
A la espera del 30 de junio, fecha en la que se hará efectivo el divorcio entre Katy Perry y Russel Brand, la ex pareja se verá obligada a negociar acerca del dinero y de los bienes que a cada uno le corresponde. Según TMZ, no firmaron ningún contrato de separación de bienes y, por lo tanto, ambos artistas han de compartir las ganancias en un 50%.
La vocalista y el actor estuvieron casados durante 14 meses, un periodo en el que, según la revista Forbes, les dio tiempo ganar más de 33 millones de euros. A pesar de la enorme cantidad de dinero que ello supone, Russel Brand parece haber sacado todo su orgullo y ha dejado claro no querer ni un céntimo de Katy Perry. Con el dinero que él ganó tiene suficiente.
Al respecto, la cadena TMZ ha asegurado que Russell Brand ha declarado “no querer nada de ella y desea que su separación sea lo más amistosa posible.”
Pero además del dinero, está todavía pendiente el tema de las viviendas que ambos compartían; una casa de lujo en Los Angeles y un apartamento en Nueva York. ¿Se quedará él con las 2 propiedades mientras ella se queda con la totalidad del dinero?