
Creyente de los pies a la cabeza, Juanes achaca su éxito sobre los escenarios del mundo entero a la presencia de un Dios, por lo visto, más preocupado por la popularidad del artista colombiano que por la salud de un planeta en llamas, a punto de explotar y poblado por personas discriminadas, mutiladas, muertas de hambre, censurada, etc… En cualquier caso, todo parece indicar que sin la intervención divina de ese ser todopoderoso, un repertorio musical tan pretencioso, repetitivo y seudo-poético jamás hubiese podido probar las mieles de las tan deseadas pero discutibles listas de éxito. Además, no se limita a entrar en ellas, sino que suele acampar durante mucho tiempo (demasiado) en los primeros puestos, demostrando así el mal gusto popular o poniendo en relieve esa ayuda paranormal.
¿Y si el autor de ‘La Camisa Negra’ dedicase sus oraciones a salvar a su país del narcotráfico, de la violencia y de la corrupción en vez de pensar tanto en su ego y su cuenta bancaria? Sus quejas hacia los políticos de Colombia abundan en sus entrevistas. Sin embargo, él seguirá tranquilo mientras Dios le ayude a ser uno de los cantantes más conocidos, reconocidos y amados de este universo con las horas contadas.