Isaac Cuenca siempre lo tuvo claro. Tenía entre ceja y ceja llegar al primer equipo del Barça. Una ilusión que se ha cumplido recientemente con la firma del contrato como jugador del primer equipo. El mismo sueño que cumplió Carles Puyol hace ya doce temporadas, en las que se ha convertido en capitán azulgrana.
El central catalán ha subido a su cuenta oficial de twitter esta curiosa foto en la que se abraza con el espigado extremo. Una foto que fue un presagio de lo que acabaría ocurriendo años más tarde. Ahora comparten vestuario y por suerte han cambiado bastante los dos.