
En las últimas elecciones norteamericanas celebradas cuatro años atrás, ni R.E.M, ni Pearl Jam, ni siquiera Bruce Springsteen lograron, a través de su particular campaña electoral, persuadir a los votantes que el cambio era necesario. Afortunadamente la era George W. Bush, conocida sobre todo por sus fracasos bélicos y sus farsas, ya llega a su fin.
En el territorio republicano, John Mc Cain ya se ha convertido en el representante oficial para luchar por el tan ansiado puesto en la casa blanca. Mientras tanto, los demócratas Barack Obama e Hillary Clinton siguen envueltos en una lucha sin tregua donde cualquier detalle podría inclinar la balanza hacia un lado u otro. No resulta entonces extraño observar como los dos políticos buscan incluso influencias dentro del mundo de la música.
El rapero Will.I.Am, líder de los Black Eyed Peas ha compuesto una canción titulada ‘Yes We Can’ cuyo video dirigió Jesse Dylan, hijo del mítico Bob Dylan. Basado en un discurso del aspirante Obama, el tema se apoya en voces de estrellas mediáticas como la de la siempre convincente Scarlett Johansson.
A su vez, Hillary Clinton cuenta con la amistad de Elton John que unos días atrás, ofreció un concierto en el Radio City Music Hall de Nueva York donde logró recaudar unos 2,5 millones de dólares.
¿Es el apoyo de los artistas tan importante como lo parece? ¿A quién se vota entonces? ¿A los políticos o a los músicos, escritores, cineastas y demás?