
Ninguna expulsión le habrá dolido tanto como esta. David Beckham estaba viendo a su hijo Romeo en un partido de fútbol de niños de siete años cuando el árbitro expulsó a un compañero de su hijo. El futbolista reprendió su actitud al colegiado y este terminó expulsando también al centrocampista inglés.
El ex futbolista del Real Madrid manifestó: "Yo estaba viendo jugar a los niños, era el equipo más pequeño del club en el que juega Romeo, cuando el árbitro expulsó a un crío y yo le dije al árbitro que no podía hacer eso".
Beckham terminó así su peculiar relato de lo sucedido: "Parece que el árbitro se consideraba a sí mismo el rey en su propio campo. Me miró y me dijo, "Yo, sí puedo.” , explicó el centrocampista, quien concluyó: "Él se acercó a mí y me enseñó la tarjeta roja. Me dijo que me fuera del campo. La puerta estaba a sólo 20 metros de distancia; yo esperé y volví a entrar para ver el partido de mi hijo cuando empezó de nuevo. ”.
Hay que ver como se las gasta el bueno de David y como vive el futbol... Esperemos que su hijo tome ejemplo de su padre en los terrenos de juego y no de lo que hace fuera de él. ¡Qué carácter!