El defensa del Granada, Borja Gómez, se puso el disfraz de De Jong y le propinó una patada al estilo karateka al delantero del Málaga, Buonanotte. Al igual que pasó con la patada a Xabi Alonso en el pasado Mundial, la acción se quedó sin tarjeta ya que Mateu Lahoz, trencilla del partido, no vio agresión suficiente la patada.