
Lo que veis en el vídeo es
uno de los grandes momentos de la historia de las Olimpiadas. Lo protagonizó la maratoniana suiza Gabriela Anderson, sin lugar a dudas todo un ejemplo de superación.
Entró en meta
20 minutos después que la ganadora Joan Benoit. Gabriela Andersen hizo su entrada en el estadio titubeante, víctima de un golpe de calor. Los médicos constataron que todavía sudaba -lo que era buena señal- y la dejaron continuar la carrera. Tardó
5 minutos y 44 segundos en dar la última vuelta antes de desplomarse al cruzar la línea de meta.
Entró en la posicion 37. Su fortaleza física hizo que se recuperara con rapidez (dos horas) para sorpresa de todos los allí presentes.
Sin lugar a dudas es un momento que merece la pena recordar.
