
En Burgos parece que están de enhorabuena. Su equipo de liga LEB, el Autocid Ford Burgos, parece haber encontrado al pivot dominante que se supone debía llevar dentro el bosnio Nedzad Sinanovic (2.22m, 1983).
En esta segunda jornada, ante el Gandía Basquet, el gigante cedido por el Real Madrid se ha destapado con 23 puntos y 12 rebotes en 22 minutos de juego... ¿Milagrosa la morcilla de Burgos o un simple espejismo?, ¿será capaz de mantener este rendimiento toda la temporada?, ¿es recuperable para el Real Madrid?.
Sinanovic llegó a la ACB la temporada 2005-06 de la mano de Boza Maljkovic pero apenas un año después, el club le buscó acomodo en su filial y su progresión se estancó de tal manera que muchos le dieron por acabado para jugar al primer nivel. La pasada campaña jugó, sin destacar mucho, en el Rhein Energy de la liga alemana.
El bosnio apuntaba agilidad y una gran coordinación en sus movimientos para un hombre de su altura, pero su tendencia a alejarse de la pintura y la poca capacidad de brega en la zona han sido su losa. Estos puntos débiles le han impedido desarrollar la intimidación que se presupone a un hombre de su envergadura en defensa y aprovechar sus centímetros en el juego de ataque. Además, suele cometer faltas personales con mucha facilidad y se le nota falta de concentración en gran parte de sus partidos... ¿Un diamante imposible de pulir?.
Recuerdo unas palabras de Vlade Divac al entrenador del filial madridista sobre Nedzad: “Tienes que enseñarle y enseñarle es simple: si no juega como quieres le mandas al banquillo. Y se lo explicas: tenemos bases, escoltas, tíos pequeños...y necesitamos tíos grandes para jugar en el poste bajo. Es la única forma de enseñar al que no escucha, de enseñar que el baloncesto es tener a gente alta alrededor del aro para rebotear, anotar... no me gusta verle jugar por fuera y tirando de tres”.
Lo dicho, seguiremos atentos a la evolución de Sinanovic no sea que el espíritu de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador se reencarne en él...
Nota: "El Campeador llevando consigo siempre la Victoria ...fue por su nunca fallida clarividencia... por la prudente firmeza de su carácter y por su heroica bravura... un milagro de los grandes milagros del Creador...". Si pasáis por Burgos, no dejéis de ver la magnífica estatua del Cid con la leyenda que aqui os he puesto y que encontraréis escrita a sus pies.