
Lisa Marie Presley siempre fue el ojito derecho de papá. Elvis le consentía todos sus caprichos, le compraba todo tipo de cosas y hacía todo tipo de excentricidades (como montarla en su avión privado y viajar de sur a norte sólo para que su niña pudiera jugar con la nieve) por ella. Cuando sus padres se separaron, ella se dividió entre Graceland, el psiquiátrico particular de su padre, y Hollywood, el nido de víboras donde fue a parar su madre.
Normal que la niña no se sacara el graduado escolar y, una vez muerto el Rey, gastara buena parte de la herencia en drogas.
Hasta que un buen día decidió que lo que más le divertía en este mundo era, al estilo de las divas de Hollywood, coleccionar maridos. El primero, Danny Keough, le duró seis años y dos hijos; el tiempo necesario para criarlos y caer en los brazos de Michael Jackson, momento en el que su familia llegó a considerar seriamente la posibilidad de ingresarla en un psiquiátrico. Pero loca no estaba, como demostró su divorcio apenas dieciocho meses después. La chica sólo estaba confundida.
Tras un periodo de reposo, Lisa Marie retomó su afición en el 2002, casándose con Nicolas Cage. Todavía existen dudas sobre las verdaderas razones de este, fan confeso de Elvis, para contraer matrimonio con la hija de su ídolo; hay quien habla de un exacerbado fetichismo por su parte que, en cualquier caso, apenas resistió tres meses. Y tras el actor llegó el productor musical Michael Lockwood, su actual esposo.
Con quien se acaba de conocer que Lisa Marie tendrá gemelos a sus cuarenta años. Y último motivo de disputa entre la cantante (sí, también ella dice que canta; hasta tiene dos discos en el mercado) y unos medios de comunicación con los que siempre ha mantenido una relación de amor-odio.
Porque resulta que, lo que ahora resultan ser gemelos, en un principio el Daily Mail (uno de esos periódicos ingleses más amarillos que la camiseta del Cádiz) lo confundió con un exceso de sobrepeso debido, según el diario, a los malos hábitos alimenticios de la Presley. Atendiendo al código de conducta de los famosos, esta no ha dudado en interponer una denuncia para, a continuación, confirmar su estado.
¿No habría sido más fácil decirlo desde un primer momento?