El número dos del mundo nos ha dejado con la boca abierta mientras preparaba un nuevo anuncio televisivo. Federer, a lo Guillermo Tell, demostró una precisión milimétrica con su saque para quitarle una lata de cerveza de la cabeza a un hombre que vio como peligraba su vida. Pero Don Roger, aparte de todo un caballero, es una máquina infalible...