Érase una vez un futbolista, de posición delantero y de nacionalidad checa, que jugaba a ser piloto de Fórmula 1 pero... por carreteras convencionales.
Este podría ser el comienzo de un cuento pero por desgracia y como dice el dicho, la realidad ha superado a la ficción. Sí, el jugador del Lyon, Milan Baros ha sido cazado a nada más y nada menos que 271 km/h en una autopista francesa mientras viajaba en su Ferrari.
Este inconsciente por muy bien que se le de el fútbol y tenga muchos seguidores es un auténtico delincuente de la carretera. Le pillaron cuando iba por la la autopista A42 entre Ginebra y Lyon. En su aventura le acompañaba un amigo, otro descerebrado.
Los gendarmes le han confiscado el coche y le han retirado provisionalmente el permiso de conducir. En breve, será citado por los tribunales para retirarle el permiso de conducir y pagar una fuerte multa.
Lo siento por los seguidores del Lyon pero éste se tendría que tirar una temporada a la sombra por inconsciente y por simple. ¿Sabéis la excusa que dio a la policía cuando fue pillado? Quería que su acompañante escuchara el ruido de su Ferrari. Ver para creer...