No había un fin de semana mejor para que Lordi viniera a tocar a España que el de carnaval. El domingo por la noche me enfundé mis vaqueros ajustados, una camiseta de Lordi venida nada menos que de Londres y mi chupa de cuero para ir a verlos a la Sala Heineken de Madrid y, como siempre, no me defraudaron.
Pero no adelantemos acontecimientos ya que ayer rompí mi tónica de llegar tarde a los conciertos y pude ver a los teloneros que llevaba el grupo. Bueno, a todos no, sólo a uno. Del primero me dio tiempo a ver al cantante en el escenario, recordándome mucho al protagonista de 'Rockanrolla' y poco más.
Pero a los que si vi fue a Fatal Smile, salidos directamente del glam de los ochenta, con un cantante que tenía un cierto parecido a Matt Sorum en sus mejores tiempos. Pelo teñido, cardados, fulares, pantalones de cuero, mil y un abalorios trajeron al escenario unas canciones pegadizas y que sonaban muy bien lo que hace que seguramente me escuche con detenimiento el álbum que venían presentando: 'World Domination'.
Los monstruos se hicieron esperar un poco más, con una hora larga de retraso (no sé si hubo algún tipo de problema técnico o con sus disfraces) se plantaron en el escenario para traernos 'Deadache'. Abrieron fuego con 'Girls Go Chopping' para seguir con un clásico del 'Arockalypse': 'They only come out at night'. Luego fueron desgrananado temas casi seguidos (siempre tiene que hacer pequeños descansos para retocar le maquillaje y oxigenarse un poco) como 'Bite it Like a Bulldog', 'Raise Hell in Heaven', 'Who's your daddy', 'Blood Red Sandman', 'Man Skins boots', 'Dr. Sin is in', 'Evelyn', 'Deadache', 'Monster, monster', 'Would you love a monsterman?','Rock The Hell outta you ', 'Hard Rock Halleluja'...
Como os he dicho, Lordi tiene que hacer algún parón más, gatorade en mano, que un grupo normal por razones de maquillaje y vetuario. Lo que es alucinante es que en ningún momento sientas que el concierto ha parado. Decidieron montar una serie de teatrillos repletos de cabezas cortadas, amputaciones, sangre y algo de brujería que encantaron al público. Yo me divertí bastante pensando en qué clase de 'tronadura' iban a sacar en el siguiente intermedio.
Además de esto, la puesta en escena en cada canción, el atrezzo, el vestuario... todo es absolutamente original, una seña de identidad que Lordi ha conseguido mantener a lo largo de los años. Las alas de murciélago, el micrófono hacha, la sierra mecánica, las cabezas decapitadas, una mesa de operaciones, la bolsa de confetti (si, cuando alguien podía pensar que Mr. Lordi iba a lanzar algo mucho más asqueroso al público, nos encontramos con cofetti de colores)...
Una sala Heineken bastante llena, con un sonido inmejorable, en su línea y unos precios para la cerveza también en su línea, para ayudar a que no tengas resaca al día siguiente de los precios que manejan. Un consejo, si no has ido nunca a un concierto de Lordi es algo que deberías poner en 'Tareas Pendientes' y solucionar lo antes posible, no lo lamentarás.
Lo Peor: Una hora de espera para ver a los finlandeses. Que todavía haya gente que piense que son un grupo de eurovisión, cuando ya tenían 3 discos a sus espaldas cuando la ganaron.
Lo mejor: la puesta en escena y, en especial, la mesa de operaciones en la canción 'Dr.Sin is in'. Mr. Lordi abriendo al muñeco en canal para comerse sus vísceras y el corazón y luego el muñeco levantándose de la camilla y moviendo la cabeza... parecía un videoclip en vivo. Geniales.