Al baloncesto, ¿con qué se juega?, ¿con las manos?. Es la respuesta más obvia. En realidad, al baloncesto se juega con todo el cuerpo; se corre hinchando los pulmones, se salta flexionando las piernas, se bloquea con la espalda y se tira con la muñeca. Sin embargo, si hay algo que no puede faltar en este deporte es, sobre todo, la cabeza.
El base es muchas cosas al mismo tiempo. Es un jugador que toca el balón en quizá nueve de cada diez jugadas de un equipo. Seguramente es el que retiene su posesión durante más minutos. Si alguien sin lucidez se inmiscuye en cada jugada, en cada ataque, las posibilidades de que las cosas salgan mal crecen lo indecible.
En este segundo partido del Torneo de la CAM el equipo de Joan Plaza ha logrado imponerse a Estudiantes con total claridad, llevándose, de paso, la victoria en la competición. Tras el terrible partido de hace dos días el carácter del choque era bastante serio. No cabe duda que todo tiene en el Madrid una fenomenal caja de resonancia. No es el lugar de la institución en el deporte de la canasta la que tenía hace veinte años, pero aún así el año se plantea tan curioso, con Plaza en plena reválida sin red y con un Pepu que aparece hasta en las entrevistas de los amistosos (tal vez sin pretenderlo, eso sí), con un entorno bastante cabreado por lo que fue un bajonazo tremendo en el Play-Off del año pasado y una sensación global de falta de capacidad competitiva.
El Estudiantes desde luego no parecía que fuera a retratarse con un partido debilitado como éste. Creo que no tiene mala pinta como equipo. Udrih es de los anotadores de bajo coste uno de los más aparentes, sigue teniendo a Jasen para aportar fuerza y ganas y Carlos Suárez, calidad. Su base italo-uruguayo había dejado buenas sensaciones el fin de semana. Wideman es un gran fichaje sin lugar a dudas y Rancik tendría que haber sido un hombre que aportara energía y equilibrio además de muchísima más calidad que la de Jesse Young. El día de Fuenlabrada dejaron sobre el tapete una gran defensa, mucha actividad y bastante equilibrio, en un día en el que el equipo fuenlabreño no tuvo ninguna opción de ganar el partido.
El problema es que Rancik se ha roto otra vez. Popovic puede ser un buen fichaje para un equipo que en principio opta a la zona media de la tabla, e intuyo que podría durar todo el año. No hay color, pese a la tosquedad de Popovic, que de él a Torres media bastante. Pero sin Rancik la posición de 4 queda un poco huérfana, a la espera de que Carlos Suárez vuelva a ser el ancla que permite tener un 3 interior para que Iturbe apure sus años sin que su espalda rota lo deje en poses indecorosas.
Excepto un arrebato en el segundo cuarto, con parcial neto incluído, el Madrid ha sobrellevado con mucha solvencia el partido. ¿Qué ha cambiado en estos dos días?. Nada, en puridad. Bullock sigue muy espeso, espesísimo, y la pretemporada es lugar propicio para los espasmos. Lo que ha ocurrido es que el Madrid ha parecido, por fin, un equipo, ha actuado concentrado y sus bases han parecido algo medianamente serio.
En suma, la cabeza. Qué vamos a decir de Llull que, tú aficionado, no sepas... no lo veo un jugador seguro cuando tiene que pararse. Su bote estático es mejorable. No es un gran amigo del balón. Es amigo de la velocidad, en la que si eres lo bastante veloz no es tan necesario que botes a dos palmos del suelo para evitar que te roben la pelota. Hay que reconocer que encarando la canasta Llull es uno de esos jugadores, como San Emeterio sin ir más lejos, que desprenden buenas sensaciones. Es, también como San Emeterio, un hombre al que le cuesta tirar. Tiene tiempo para mejorar. Pero esa querencia por las alturas es tanto buena como mala. Un jugador solo no tendría que elevarse más de medio metro si tiene mano. Y Llull no parece que la tenga.

Lo que ocurre es que cuando logra evitar que se le note la inseguridad al dirigir parece un jugador al menos útil. Tenemos suerte (si se puede decir eso) con la lesión de Raúl justo ahora. Necesitamos de un hombre con las características de Llull en defensa y que pueda correr. Nos hace falta que además de eso sepa cuándo parar. En ello estamos. Mientras, disfrutamos con sus bombas, sus cambios de mano y ojalá más izquierda, más cambios de mano por la espalda sin gestos dubitativos. Él puede ser un base. Los combos extraños pueden acabar mal. A Lucas Victoriano el bote alto acabó por destruir su aportación como base mientras fue un superdotado físico. Luego la espalda se rompió y sin el poso de la púrpura que tienen los que piensan terminó desahuciado. No se puede ser un anotador jugón siempre, a no ser que de verdad seas un anotador jugón. Llull seguro que lo sabe.
El otro cuerpo de ejércitos como quien dice estaba al mando de Pepe. Hoy Pepe ha sido un jugador. No nos engañemos: Pepe si quiere es uno de los mejores bases de Europa. Defiende más o menos pero sobre todo su cabeza permanece estática cuando todo da vueltas. Lo que pasa es que la cabeza no es sufiente. Y la inteligencia no es suficiente sin equilibrio, si los caprichos irrumpen cuando no deben. Hoy no ha hecho el ridículo en defensa (varios llevaba ya de blanco) y en ataque ha hecho lo que suele hacer, elegir dónde poner el balón. Con alguna boutade; la materia suele ser impenetrable para los cuerpo sólidos, y cruzar entre tres piernas obstruyendo el paso es una suerte entre difícil e imposible. Perdonable si el genio aparece.
Centrémonos ahora en lo bueno que apunta el Madrid. Mumbrú por fin tiene suplencia. Hosley se postula como el hombre que haría feliz a Maljkovic en su ejército de clones; salta, corre y tiene mano de piedra, aunque solo y con calma parece que la puede meter. Lógico pensando en cómo tira. Rebotea ofensivo con solvencia. Sigue sin ser el tipo de jugador que sientes cuando gana el primer paso que te va a resolver seguro la jugada porque no elige bien: es más de ir a por uvas, a ver qué cae. Pero eso puede ir cambiando poco a poco. Al tiempo, con Tomas, hoy igual de espeso pero con una representación bastante convincente del jugador que nos dejó hace un año (luchador sin extenuación, anotador ocasional, de destellos), hay que reconocer que la posición de 2-3 puede aportar músculo en cantidad industrial. Falta hacía. Pocos equipos tendrán un 1-2 tan debilucho y un 2-3 tan potente.
El otro activo es claro: Felipe y Hervelle, cuando el primero está centrado, claro. Es tremenda la distancia que separa al Felipe sensato del Felipe niñato. Sideral. El primero es un jugador de primer nivel mundial. Muy, muy bueno, y sobre todo muy útil. El segundo -el del Fuenlabrada- es un pozo sin fondo de cabreos, suyos y nuestros. Hervelle parece estancado tras el amago de jugador proyectable de hace un añito, pero es tan trabajador, tan constante que sus siete puntos saben a gloria aunque haya matado a dos espectadores de cada fondo con sus pases magistrales. Con Hervelle han logrado milagros: cuando llegó era incapaz de usar la tabla estando bajo el aro. Ahora podría meter en la tabla hasta de cinco metros. Pero en la cabeza de la zona o en la frontal del triple, cuando empieza a arquearse buscando un receptor para sus pases nos brinca el estómago de la misma forma en que lo hacía cuando Fotsis echaba el balón al suelo en media cancha. Dudo que eso cambie nunca. Nadie es perfecto.
Y por último, Papadopoulos. Realmente es otro jugador; lo que hace falta es que tenga continuidad. El año pasado en veinticinco partidos contabilicé dos lanzamientos realizados por el griego que no fueran un gancho. Hoy ha hecho otros tantos. Ha hecho una media vuelta con tiro, ¿...?, ha lanzado desde 4 metros cuando el receptor vio denegado el pase, sin dudar además, como lo haría quien lleva tirando toda la vida. En suma, se me hace extrañísimo ver cómo ha mejorado la velocidad de sus acciones y ahora hasta puede ganar un rebote por salto y no por cuerpeo puro y duro.
Con Lazaros así este Real Madrid puede mantener una amenaza interior los 40 minutos, y si Dios quiere que Massey venga con ganas de trabajar y logra aportar seriedad atacando la canasta de frente habrá cuatro pívots que tendrán fundamentos ofensivos aceptables.
Persiste el problema de que en el campo defensivo seguimos sin un "stopper", alguien con el físico y/o el reprís para detener a interiores grandes y que jueguen de espaldas. Se ha visto que no necesitan saltar (Popovic, Bueno) para hacer mucho daño.
También en el debe seguimos aterrados con los problemas en el acierto exterior. Hoy, por cierto, Mirotic no ha hecho acto de presencia. ¿Sentía el equipo la necesidad de no elucubrar?. Tampoco se trata de eso. Creo que subrepticia hay bastante presión para todos.
Termino ya. Sigo percibiendo un equipo de desequilibrios. Tiene cosas mejor que el año pasado (la posición 2-3 defnsiva ha mejorado, el rebote en general también), pero lo del tiro tiene pinta de volverse tragedia. ¿Puede el Madrid prescindir de Hamilton y buscar un anotador exterior comunitario?, ¿se pretende que Tomas tome el relevo anotador?. Hosley no es un hombre de tiro, sino de números, que no es lo mismo.
De momento, la imagen de hoy ha sido seria. Es verdad que se ha ganado a un Estudiantes sin casi tres titulares (Jasen, casi inédito, Rancik y Suárez), pero ese mismo equipo destrozó a Fuenlabrada que a su vez nos ganó bien hace nada. Nos vamos a la cama con una sonrisa, al menos.
Beirán, Margall... nombres que recuerdan hilos de seda.
Un saludo.
Simpson_M