
Parece que la buena de Katy Perry no tiene suficiente con verse en todas las cadenas de televisión y escucharse en las radios. Su desmedido ego la ha llevado a encargar una muñeca réplica de sí misma que no tiene mayor función que la de entretener a sus amistades cuando van a visitarla. Se comenta que la cantante suele gastar bromas a sus invitados apareciendo con la muñeca desnuda.
La muñeca es del tipo Barbie y según asegura la artista:
“Alguien quería convertirme en una muñeca y se hicieron 500 ejemplares de ellas. Todo porque se me ocurrió utilizar muñecas en mi vídeo ‘You're So Gay’”.
La cantante prosigue:
“Tengo una sin ropa en casa, encima de la repisa de la chimenea para que todo el mundo que viene a visitarme la vea. Es muy gracioso.”
Ésta es la última travesura que Katy le ha preparado a su novio Russell Brand, un conocido cómico de 34 años que es famoso por sus escarceos amorosos. Tras unas vacaciones románticas por Tailandia, Brand se comprometió a centrarse más en la relación. Según declaraciones del cómico:
“Estoy enamorado”.