
Ofrecer la Copa del Rey a la afición, ganar al Gran Canaria y, de inmediato, ponerse manos a la obra para trabajar al milímetro el asalto sin red, que el próximo jueves, debe afrontar a la fortaleza del Montepaschi Siena... Ese era plan de los de Laso, aunque con un matiz capital que condiciona enormemente del devenir de los próximos días...
...Dependemos de Unicaja para seguir vivos en la Euroliga. Difícil no pensar en ello, casi imposible ya que quedar fuera de la competición europea sería un palo, aunque algunos se muestren "comprensivos" al ya haber logrado tener, tras demasiados años de espera, la Copa en el zurrón.
Afición entregada, Copa dedicada, subidón colectivo de autoestima y rodillo merengue, al ritmo de la terrible pareja Llull-Carroll, anotando nuevamente más de 90 puntos, sobre un Gran Canaria que esta temporada pasa por su peculiar travesía en el desierto tras la descapitalización que les supuso la salida de Jaycee, CJ Wallace, los años que va acumulando el veterano y noble Savané y el desacierto inevitable en la elección de algunos fichajes.
Y es que cuando se exprimen los escasos recursos hasta la extenuación, el márgen para corregir errores es mínimo. El proyecto del Gran Canaria es para quitarse el sombrero. Maravilloso y para que otros muchos modestos y algunos que lo son menos tomen buena nota. Bravo por los de Pedro Martínez y por los valores que encarnan.

El Real Madrid dominó, corrió, machacó pero dio por ganado el partido demasiado pronto (40-20, min. 17, con Jaycee on fire) y se relajó en exceso, por lo que tuvo que comenzar a remar de nuevo. Bramos (22 ptos, 5/6 T3) y el colombiano Palacios (23+4) mantuvieron la fe, obligando a los madristas a un trabajo extra para sellar su victoria. Decepcionante Marquez Haynes (2 ptos, 0/5 T3) quién llegó como nuevo líder pero parece irse confirmando, jornada a jornada, como consumado fiasco.
Llull (20+4+3 asist), en su versión MVP y consolidado de manera vertiginosa como base-base dominador, fue el encargado de despertar al Real de su letargo, obrando como ariete que tumbaba a los pio-pio. 68-55 al final del tercer cuarto, a pensar en Siena y rezar por un milagro, con o sin maletín, en la Costa de Sol.
Infalibles en el tiro (29/38 T2), sin ningún hombre que haya fallado más de un lanzamiento de dos, mejorando desde el tiro libre (79%), con el mejor Felipe (14+6+3 asist) de la temporada (Messina paseando por Madrid) y junto al instinto anotador de un Carroll (17+3+2) que mantiene la inercia de su memorable recital ante Navarro, era imposible perder hoy.
Malditos hundimientos los que tuvimos ante Siena y Bilbao hace pocas semanas. Duele ver lo caro que nos pueden costar pero esto es baloncesto y lo que no vamos a hacer, eso nunca, es bajar la mirada. Somos el Real Madrid y vamos a ir a ganar en Siena. Si hay que morir que sea con las botas puestas...