
Como El Almendro por Navidad,
David Civera es de los que vuelve cada verano. En su caso, con un nuevo disco bajo el brazo atiborrado de canciones que no pararán de sonar en chiringuitos y bares de playa, peluquerías, salones de belleza, puestos de feria y dispositivos mp3 de ‘juanis’ de toda clase y condición.
No por nada le llaman por ahí algo así como “el cantante que vuelve todos los veranos”.
El disco de este 2007 se titula ‘No Bastará’ (Vale Music, 07)
y hace el sexto en una carrera que se inició a finales de los noventa en el programa de televisión ‘Lluvia De Estrellas’ junto al sin par Bertín Osborne. De ahí pasó a ‘Canciones De Nuestra Vida’, donde fue descubierto por un avezado productor que hizo de él nuestro representante en Eurovisión en el 2001.
Aquella canción, ‘Dile Que La Quiero’, le catapultó a la fama.
Seis años después
David Civera se presenta con un nuevo trabajo con el que inicia una nueva etapa escorada hacia el pop pero sin dejar de lado las rumbas, tonadas de acento italiano y baladas para bailar agarrado que han protagonizado sus otros lanzamientos. Sin embargo,
lo que nadie esperaba es que el disco llegará con sorpresa dentro.
Y es que David Civera se nos casa. Lo hará el próximo mes de septiembre en su ciudad natal (Teruel) y con su novia de toda la vida. Una chica de la que apenas se sabe nada salvo que se llama Ana y que llevan juntos desde hace una década, siempre según David Civera. Y es que conocida es la reserva con la que el cantante de 28 años maneja sus asuntos personales.
Una cautela que llevó a algunos a difundir falsos rumores sobre la supuesta homosexualidad de Civera. Son esos mismos que en estos momentos deben estar comiéndose sus palabras (con o sin patatas).