
Cantará bien, cantará mal, compondrá bien, compondrá mal, vestirá bien, vestirá mal pero de lo que uno no puede dudar es de su particular sensibilidad a la hora de hacer negocios con su propio cuerpo, con su alta capacidad para llamar la atención. Femme Fatale, mujer de negocios antes que artista, Lady Gaga explotó recientemente la ambigüedad de su género dejando en el aire la incógnita. ¿Tengo pene? ¿Soy mujer? ¿Soy hermafrodita?
Consciente de la expectación que levantan los trapos sucios y las intimidades de un artista, la autora de 'Poker Face' aprovechó la naturaleza cotilla de una sociedad acostumbrada a recitar de memoria el alfabeto de la vida privada ajena, y si es de la existencia de personalidades, mejor, mucho mejor, para multiplicar por mil las visitas al youtube de aquella actuación en la que, supuestamente, dejó entrever una sospechosa extremidad que colgaba en su entrepierna.
Entregada al juego de la prensa amarillenta, la provocadora nada aprovechó la oportunidad para hacer unas declaraciones que alimentaron aún más la sospecha- Sin embargo ahora, quizá arrepentida por todos los rumores que circulan a alta velocidad por la red cibernética, la rubia da marcha atrás y asegura que “es demasiado absurdo como para discutir acerca de ello. Me he reído bastante con el tema, pero de ahí a hablarlo, es ridículo.”
¿Cuál será el próximo paso?