El entrenador del Madrid está acostumbrado a que las masas le adoren o critiquen. Pero lo que vivió en Madrid hace unos días supongo que nunca le había ocurrido. Nos situamos en el hotel de Justin Bieber en la capital. El luso le hacía entrega de una camiseta del Madrid. Cuando se disponía a marcharse en su coche, una auténtica marea de quinceañeras asaltaron su automóvil, con gritos incluidos, pensando que era el joven cantante. Mou salió del paso como pudo, saludando con cara de entre asustado y asombrado...