Tiene gracia que la chica mala del pop, conocida por haber consumido todo tipo de drogas y provocado innumerables escándalos públicos, se arrepienta sobre todo de algo tan trivial como su último tatuaje. El caso es que el pasado 19 de febrero la joven Lily Allen aprovechó una noche de fiesta por Hollywood en compañía de su inseparable amiga Lindsay Lohan (vaya dos) para dirigirse a eso de las dos de la mañana hacia un estudio de tatuajes.
Pensando que serían las más originales, las más ‘guays’ de la actualidad se decantaron por un ‘Shhh’ marcado sobre sus respectivos dedos índices, pequeño guiño a los medios de comunicación acostumbrados a hablar demasiado de la vida privada de esas estrellas mediáticas. Desgraciadamente, lo que no sabían, lo que no se podían imaginar era que a otra de las mujeres de moda ya se le había ocurrido esa idea:
"Luego me di cuenta de que Rihanna tenía exactamente el mismo… No tengo nada contra ella, de hecho es una chica muy respetable, pero yo quería ser original."
Por otra parte, para los fans enfermizos de Lily Allen, para los que están incluso dispuestos a perder su valioso tiempo delante de la pantalla del ordenador para ayudarla a escapar del miedo, se ha puesto en línea un juego gratis disponible en la siguiente página:
http://www.lilyallenmusic.com/lily/fear