
Poco queda ya del Justin Timberlake del ‘Mickey Mouse Club’, aquel programa infantil donde dieron sus primeros pasos algunos de los principales responsables de la explosión de pop adolescente que vivimos (o sufrimos, depende de gustos) a lo largo de los noventa. Entre ellos Britney Spears, con quien mantuvo una tormentosa relación que pudo acabar en boda sin haber pasado antes por el lecho; o algunos de sus compañeros en ‘NSYNC, grupo de jovenzuelos cantarines (y bailarines) con el que se dio a conocer a nivel mundial.
Ahora Justin Timberlake es un cantante de éxito que está a punto de probar las mieles de Hollywood mientras se convierte a pasos agigantados en el último gran ‘playboy’ a orillas del Pacífico.
Lo primero lo ha logrado gracias a dos álbumes en solitario donde ha demostrado ser tan condenadamente guapo como inteligente a la hora de saber rodearse de los mejores talentos. Pocos ponen en duda que ‘FutureSex/Lovesounds’ (Jive, 06) -el más reciente y exitoso de los dos- no sería ni la mitad de lo que es de no ser por la presencia en la mesa de producción de dos magos del pop moderno como Rick Rubin y Timbaland.
Lo segundo está en camino:
nuestro hombre acaba de ponerle voz al Rey Arturo de la tercera parte de la saga ‘Shrek’ (también puedes verle en la cinta independiente ‘Alpha Dog’).
Sin embargo,
Justin Timberlake es, por mucho que le pese, un personaje rosa. Ese es al menos el mundo que más atención le presta. La razón está clara: el de Memphis es un galán cuyos amoríos sirven de carnaza fresca para el papel couché. Y, desde que lo dejó con la actriz Cameron Diaz, el tipo está que se sale.
Primero surgieron rumores acerca de una
posible reconciliación con una Britney en horas bajas. Después volvió a ser portada por su
supuesta relación con otra estrella cinematográfica, Scarlett Johansson. Pero aquello resultó ser un nuevo caso de miopía por parte de la prensa que vive del famoseo, que creyó ver algo más donde sólo había amistad.
El nuevo amor de Timberlake se llama Jessica Biel y has podido verla (y admirarla, porque la chica está como para mojar pan) en películas como ‘Sin City’ o ‘El Ilusionista’.
Las primeras noticias acerca de esta relación la tuvimos a comienzos de año tras un concierto del autor de 'Justified' (Jive, 02) en San Diego. Entonces se dijo que la Biel andaba por los camerinos del cantante.
Posteriormente fueron vistos juntos en el Festival de Cine de Sundance. Pero ha sido en el Reino Unido donde la relación ha eclosionado y ha pasado a ser del dominio público. Al menos eso nos hacen pensar las acarameladas imágenes de la pareja comiendo en el restaurante favorito de Justin en las Islas.
Jessica Biel se desplazó hasta Europa para acompañar a Justin en lo que le queda de gira por el viejo continente días después de haber recibido de parte del cantante unos pendientes de diamantes que, según testigos, apenas cabían en su carcasa. Pero
la actriz parece haber impuesto ya sus normas dentro de la relación: nada más aterrizar le prohibió a su nuevo novio acudir a la fiesta pos concierto que se había organizado en su honor.