
Tenía cierto morbo el partido de ayer por la vuelta de Joan Plaza a la que fue su casa durante las últimas tres temporadas. Como dice el refranero español, "es de bien nacido ser agradecido" y eso mismo demostró la afición merengue con el cálido recibimiento que le ofrecimos al técnico catalán. Joan mostró su gratitud publicamente, siempre educado, siempre señor, tratando de quedarse con los buenos recuerdos...
Plaza nos hizo recuperar la ilusión y no lo olvidamos. Su primera temporada al frente del equipo fue magnífica. Ganamos la liga ACB, la ULEB Cup y el equipo desplegó un estilo de juego del que no gozábamos desde hacía muchos años.
A partir de ese monento las cosas empezaron a torcerse... el gran fiasco de Lazaros Papadopoulos, un tal Pelekanos, el maldito triple de Halperin, el Expendiente "X" llamado Venson Hamilton, el increible y blindado macedonio menguante, un nuevo Pete Mickeal llamado Quinton Hosley, el nuevo fiasco de Marko Tomas... y todo con la pareja Martín-Herreros luciéndose en los despachos...
En fin, dos temporadas para el olvido que, sin embargo, no deben hacernos olvidar la bocanada de aire fresco que supuso la llegada de Plaza.

Pero bueno, volviendo al entrenamiento, perdón partido, de ayer lo cierto es que el Cajasol pareció más una banda de amiguetes que un equipo ACB.
Vamos a resumir el encuentro... Parcial del primer cuarto: 28-8. Parcial del segundo cuarto: 22-11. Resultado al descanso: 50-19. Punto y final.
Se puede jugar mal, peor o como lo hizo ayer el Cajasol en los primeros 20 minutos. Bochornoso, "pa mear y no echar gota". Y no me vale que algún comentarista dijese que el Madrid estuvo inmenso. Yo digo que el Madrid estuvo correcto, haciendo lo que se hace en los entrenamientos. Reboteando, sudando, corriendo y tirando bien pero, ojo, sin rival en frente.
Daba pena ver a Savanovic defender con la mirada a Velickovic mientras Plaza, melancólido y un punto ausente, se resignaba a su suerte en la banda mientras Zan Tabak se retorcía a su lado.
El tercer cuarto (10-23), como no podía ser de otra manera, sirvió para que los sevillanos recuperasen parte de la dignidad perdida mientras los de Messina se echaban una siestecita tras el atracón. Tyrone Ellis engatilló un par de triples y Plaza despertó de su estado de hipnosis para cerrar el partido en veinte puntos abajo (81-61).

En positivo destacar el buen partido Lavrinovic (15+4) y Velickovic (16+4) junto con la progresiva recuperación de Felipe Reyes (6+8) y Sergio Llull (20 minutos en cancha, qué bueno que volviste, crack!) y la consistencia que ofrece Marko Jaric como comodín desde el perímetro.
Viendo a Jaric se puede pensar que el serbio lleva varias temporadas jugando en este equipo; todo un acierto su fichaje, conste en acta. En pocas semanas ya se ha convertido en uno de los jefes del vestuario.
En negativo la nueva lesión de Travis Hansen (2/2 T3) con una rotura muscular en la planta del pie que puede tenerle apartado de las canchas unos diez días, justo ahora que Messina empezaba a poder entrenar con la plantilla al completo. Van den Spiegel no cuenta y Ante Tomic está al caer. Sin Hansen perdemos poder en el puesto de "tres" tanto en ataque como en defensa. Vamos a ver como evoluciona el mormón.
Mañana lunes tenemos sorteo del TOP16 de la Euroliga. Montepaschi y dos rivales más. "Hay que roelo".