Me encanta la puntualidad. Es una de las cualidades que más me gusta en las personas, que no me hagan esperar innecesariamante. Y así fueron anoche los australianos: asombosamente puntuales, a las 9:30 estaban sobre el escenario. Sólo hubo un pequeño problema: la organización. Con tan solo 2 puertas abiertas y cacheando al 80% de los asistentes, llevabamos más de 1 hora esperando entrar y no pudimos ver el comienzo del concierto. El comentario generalizado en la cola era la escasez de accesos abiertos en el madrileño Palacio de los Deportes.
Dicho esto, que sino reviento, sólo puedo decir una cosa más: energía. El concierto de AC/DC fue pura energía, alto voltaje. Me maravillo ante estos chicos que ya peinan canas y que podrían dar lecciones de vitalidad a la mayor parte de los grupos actuales sobre un escenario.
El peso del concierto estuvo como siempre en Angus y Brian. El momento en que Angus hace su striptease enseñando calzoncillo de AC/DC nos hizo enloquecer a todos (y también nos dieron ganas de darle al pobre un buen bocadillo de chorizo porque esté hecho un tirillas).
La puesta en escena fue estupenda, el espacio daba pie a ello: la campana para 'Hell Bells', el fuego en TNT, el vídeo de War Machine en las pantallas (gran labor de realización del concierto en las macropantallas) La gran Rosie hinchable cabalgando sobre la locomotora, la minipataforma elevable para mayor gloria de los solos de Angus.
Los AC/DC rebosaron música y colegueo en el escenario, tocaron parte de su nuevo disco, 'Black Ice', 'War Machine', 'Big Jack', 'Rock and roll Train' y lo más importante, lo que todos esperamos siempre, lo que hace de un concierto de AC/DC un gran clásico: un repaso concienzudo a sus grandes éxitos que, quieras o no, alguna vez has escuchado: 'Dirty Deeds', 'Thunderstruck', 'Whole Lotta Rosie', 'Shoot The Thrill', 'You shook me all night long', 'TNT', 'House of Jazz', 'Hell Bells', 'Shoot Down in Flames', 'Highway to Hell' y 'For Those about to rock'.
En definitiva, un dinero muy bien invertido, 2 horas de rock del bueno y muy buen rollo. Me quedé con ganas de saber el precio del mini, ya sabéis que estoy haciendo mi particular ranking de robos a mano armada en los conciertos pero me fue imposible dejar de escuchar ninguna canción para ir a la barra...
Lo Peor: la gente ahumando con el tabaco, el afán de protagonismo de la tía a la que enfocaron durante 'House of Jazz' y se empezó a sobar la delantera (¿?¿?¿?), la entrada al recinto.
Lo mejor: ANGUS, sabe cómo conectar con el público. El ambiente. Visualizar exactamente dónde están los asientos que he comprado para el concierto de Matallica ¡¡justo delante!!
Si esta vez no ha podido ser, por favor, no lo dejéis mucho más. ¡¡Tenéis que verlos en directo!!