
A pesar de
pertenecer a una generación ya avanzada, este
genio parece disgustado con la línea editorial de múltiples revistas musicales.
El autor de himnos tan resonados como '‘Brown Eyed Girl'' se posiciona a favor
de los talentos emergentes que no cuentan, según él, con el respaldo suficiente
de cierta prensa especializada.
‘‘En estos
momentos hay una obsesión con lo que mucha gente llama cómics y que yo llamo
revistas de propaganda, Mojo, Q Magazine, The Word... existe
una obsesión hacia el pasado. Es como si nadie se hubiese movido. El mercado va
hacia atrás’’.
Aunque la
afirmación parezca un tanto desproporcionada, quizá no le falte razón. Si
visitamos por ejemplo hoy, 24 de marzo, la página oficial del Q Magazine, nos
topamos entonces con una portada dedicada a formaciones tan prestigiosas como
R.E.M, Morrissey, Beastie Boys o Manu Chao. Efectivamente, toda la atención recae sobre viejas glorias que, aunque
sigan de actualidad, ya no aportarán mucho más en cuanto a evolución artística
se refiere.
Van Morrison
aprovechó la reciente publicación de su nuevo trabajo para lanzar esos fundamentados
misiles. Centrándose en el último álbum, añadió lo siguiente:
‘‘Básicamente, soy
un tipo simple en un negocio complicado. Nunca he estado a gusto con la fama,
la mayor parte de este material trata de esto’’.
Cómodo o no, el
debate está servido. ¿Para qué vale recordar
la grandeza de unos dioses ya adormecidos en su particular olimpo? Demos
paso a las alocadas juventudes…