
Llegaba el Real Madrid a Canarias con el cuerpo dolorido y la mente torturada tras sus dos derrotas ante Olympiacos en Euroliga. Perder hoy podía entrar en los cálculos, no es el día para hacer leña del árbol caído, pero se esperaba mucho más de algunos jugadores teóricamente suplentes que hoy han disfrutado de minutos para reivindicarse.
El equipo de Salva Maldonado es un equipo sólido, correoso y duro de pelar, sobre todo, cuando juega como local. No se trata de restarle mérito a los canarios, ni mucho menos, pero hoy hemos vivido un nuevo episodio de la cruda realidad que asola a la plantilla del Real Madrid de esta temporada... no hay más cera de la que arde, no nos engañemos.
Marko Tomas es el vivo ejemplo del desconcierto que vive este equipo... castigado y marginado unas veces y con minutos de responsabilidad en otras ocasiones, una de cal y otra de arena. Hoy en 23 minutos en cancha ha firmado 2/8 en tiros de campo y 0/4 en tiros libres para una valoración global de "cero" puntos. Así no vamos a ninguna parte.
Louis Bullock, con dos triples estratosféricos nos ha devuelto la vida, tras ir perdieno por trece puntos, pero no siempre es posible remontar. La improvisación y la épica algunas veces fallan y el veterano Savané le ha puesto el candado al partido. La victoria se quedaba en casa.
Antonio Martín desde el palco, serio e impasible, ha tenido ante sus ojos una nueva demostración de que ahí están los resultados de su gestión al frente de la sección. ¿Qué nos encontramos si quitamos a los jugadores que ya tiraban del carro hace cuatro temporadas?... Un auténtico agujero negro.
Salvo la bocanada de aire fresco que ha supuesto esta temporada la irrupción del joven Sergio Llull (un acierto su fichaje, si señor, y que conste en acta), el resto del panorama es durísimo de encajar. Demasiados "fiambres" en el camino... Pepe, Hamilton, Lazaros, Hosley, Massey, Marko Tomas... ¿y que nos queda?.
Pues nos queda soñar con un milagro que nos lleve a ganarle dos partidos seguidos a Olympiacos aunque caigamos después en el quinto partido en Atenas... ¿y en la liga ACB?... llegar a semifinales es nuestro tope. Ir más allá es pura utopía, seamos realistas.
En fín, que con cierta resignación nos sumamos a la ya numerosa "Cofradía del Clavo Ardiendo" para afrontar los dos partidos ante Olympiacos. Queremos morir matando....