El torneo de la Comunidad ha comenzado para el equipo blanco con una derrota contra el Fuenlabrada, plenamente merecida, en un partido en el que la única idea de equipo la ofreció el conjunto rival, que tampoco puede decirse que afronte el año libre de temores. No resulta fácil empezar el año narrando un partido tan horrendo por parte del Real Madrid, pero así están las cosas.
El Fuenlabrada ha sido durante varios años un prodigio de hilado fino. Sostenido primero en un núcleo nacional con experiencia, y con aciertos clamorosos en el mercado internacional (Tom Wideman puede ser uno de los americanos más rentables sin pertenecer a la élite), esta temporada tendrá que afrontarla sin el maná que otros años han supuesto las cesiones de sus vecinos madrileños (Sergio Sánchez, Marko Tomas), con un base entrado en años hasta lo inimaginable y sin la inyección de vigor y experiencia que fueron Solana hace dos años y Salva Guardia en el pasado. Sin el cordobés García, un hombre que aportaba sus triples y en general un trabajo muy serio, apostandolo todo en dos pívots sobre el papel interesantes pero claramente depreciados (el por momentos deslumbrante, y al tiempo irritante Antonio Bueno y el gigantón P.J. Ramos), lo cierto es que hoy ha tenido una mínima coherencia, pese a sus problemas y ha dado una pátina de
sensatez a su juego.
Ha tenido una defensa animosa hasta donde es posible con tanto jugador acaparador de minutos y en plena senectud, ha perdido muchos balones (parece que va a ser un problema, si continúan como en estos dos últimos partidos), pero al tiempo parece que puede haber una tímida luz al final del túnel si Valters en su regreso consigue revitalizar la posición de "1", Saúl da un año como el pasado y sobre todo (sobre todo) el mix de desheredados interiores funciona. Ahora dicen de fichar a Wolkowinsky. Sin duda puede aportarles cosas, que para este equipo memorable en la clase media cualquier detalle puede ser suficiente.
Saúl, el ilusionante Brad Oleson (otro hallazgo de esta gente en la LEB) y Valters más los minutitos de Radjvojevic -muy, muy poco utilizado-, cositas puntuales de Paraíso y Sandes y esperemos que un más entonado Mainoldi volverán a ponerlos sobre el tapete con un equipo que tiene un poquitín de todo, algo de tiro, unos aleros en principio que dan opciones tácticas, pívots más o menos aseados, etcétera. Oleson ha logrado ser productivo hoy y amargar a Bullock en más de una acción, aunque a Ferrán se le ve muy tocado, con la quinta marcha casi apurada.
Pero vayamos al Madrid... Hoy era un día esperado por muchos. Televisión en abierto para la Comunidad y seguramente puesta de largo del equipo. Los síntomas no eran totalmente halagüeños, con una derrota contra el Joventut que al menos fue un partido disputado y victorias muy opacas contra equipos decididamente inferiores. Hoy era de prever una victoria sin brillantez, pero los agobios de Fuenlabrada contra Estudiantes la jornada previa (gran defensa estudiantil) presagiaban algo diferente a lo que ha ocurrido.
Es pretemporada, pero parece que el Madrid tiene que aprender a jugar otra vez. De golpe se ha visto con un cambio en los dos bases, y si bien Llull por momentos ha dejado cosas interesantes en ataque, casi siempre por la vía de la penetración y el físico, lo cierto es que su segundo tiempo ha sido muy decepcionante en lo que a control del partido se refiere.
En general, el Madrid no ha parecido tener ni mucha concentración ni saber a qué jugaba. Pepe, quizá al final del encuentro, ha aportado algo de juicio, pero con mucha timidez. Por el contrario, los jugadores de forma individual han dejado una sensación muy mejorable.
Tomas, de entrada, no ha aparecido en el partido. No es lo mismo ser la referencia ofensiva de un equipo o casi una selección que jugar en una estructura en la que su contacto con el balón es escaso y se cuentan sus contactos con la pelota con los dedos de la mano. En defensa no ha estado mal en los primeros minutos, pero luego ha estado errático y no ha logrado imponerse en sus duelos.
La salida ha dejado a un Madrid muy físico, exceptuando la intromisión de Lazaros entre tanto jugador atlético (Llull, Tomas, Hosley, Hervelle). Ha sido lo mejor del partido, Llull muy suelto, bastante presencia y Lazaros muy fajador con Ramos, arrebatándole rebotes. Luego el equipo se ha sumido en la depresión y ha dejado algunos síntomas preocupantes.
Uno de ellos es el tiro exterior. Llull no ha tenido su día pero es que no es un tirador; Tomas ha intentado poco, acostumbrado como está a tirar tras botar y prepararse el sitio con aclarados casi generales. Bullock ha estado muy presionado y Mumbrú y Hosley no son sino jugadores que pueden tirar y tener su día, pero no tienen ni una mecánica ni una actitud -en principio- muy resolutiva en esta faceta.
Así, el mejor jugador blanco ha sido Lazaros. Bien como hemos dicho reboteando, anotando de alguna forma bastante sorprendente (tras robo en contraataque, ejecutando algunas continuaciones inéditas) parece que ha rebajado peso y sobre todo ha ganado algo de fuerza en el impulso con las piernas. Era imprescindible. Este año parece un jugador utilizable, lejos de la destrucción mental del pasado. Aún así, en defensa contra jugadores que no sean decididamente más lentos parece un jugador batible.
De hecho, Bueno ha destrozado al Madrid al completo. Antonio Bueno es uno de esos jugadores que si tuviera la mente limpia como hoy sería cotizado en cualquier equipo ACB pero que por su escasa inclinación a la lucha -que no a la pelea, ojo- y su falta de fortaleza en el salto (exige el apoyo en un pie para elevarse), amén de una pésima capacidad para el rebote defensivo si tenemos en cuenta que tiene un cuerpo espectacular -exceptuando a Marc y Triguero, ¿hay en la ACB un 5 español más musculado? - ha sido siempre un hombre potencial, jamás realizado. De vez en cuando le salen partidos así, en los que se crece hasta llenarlo todo (¿recordáis en ULEB contra Estudiantes el año de Lamas? 28 puntos; o el duelo con Andersen en la primera parte el día que se lesionó en Vistalegre).

Pasemos a Hosley. Sensaciones enfrentadas. Yo diría que no ha hecho un buen partido, pero se ha ido a 10 puntos de forma casi invisible. No parece tirar mal, pero tira con mecánica taponable, a media altura. No es un saltador, un hombre de tiros contestados, como Charles Smith (¡te echaremos de menos!). No parece un gran penetrador, o al menos no un penetrador muy técnico. Hoy lo ha intentado pero se ha trabado una y otra vez. No parece un jugador hiperveloz. Pero es ágil, salta muchísimo, no es débil en absoluto. Quizá parezca un poco frío. Está en plena adaptación a un equipo que funciona sin él pero nos hace falta. Quizá esperaba una mayor resolutividad. Me ha parecido tosco (lo digo con sinceridad) pero hace números casi sin quererlo, o al menos eso parece. Tengo miedo de lo que pueda pasar en partido en que esté presionado, en los que se le practiquen grandes defensas. Si Scales era velocidad y reducción al absurdo, incrustados en una buena técnica, Hosley sería explosividad tosca, un poco arrítmica, pero quizá más sensata. Esperemos.
Felipe horroroso en 80% del partido, cumplidor como siempre en los últimos minutos, él sería el culpable por su ausencia de no haber ganado. Hervelle cumplidor, como de costumbre, y Pepe... disperso, un poco pasota. Se nota que es el único base que puede sostener al equipo por experiencia, pero al tiempo lo veo siempre acogotado, un poco al límite, incluso más que con Tunceri que tenía más fortaleza y no creo que mucha menos movilidad, al menos que este Pepe, ni menos velocidad, y sí más tiro. Sin duda menos genialidad, pero de eso se trata: de ver si compensa.
A Plaza lo he visto completamente ausente, incrustado en su rostro de Anguita redivivo y Mirotic, la otra atracción de esta noche, ha dejado claro que tiene unos fundamentos fabulosos (ha hecho de todo: ha tirado, ha efectuado reversos con casi tiro ya que ha sido punteado, ha amagado y ha penetrado con energía y usando la tabla con mucho juicio, ha posteado y ha hecho alguna jugada de ganancia de espacio bajo el aro y no se ha cortado ni un pelo en tirar) pero que al tiempo físicamente se ve que no se sostiene con el tren inferior que tiene ahora, no es un jugador "volátil" y quizá tendría que evolucionar en la línea de un Erazem Lorbek, que desde luego prodigio atlético no es, pero técnicamente es un pozo de sabiduría. Tiene mano (hoy se le ha arrugado un poco al final), finta y penetración.. El jugador está ahí y se ha visto. Abogo por su permanencia, pero tengo la impresión de que físicamente está más lejos de ser útil ahora como Barac el año pasado.
Resumiendo, el equipo atisba ciertos problemas en la posición de base, ya que seguimos sin tener un puñetero base completo (Llull tiene que mejorar el tiro y ser más seguro en la dirección), el tiro exterior se antoja un poco escaso y hay que ver las sinergias Hosley-Tomas y su convivencia con Bullock y Mumbrú, que sabemos que funcionan. Hamilton y Massey son necesarios para dar energía a la posición de 4-5 y en general el equipo está verde, muy verde, verdísimo, quizá más que en los últimos cuatro años. Los chispazos de alegría han durado muy poquito hoy.
Sin duda el encuentro contra Estudiantes (que está bastante bien) va a haber que mirarlo con lupa, ya que los síntomas no son buenos y la competición oficial está a la vuelta de la esquina.
Un saludo y hasta entonces.
Simpson_M