
La ruptura entre Cheryl y Ashley Cole está siendo más traumática de lo que esperaban, aunque parece la batalla está llegando a su fin. Así lo asegura al menos una publicación británica, que explica los términos del acuerdo de divorcio entre la estrella del pop y el futbolista del Chelsea, que ya estuvo en la agenda del Barça y por el que ahora se interesa vivamente el Real Madrid.
La cantante está tratando de ser justa en la repartición de los bienes de la pareja y no quiere desplumar al futbolista. Lo que ella quiere es que Ashley acceda a un divorcio rápido, ya que no hay posibilidad de reconciliación. Tampoco quiere contacto alguno con él ni telefónico, ni a través de cualquier red social, al menos seis meses a partir de que el divorcio se haga efectivo. Cheryl no quiere que él hable de su relación en ningún momento y espera que él le permita seguir viviendo en la casa que compartían, valorada en 6 millones de libras, y que fue adquirida a medias. Y además quiere quedarse con los perros.
Ante las pretesiones de Cheryl, Ashley puede sentirse afortunado, porque podría haberle desplumado. Pero la cantante no quiere revancha y humillación, y ni siquiera ha utilizado la palabra ‘adulterio’ en el proceso de divorcio. Pero tanta bondad mosquea a la prensa rosa de las islas…