Doblete para Ancelotti con la vieja guardia blue, juegan los mismos para definir los de siempre. El equipo ha ganado registros tácticos, la llegada de los nuevos automatismos mejoró la efectividad de un equipo que ha batido registros goleadores a la par que devoraba a los rivales directos. El único lugar fue la eliminatoria contra el Inter, en el Guisseppe Meazza fueron muy superiores a un Inter que tuvo el mérito de sobrevivir. En la vuelta, sin Cech y con Terry más coles en pleno escándalo fueron víctimas del planteamiento de un Mourinho que dominaba todos los secretos de Stamford Bridge.
Un enemigo fue la Copa de África. Jugar en navidad perjudicaba a un club que basa su jerarquía en el poder africano. Sobrevivir a Enero y resistir las secuelas de febrero cuando se esperaba el tirón del United fue básico para hacer el doblete. Hoy tocaba rematar la faena, palos en el primer tiempo, superioridad en el segundo con sólo una torpeza, la de Belleti en el penalti. El Porstmouth se despide de la élite por un tiempo, un ejemplo que demuestra que la Premier también tiene sus quiebras
Cech es indiscutible, no hay otro portero que llegue tan lejos en la estirada. Con Buffon representan la élite del portero de casi dos metros. Su juego directo con Drogba es el inicio de todo. Es la clave para jugar siempre en campo contrario y no perder el sitio defensivo. Atrás, la línea de cuatro de siempre con problemas inesperados. Bosingwa no estuvo, Ashley Cole estuve de baja más de lo conveniente y Terry estuvo una buena parte del año en el disparadero. Alex tuvo su protagonismo, Ivanovic como es habitual terminó jugando más que nadie.
La baja de Essien fue una más, parecía definitiva pero el instinto pudo más y los de Ancelotti no perdieron ni un segundo en lamentar. Ballack, Obi Mikel y Lampard fueron ajustando su fútbol y sus posiciones, lejos de estorbarse volvieron fueron capaces de encontrar su espacio dentro de las pautas colectivas. La motivación es un sello que distingue a un grupo que no pierde el tren, les queda la Champions, el fin último de un Abramovich que lejos de poner capital ha demostrado una fidelidad intachable, lejos de dudar siempre ha puesto buena cara en las peores tardes.