códigos de Piratas

Archivado en:

Empleando los siguientes códigos tendrás acceso hasta el nivel cinco de Pirata, aunque de poco te servirán los niveles sino dedicas tiempo y esfuerzo en obtener el máximo de recursos y perlas para poder tener un barco poderoso y tantos cañones como estrellas hay en el cielo.

1- PIRATE
2- PORT
3- SURPRIS
4- ATTACK
5- ESCAPE
# miércoles, 17 de septiembre de 2008 20:21

TRUCOS: El láser fantasma

Archivado en:

Si quieres ver algo sorprendente jugando al Dark Orbit, prueba a vender todos tus láseres. Acto seguido regresa al espacio exterior y trata de atacar con un láser a un enemigo para que tenga lugar un curioso "milagro". Y es que a pesar de no disponer de láseres dispararás uno, eso sí, sin inflingir daño alguno a tu adversario.

Recuerdo como si fuera ayer mi primer día en la compañía. Llegaba con ilusión y ganas de triunfar y mi superior no tardó en hacerme un pequeño resumen de mi trabajo: “Te proporcionaremos una nave espacial que ya está esperándote en el hangar” – me dijo- “Explora la galaxia, recoge materias primas, cámbialas por créditos en la estación espacial y haz bien tu trabajo” – continúo; y tras eso, desapareció por el mismo lugar por el que había venido, seguramente con la intención de dar la misma charla rápida y concisa a otro nuevo empleado. Lo que él no sabía era que yo iba a dar mucho que hablar en el futuro.

Por aquél entonces yo era un novato que lo único que hacía era mirar la lista de los mejores y soñar con ser algún día cómo –Arturo[ORO]- o .:Anubis-Re:., mi objetivo era conseguir entrar en alguno de los mejores clanes. Asociaciones míticas como Cazadores de Oro o Amanecer Sombrío eran metas inalcanzables por aquél entonces, pero algo dentro de mí me decía que algún día lograría llegar tan lejos como ellos. Quizá más.

Cuál fue mi sorpresa tras encaminarme hasta el hangar y descubrir que la nave que me habían asignado era una Phoenix Starjet. ¿A qué estaban jugando? Con aquella birria de cien cohetes y un láser no llegaría demasiado lejos; ni siquiera tenía una buena protección contra la radiación. “Paciencia, ten paciencia” – me dije a mí mismo y me lancé a la conquista del espacio. Cómo suelen decir: “Hasta el más largo de los caminos empieza con un paso”.

Así que decidí empezar por el principio, aceptando un encargo de recogida de Endurium, concretamente de treinta piezas. Cuando acepté me pareció un buen primer encargo: salir a dar una vuelta, recoger unos cuantos pedruscos y sacarme un dinero extra con el que mejorar mi nave. Y la realidad fue bastante parecida, a decir verdad. Salvo por el hecho de que pasé mucho más tiempo del que había calculado explorando la galaxia en busca de Endurium. Me sentía como la última víctima del famoso Murphy y sus odiosas leyes, cómo si hubiera decidido encadenarme y mantenerme preso durante una buena temporada. Encontraba piedras de todo tipo, pero justamente las de Endurium se me resistían un poco más de la cuenta.

Por suerte, y gracias a mi constancia, logré la misión, recuperé el dinero y, dejándome a mí mismo algo de margen para recapacitar sobre en qué era mejor invertir la recompensa, acepté una nueva misión. Una misión algo más peligrosa que pondría a prueba algo más que mi capacidad de observación.

Según mi superior, los Streuner, una de las malditas razas alienígenas a las que se enfrentaban a diario en la compañía, estaba molestando más de lo habitual, así que habían decidido mandar a alguien acabar con cinco de ellos; esperando que aquello sirviera de ejemplo y los mantuviera alejados un buen rato. Aún con la duda de si había acertado o estaba echando por la borda mi futuro en la empresa, acepté. Había llegado el momento de armarse a conciencia y lanzarse a la caza de aquellos malditos alienígenas.

¡Vive tu también tu propia aventura espacial en Dark Orbit!
# martes, 16 de septiembre de 2008 14:52

Crónicas de SeaFight : Capítulo 1: La Ejecución

Archivado en:

Cuando me llegó la noticia de la inminente ejecución de mi viejo amigo Barbaroja, el corazón me dio un salto, como si tratara de escapar violentamente de mi pecho. Y es que el viejo bribón me había salvado en más de una ocasión de una muerte segura y dos años atrás me prometí a mi mismo que si llegaba el día en que pudiera devolverle el favor, lo haría.

Por desgracia, en mi situación actual era toda una temeridad ni siquiera el hecho de plantearse tal proeza, así que decidí que antes de hacerlo – aún temeroso de que la espada de Democles que pendía sobre la cabeza de Barbaroja acabara cayendo – me prepararía a conciencia. Fui a la cantina más cercana y recluté varios hombres, hasta conseguir llenar mi barco con más de setenta y cinco bravos corsarios, compré munición suficiente para estar preparado contra cualquier contratiempo, llenando mis bodegas con más de dos mil quinientas balas de cañón, y renové mi arsenal de cañones con diez preciosidades que ampliaban mi poder destructivo hasta las treinta y cinco bocas negras.

Aunque el tiempo seguía corriendo en mi contra decidí realizar unas cuantas salidas al mar con mi nueva tripulación para conseguir que alcanzaran la experiencia necesaria para no salir corriendo en pleno combate o convertirse en un lastre para el resto de la tripulación si el mar se empeñaba en tragarnos, como solía ser desgraciadamente habitual. Rebusqué en un par de mis escondites y recogí un buen puñado de dinero, algo más de cien mil monedas de oro, cantidad que consideré suficiente para salvar cualquier contratiempo, y me encaminé hasta el puerto más cercano. Tanto tiempo de cacería de monstruos por fin empezaba a tener sentido.

Todo se complicó al llegar al astillero y colocar los cañones que acababa de comprar hacía apenas unos días. Haciendo gala de una estupidez impropia de mí, descubrí que sólo tenía espacio para treinta de ellos, cosa que convertía la operación de rescate en algo totalmente inviable. Por un momento estuve tentado a desistir, pero finalmente decidí que haría lo imposible por conseguirlo y me lancé a la caza de bestias marinas con el objetivo de conseguir las doscientos cincuenta mil moneas de oro que requería de la compra de un nuevo barco, más otras cien mil para financiar la operación.

Fueron días difíciles y tras varios días el destino me deparaba una sorpresa que tardaría mucho tiempo en olvidar. Algo que tal vez me llevaría de nuevo a la gloria como corsario.

¡Únete a la hermandad de los piratas en SeaFight y escribe tu propia leyenda!

Publicidad


Este Blog

Recomendaciones

Síguenos

Buscar