
Todo lo relacionado con la banda irlandesa más importante de
la historia rima con lujo, dinero por raudales y arte. Aunque la totalidad del
éxito llegó a través de su extenso repertorio musical, la pintura también
ocupa, por lo visto, un hueco preferente entre sus pasiones. Prueba de ello, un
cuadro de Jean-Michel Basquiat que, hasta el día de hoy, colgaba de la pared
del estudio de U2 situado en Dublín. Los componentes, por motivos desconocidos,
decidieron deshacerse de él para venderlo al mejor postor el próximo 1 de julio
en la casa de subastas Sotheby's de Londres.
La obra, bautizada "Untitled (Pecho/Oreja)", la adquirió
el bajista del grupo Adam Clayton en una galería de Nueva York en 1989. Desde
entonces la pieza, por su indudable estética, les amenizaba ese trabajo de
grabación que tan pesado puede llegar a resultar.
"Parece apropiado que una obra de Basquiat acabase en
el estudio de unos músicos ya que se ha hablado muchas veces de la relación
entre ambas artes" declaró Oliver Barker, experto de la casa de subastas.
El lienzo tendrá un precio de salida de entre 8 y 12
millones de dólares (entre 5,2 y 7,8 millones de euros).
Aunque no se haya confirmado aún si tal decisión podría
estar relacionada con algún gesto solidario, todo indica a que sí.
¿Qué vale más? ¿El cuadro en sí? ¿O el cuadro por haber
pertenecido a los endiosados U2?