Agonizaba el primer cuarto del partido NBA entre los Knicks y los Nets, con medio segundo para una última jugada. Balón de banda a Nate Robinson y ¡zas!... el base se marca un 'triplazo' en su propio aro. Afortunadamente, el balón entró fuera de tiempo, aunque su entrenador, Mike D'Antoni, se cogió un 'rebote' -nunca mejor dicho- de cuidado y apenas contó con él durante el resto del partido. Al final, los de Nueva York se impusieron por 91-98 a los de Nueva Jersey.