
Lo que le faltaba al pobre Jacko: acabar sus días como artista en Las Vegas, actuando la mitad del año en casinos y hoteles para grupos de jubilados, despedidas de soltera y manadas de jovenzuelos en busca de su primera borrachera. Pero así son las cosas para él después de haber arruinado su carrera a base de excentricidades y acusaciones nunca probadas del todo.
¿Qué ocurre? Pues que sobre Michael Jackson pesa ahora mismo una deuda que asciende a 23 millones de dólares (unos quince si lo pasamos a ‘ecus’). Y dicha deuda está ahora mismo en poder de una sociedad de inversión llamada Colony Capital. Que, a su vez, regenta el hotel Hilton y los casinos Station de Las Vegas.
Entonces, como parte de la solución a sus problemas financieros, Colony Capital le ofrece a Jacko la oportunidad de actuar 180 días al año en uno de sus escenarios en Las Vegas: él canta y baila y la firma se queda con los beneficios olvidándose de dicha deuda.
Aunque antes de jugársela, Colony quiere testar el tirón popular de Michael Jackson. Y para ello le he propuesto acudir a distintos programas de televisión donde, por un lado, pueda declarar su inocencia en público y, por otro, demostrar que aún sabe cantar y bailar.
De momento no se sabe si Michael ve con buenos ojos seguir los pasos de Celine Dion o Elton John, quienes recientemente también han tenido sus propios shows en Las Vegas. Estaremos al tanto.