Hoy en día todos los productos tienen fecha de caducidad o como se pone ahora 'consumir preferentemente antes de... mirar parte inferior'. Si mi abuela levantara la cabeza y encontrara un huevo con fecha de caducidad seguramente haría un exorcismo a la gallina pensando que estaba poseída, os lo aseguro.
Y es que hoy en día no encanta poner a todo una fecha límite: los alimentos, los coches, la tecnología... ¿Y la música? ¿Tiene fecha de caducidad? Evidentemente hay músicas y artistas que aguantan mejor el tiempo que otros. Algunos nunca serán recordados (por ejemplo, el pollito bandolero) y otros lo serán eternamente (y sino que se lo digan a Mozart).
En el heavy pasa igual. Tenemos tantos abueletes del metal que a veces mi IPod parece un geriátrico de la música y la verdad es que es absolutamente genial. Estos dinosaurios de la música nos han dejado y nos siguen dejando un legado musical que vale su peso en oro, han influenciado a miles de músicos jóvenes que son lo que son gracias a estas raíces y siguen siendo actores importantes en la vida de millones de fans del metal, de los cuales me siento orgullosa de formar parte.
Leí hace unas semanas la noticia de que Roberto Carlos, el entrañable cantante de 'Lady Laura', afortunado el que no haya escuchado nunca la canción, dijo que tiene pánico a la vejez y admite que se ha sometido a cirugía plástica para combatir el paso del tiempo. ¿Quién dijo miedo a la vejez? Desde luego ellos no tienen miedo ni a las arrugas ni al paso del tiempo por su música:
Lemmy Kilmister (Motörhead) 63
Eddie Van Halen (Van Halen) 54
Rob Halford (Judas Priest) 57
Bruce Dickinson (Iron Maiden) 50
Steve Harris (Iron Maiden) 52
Mick Jagger (Rolling Stones) 65
Ozzy Osbourne (Black Sabbath) 60
Klaus Meine (Scorpions) 60
Ronnie James Dio (DIO) 66 (en la foto)
Steven Tyler (Aerosmith) 61
Ian Gillan (Deep Purple) 63
Rosendo Mercado Ruiz (Rosendo) 55
Alice Cooper (Alice Cooper) 61
Leyendo esta lista, me reafirmo en que el heavy no tiene ni tendrá nunca fecha de caducidad, tantos buenos músicos por encima de los cincuenta y subidos a un escenario nos dan buena muestra de ello.
Os pido que sigáis ampliando la lista con todos esos heavies que nunca habrá que tirar a la basura porque estén en mal estado. Y ahora, dejadme decir tan sólo una última (y algo estúpida) frase: ¡Larga vida al metal!