
¿Se acuerdan del llamado ‘Pezón Gate’? Sí hombre, aquel incidente ocurrido en la Super Bowl (final de fútbol americano) del 2004 en el que Janet Jackson, durante la interpretación del tema ‘Rock Your Body’ en compañía de Justin Timberlake, dejó al descubierto uno de sus pechos. Pues lo que para unos fue una burda maniobra publicitaria y para otros un simple desliz, para la FCC (Comisión de Federal de Comunicaciones de Estados Unidos) resultó ser un acto impúdico merecedor de castigo.
Así que al poco tiempo decidió imponer la máxima multa estipulada para estos casos (cerca de 400.000 euros) a la cadena encargada de la retransmisión, la CBS. Esta, como suele ser habitual, recurrió dicha sanción en los tribunales. Y fue la semana pasada cuando dio comienzo el juicio que debe dirimir entre las partes.
La CBS, que en su momento llegó a acusar a Jackson y Timberlake de confabular en su contra, aduce ahora que todo debido a un ‘‘un mal funcionamiento del vestuario’’, imposible de prever e inevitable por tanto, según sus propias palabras.
La FCC, por su parte, acusa a la cadena de ‘‘indiferencia’’ y poca previsión ante un acto de alto contenido sexual como resultó ser la actuación de la pareja. La Comisión tiene en cuenta la letra del tema interpretado -‘‘te tendré desnuda al final de la canción’’ canta él poco antes de arrancarle el vestido a ella ante noventa millones de televidentes- y asegura que el coreógrafo encargado de la misma ya avisó, días antes del espectáculo, de ‘‘algunos momentos escandalosos’’ en el mismo.
Es el jurado el que tiene ahora la palabra.
De los dos cantantes, la que peor parada resultó fue Janet Jackson. La ABC, otra de las grandes cadenas de televisión norteamericanas, prescindió de sus servicios en una serie que estaba a punto de estrenar; y el álbum que publicó por entonces, ‘Damita Jo’ (Virgin, 04), no cumplió las expectativas de ventas. Por el contrario, Justin Timberlake hizo fortuna en los Grammys apenas dos años después y continúa, a día de hoy, su exitosa carrera en Hollywood.