Corría el año 1983 cuando Diego Armando Maradona vino al Barça, el pelusa era por aquellas todo un pimpollo lleno de ignorancia y se sabía que iba a triunfar. Era un dios disfrazado de cordero, todo el mundo sabía que iba a ser el más grande futbolista de todos los tiempos. Lo que nadie se imaginaba es lo mal que iba a acabar su carrera.
En Barcelona, dicen, que comenzó a conocer la buena vida y la juerga. Lo que no se le puede negar al "Pelusa" fue lo bien que lo hizo con el Barça, mientras le dejaron. Quién no se acuerda de la entrada que le hizo Goikoetxea aquel 24 de octubre de 1983. Le dejó durante una buena temporada en el dique seco. A Goiko todavía se lo reprochan.
El Pelusa marcó un hito no sólo en Nápoles, también en Barcelona. En este vídeo podéis ver los mejores momentos de Maradona en el Barça y su lesión.
