En la más amarga de las resacas, la que sucede a una eliminación si no injusta sí evitable, el Real Madrid ha sido capaz de vencer a su propia tristeza en su enfrentamiento con el baloncesto Murcia, un equipo desvaído que sólo medró cuando la inacción de los locales se estrelló en su aro.
No era demasiado optimista de cara al partido de hoy. No hay que ser muy hábil para percibir la dureza de lo ocurrido estas dos semanas, en dos jueves que muy seguramente se consideren malditos durante quién sabe si mucho tiempo. Sin embargo, la tarde de ayer dejó una inesperada derrota del DKV Joventut en su visita a Girona, aliviando la presión constante que los discípulos de Aíto estaban imprimiendo en la clasificación. No podemos olvidar que en muy poco tiempo estarán de visita en Vistalegre, con la diferencia de puntos por decidir, y toda precaución en forma de victorias es poca. Lo que hay en juego es tan importante como poder resarcirse la próxima temporada del jueves Santo más duro.
Y susto, aunque breve, ha habido. Aquí uno ya no sabe qué pensar. Por un lado, Plaza, con el quinteto de salida, parecía querer equilibrar la carga de trabajo. Han salido Lazaros, Pelekanos, Llull e Iturbe, todos a una. Y el equipo, quizá inevitablemente, ha jugado mal. Pocos arranques este año han sido tan erráticos, dificultosos. Esto, en parte, remite a la dirección de juego. Llull ¿está en condiciones de ser base con minutos? Ha tenido buenos momentos durante la temporada, quizá contados, pero cuando Raúl estuvo tocado hizo muy buenos encuentros. Adoptaba un perfil discreto, subiendo el balón, cuidando el bote, algo que se le ha pedido desde estas páginas; yo creo que aún le falta la experiencia, la continuidad para poder afianzar los indicios que nos ha dejado. Su buen físico, su decisión en las penetraciones, a veces mal elegidas en momento y lugar. De súbito, en su casi íntegro primer cuarto, el parcial era 2-10. Ha sido Smith el que ha asumido riesgos y ha anotado dos triples que han cosido el partido en un momento bastante complicado.
Lo que pasa es que el Murcia parece un equipo con demasiadas comillas. Tener a Roe como pieza importante es un riesgo. Ídem con Risacher, tan impresionante antes como mayor de aspecto ahora, con ese aire a lo Rivaldo enjuto que parece sacado del baúl de los recuerdos. Triguero, que tan buen arranque tuvo en el comienzo de la temporada, ahora parece otro jugador. Sigue siendo impresionante, fuerte, grande y potente, pero el sentido de la oportunidad parece que ha expirado, al menos por el momento; aunque pese a todo algún detalle, algún tapón se le ha visto esta mañana. Pero claro, tras la exhibición de ayer (una más) de Marc Gasol, el puesto de pívot nacional parece que exija más rendimiento.
Convendría detenerse un momento en el hermanísimo. En otros foros, cuando se hablaba del mejor refuerzo posible para el Madrid este año, y salió a relucir el nombre de Papadopoulos, mi pensamiento era claro: Lazaros sería más experimentado (y mucho más sencillo de fichar), pero para el tipo de juego que el Madrid practicaba, un hombre como Gasol sería mucho menos traumático. Más adaptable, más versátil. Gasol es algo así como un Felipe en grande, cuando se trata de luchar, y un esteta cuando hay que acudir a la lírica. Muchos miran sus estadísticas con escepticismo, recurriendo al lugar común de que son debidos a la fragilidad de su equipo, que hace de él su recurso principal y casi único. Bien, por mucho que las faltas que le piten a favor sean rigurosas bastantes veces, Gasol parece el tipo de hombre que, desde las labores complementarias (rebote, defensa, pase, intimidación) puede ser grande. No es un tirador impenitente, es un hombre que sostiene al equipo casi por sí solo, y eso es algo que depende más de la lucha, la concentración y las condiciones que de la calidad pura. Si encima tienes ésta, puedes hacer un reverso, tirar de tres, postear, bailar en la pintura, tanto mejor. Pero como simple reboteador, pívot de oficio, pocos pueden igualarle.

Esto nos lleva a Lazaros. ¿Es Lazaros un paquete? Algunos lo afirman. Se equivocan. Lo que sucede es que es un hombre especial, mucho menos moderno de lo que lo es Gasol. Parecía claro, ya desde el verano, que la convivencia de Papadopoulos y el Madrid iba a ser una cuestión de diplomacia. O uno cambiaba -y su físico, su velocidad, eran una barrera casi insalvable- o el equipo se metamorfoseaba dejándole un hueco en el que encajar. Creo que ha habido un poco de cada cosa, pero ambas han sido insuficientes. Salta a la vista.
Volviendo al partido, la dignidad del Madrid, una dirección más experimentada que la de Llull, Mumbrú y... bueno, los esfuerzos dispersos del Murcia han dejado la situación donde la lógica parecía indicar. Felipe ha estado muy poquito tiempo y ha arrasado anotando con una soltura envidiable. Lógico; Felipe y Hervelle constituyen la mitad de los cimientos del equipo, lo queramos o no; por ello su falta de minutos, o protagonismo, o vaya usted a saber en el Pireo rechinan como un violín mal afinado. El resultado final, veinte puntos, es tal vez justo, aunque engañoso. No ha sido un partido cómodo. Ha sido bastante pobre, y lo han jugado dos equipos depresivos. Es la verdad.
En mi opinión hace falta afinar en la semana próxima, bastante complicada (Bilbao y Akasvayu) y detenerse a reflexionar. Al menos esta jornada nos ha dejado un margen, estrecho, pero provechoso, para ganar tiempo. Queda una inexcusable primera plaza ACB que ganar (la Euroliga tiene que ser el objetivo de la política de mínimos) y una jugosa, maravillosa ACB que revalidar. Eso es más que un poco, es muchísimo; es lo más razonable a lo que el equipo podía aspirar. En este contexto razonable, posibilista, no jugar el cruce de cuartos es evitarse desgaste. Bienvenido sea este ahorro de energía, este stand-by forzoso pero al tiempo lógico, en función de las previsiones y los medios. Si se hubiera ido a por Gasol, si Tomas hubiera permanecido en el equipo, si Lazaros hubiera encontrado un hueco en el que encastrarse, si Hamilton hubiera sido cortado antes de empezar la temporada... es inútil opinar sobre esto. Forma parte del pasado. Está (esperamos) todo anotado y listo para revista. Pero lo importante es el hoy. El ahora. No todos los equipos tendrán la morriña y la piel mortecina de este Murcia, decepcionante en muchos sentidos, por más que haya dado un pequeño susto. A mí el primero.
Simpson_M