Sergio Ramos la volvió a liar durante la celebración en Cibeles. El defensa andaluz estaba tan contento por la victoria que se olvidó del peso del trofeo, alrededor de 15 kilos, y lo levantó para mostrarlo a la afición blanca. El español al final no fue capaz de sostener a la Copa, que se le cayó al asfalto y fue arrollada por el autobús, con el conductor que en un principio no se dio cuenta del ocurrido y siguió su marcha. Tuvieron que intervenir los miembros del Samur para sacarla de allí y una vez a salvo la Copa fue escondida en el autocar y no volvió a mostrarse ni siquiera en la plaza de Cibeles. "Buenos días a todos amigos. Lo de la Copa fue un mal entendido, saltó ella cuando llegó a Cibeles y vio tantos madridistas", ha bromeado el camero en su 'twitter'.
La joyería Alegre, encargada del trofeo, ya ha puesto otra de repuesto a disposición del club blanco, ya que la 'accidentada' copa terminó casi destrozada, aunque Sergio Ramos no lo cree así. "Jejejeje, aunque no os preocupéis que está bien. Que paséis buen día, nosotros entrenamos por la tarde. Hala Madrid", añade en su cuenta.