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# domingo, 16 de mayo de 2010 12:47

El Chelsea es campeón universal

Doblete para Ancelotti con la vieja guardia blue, juegan los mismos para definir los de siempre. El equipo ha ganado registros tácticos, la llegada de los nuevos automatismos mejoró la efectividad de un equipo que ha batido registros goleadores a la par que devoraba a los rivales directos.  El único lugar fue la eliminatoria contra el Inter, en el Guisseppe Meazza fueron muy superiores a un Inter que tuvo el mérito de sobrevivir. En la vuelta, sin Cech y con Terry más coles en pleno escándalo fueron víctimas del planteamiento de un Mourinho que dominaba todos los secretos de Stamford  Bridge.

Un enemigo fue la Copa de África. Jugar en navidad perjudicaba a un club que basa su jerarquía en el poder africano. Sobrevivir a Enero y resistir las secuelas de febrero cuando se esperaba el tirón del United fue básico para hacer el doblete. Hoy tocaba rematar la faena, palos en el primer tiempo, superioridad en el segundo con sólo una torpeza, la de Belleti en el penalti. El Porstmouth se despide de la élite por un tiempo, un ejemplo que demuestra que la Premier también tiene sus quiebras

Cech es indiscutible, no hay otro portero que llegue tan lejos en la estirada. Con Buffon representan la élite del portero de casi dos metros. Su juego directo con Drogba es el inicio de todo. Es la clave para jugar siempre en campo contrario y no perder el sitio defensivo. Atrás, la línea de cuatro de siempre con problemas inesperados. Bosingwa no estuvo, Ashley Cole estuve de baja más de lo conveniente y Terry estuvo una buena parte del año en el disparadero.  Alex tuvo su protagonismo, Ivanovic  como es habitual terminó jugando más que nadie.

La baja de Essien fue una más, parecía definitiva pero el instinto pudo más y los de Ancelotti no perdieron ni un segundo en lamentar.  Ballack, Obi Mikel y Lampard fueron ajustando su fútbol y sus posiciones, lejos de estorbarse volvieron  fueron capaces de encontrar su espacio dentro de las pautas colectivas. La motivación es un sello que distingue a un grupo que no pierde el tren, les queda la Champions,  el fin último de un Abramovich que lejos de poner capital ha demostrado una fidelidad intachable, lejos de dudar siempre ha puesto buena cara en las peores tardes.   

Su objetivo es la cuarta plaza, el acceso a la previa de la Champions significaría el primer paso para volver a la élite. Compiten contra el Manchester City y el eterno Liverpool. Tiene un calendario complejo, son los que dictarán sentencia en la  Premier. White Hart Lane espera al Chelsea, el siguiente será en Old Trafford.

Vienen de ganar a los gunners. Los de Wenger venían desde atrás cuando estaban descartados pero la eliminatoria contra el Barça y una plaga de lesiones en los jugadores referentes les han dejado una vez más a la expectativa del error de los que mandan, Chelsea y Manchester United. 

Por cierto del partido contra el Arsenal os pongo esta perla de Danny Rose. Así la empalma desde casi 40 metros.

Reducir la lucha a estos significa marcar las claves del título. El City puede convertirse en el  gran aliado del Chelsea de Ancelotti. En unas horas se juega el derby de Manchester. Otra oportunidad del Apache para hundir a un United que nota como estar cerca nunca es suficiente si no llegas al sprint final en plenitud.  Han bastado un par de semanas para quedar descabalgados de los títulos. En la Premier han pasado de máximos favoritos a  ir un paso por detrás del Chelsea  y con la amenaza de un Arsenal que serán los siguientes en jugar contra los skyblues de Mancini. 

El Chelsea ha dado el golpe. Le saca cuatro el United  y seis al Arsenal con doce por jugar. Ganar a los Spurs permite gestionar el tablero, la presión es relativa ya que el empate es un resultado que no se pueden permitir ni United ni Arsenal. La Premier no tiene equipos en la Champions, algún necio entiende que por ello son peores, pero basta con ver el recorrido del Fulham y Liverpool en la Europa League y la manera en la que cayeron sus equipos en la máxima competición continental para darse cuenta de que la Premier siempre será diferente.

En el Liverpool confusión. Lesiones, traidores y un entrenador que lucha por optimizar un equipo que no ha tenido tranquilidad ni suerte en los detalles. Tienen la Europa League a tiro, no será sencillo aunque la cuarta plaza es obligada. Sea como fuere, la temporada puede significar el adiós del proyecto Benítez.  

El Mundial está a la vista, la temporada de clubes se acaba, el éxito o el fracaso depende de un detalle que marcará el juicio popular y el futuro de unos cuantos.  El fútbol es peculiar, los resultados marcan los balances, los fichajes y los despidos, un resultado condiciona todo lo planificado con anterioridad.  En un deporte donde el tiempo no existe,  sólo los que tienen criterio y una toma de decisiones lógica sobreviven al paso de los partidos y las competiciones.

En la liga inglesa
En la Premier quedan tres jornadas. Descartado el Arsenal tras perder los dos últimos partidos contra Tottenham y  Wigan, el título es cosa de dos. En unas horas, el Manchester United jugará contra el juez de la liga, el Tottenham. Los Spurs pelean por la cuarta plaza,  su objetivo es la Champions y lejos de perder el ritmo por un calendario terrorífico ha ganado al Arsenal y Chelsea  para dar un golpe de autoridad. En unas horas juega en Old Trafford, el Tottenham  sueña con ganar a los de Sir Alex Ferguson para hacer un histórico nueve de nueve contra todos los que juegan por el título.

Wenger dice que sólo Real Madrid y Barça son competitivos en nuestra liga. No lo dice para que le escuchemos, es un mensaje a Cesc Fábregas, sabe que el capitán de los gunners tiene la mirada puesta en nuestra liga.  Lejos de las palabras de Wenger, podemos decir que la liga es un mano a mano que eleva el fútbol a un debate nacional. Modelos enfrentados, liga  con tendencia a cien puntos, el subcampeón sería ganador en cualquier otro momento de la historia. 

El derby le fue mal a los de Guardiola, otra alineación con tendencia defensiva y ausencia de llegada a la portería contraria. En el Bernabéu, un tiro y un gol en el primer tiempo. Todo consecuencia de la dupla Xavi – Messi. En Cornellá no existió Messi y  Kameni , guardameta del Español, fue un mero espectador.  El Madrid sigue su ritmo, gana sin fútbol,  ningún pase de más ya que el objetivo es finalizar hasta conseguir gol.

El Calcio
En Italia sólo puede haber sorpresa. El Inter tenía la Serie A ganada en febrero.  No tenía rival, el AC Milan era muy inferior y a la Roma de Ranieri nadie la esperaba.  Como en la Premier, el título no será de tres sino de dos. Mediaset, propiedad de Berlusconi, anunció el cese de Leonardo el viernes. La filtración no podría carecer de fundamento. El campeonato estaba en juego pero el Milan seguía marcado por la confusión.  Perdieron contra la Sampdoria y ya pueden decir adiós al título. Será un mano a mano entre Inter y Roma

El Inter ganó a la Juve  con golazo de Maicon más uno de Eto’o en el descuento, van por detrás y pagan muy caro su única atención en la Champions. Empezaron a soñar con el título en la mano y una eliminatoria contra el Chelsea por ganar. Pasaron contra el equipo de Abramovich, espera el Barça y todos temen que el Inter lamente los partidos tirados en nombre de la Champions. Manda la Roma, tiene mentalidad, empezaron perdiendo el derby romano pero Vucinic le dio la vuelta a balón parado en la segunda mitad.

La liga holandesa
En Holanda queda una jornada. Twente tiene un punto de ventaja sobre el Ajax.  Ambos ganaron bien el pasado fin de semana. El PSV hace muchas jornadas que esta fuera y el Ajax viene desde atrás. Se queda sin partidos y puede que el mejor equipo se quede sin título. Está fuerte, golean con facilidad y practican un fútbol atractivo lleno de buenos jugadores.  Cuentan con Luís Suárez y una legión de escuderos de buen nivel.  La próxima temporada tendrán que demostrar su nivel en la Champions aunque en verano sus mejores jugadores estarán en el punto de mira de los grandes.  En la última jornada veremos si ocurre lo inesperado. Lo normal es que el Twente sea campeón pero  la Eredivise se les está haciendo larga, el equipo cada partido es más resultadista y las individualidades son las que acaban ganando los partidos. 

La liga francesa
En Francia nadie quería ganar. Una competición marcada por el error. Hubo un tiempo en el que la igualdad era absoluta y sumar de tres en tres era la obligación para quien quisiera el título. Fue el Olympique de Marsella, el tercero de la fila, un club castigado por la maldición Tapie, y es que tras ganar la Champions y ser condenado por la compra del partidos el equipo nunca más volvió a ganar un título. Es su oportunidad para volver. Le saca cinco puntos al Auxerre, y quedan quince por jugar.  Los grandes, Lyon y Girondins, les ocurrió lo mismo que al Inter, se olvidaron la de competición por vivir con la mente puesta en la Champions. Son los dos mejores equipos pero no van a ganar la Ligue 1.

La Bundesliga
Nos falta el Bayern, y el mediático Van Gaal. La Bundesliga tiene  un favorito, el Bayern. Juegan mejor fuera que en casa, les gusta la contra y  tienen calidad para terminar ganando la competición tras un arranque para olvidar.  En noviembre, Van Gaal estaba cerca de la destitución. No existía fluidez ni idea colectiva, el equipo era la suma de individualidades pero  los que marcaban las diferencias estaban casi siempre lesionados. 

Su gran rival era el Leverkusen, otro que acusó el transcurrir de los partidos. Sólo el Schalke puede provocar la sorpresa. Juegan poco al fútbol, tiran de fútbol directo y estrategia, la portería a cero y las victorias al límite. El Schalke ya conoce la experiencia de ser campeón aunque el rival esta entrenador por Van Gaal, un entrenador que está muerto en noviembre para triunfar en mayo. 

# jueves, 18 de marzo de 2010 8:56

La historia económica del Manchester United

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Goldman Sachs, banco estadounidense de inversión,  vive dividido. La guerra  por el control del Manchester United nace en una entidad bancaria que a día de hoy se estructura en dos bandos. Por un lado, el departamento de banca corporativa de Goldman está ayudando a refinanciar la deuda del Manchester y de sus actuales dueños. En el otro lado del cuadrilátero, el economista jefe de la entidad, lidera a un grupo de empresarios de la City, que dicen contar con el respaldo de Sir Alex Ferguson, con el fin último de comprar el United para que los Glazer pasen a ser un mal recuerdo del pasado.

La guerra no ha hecho más que empezar. La masa social no quiere a los americanos, los Glazer son sospechosos. Culpables por mayoría. Este conflicto de intereses ha sido otro detalle más para desquiciar a los propietarios del Manchester United, Malcolm Glazer y familia. Los americanos han amenazado con cortar su relación con Goldman Sachs si el banco no disuade a Jim O´Neill, su economista por excelencia.

Fractura social
Los motivos de O’Neill no son ni la notoriedad ni el populismo. La fractura social es una realidad y O´Neill  es un apasionado de los Red Devils. Quiere comprar el club con un fondo de inversión con capital de los autodenominados Red Knights, ‘caballeros rojos’, un grupo de notables del distrito financiero de Londres. Son más de 70 personas, unos son del United, otros confían en un ‘gurú’ como Jim O´Neill. Se habla de que preparan una oferta de compra por valor de 1.100 millones de euros. 

Los Red Knights han puesto el proyecto en manos de la firma de relaciones públicas Finsbury, la mejor para ayudarles a venderlo. Una de sus ideas que están barajando es ofrecer acciones a los aficionados ya que ellos representan el sentimiento y la lucha diaria. Son capaces de amar a su club y odian a los americanos. Saben elegir los momentos, en un partido hay tiempo para todo. El magnate americano pagó 800 millones de libras en 2005 por el Manchester, deuda que cargó sobre el balance del equipo de Old Trafford.

El mes pasado, el Manchester realizó una colocación de bonos por 500 millones de libras para refinanciar parte de su deuda. Entre los bancos asesores de esa operación figuró Goldman, junto a JPMorgan, Bank of America Merrill Lynch, Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland y KKR. En esa emisión comenzó a aflorar la voz discordante de O´Neill. Mientras Goldman cobraba comisiones por vender bonos, su economista jefe calificó de “insostenible” el excesivo endeudamiento del Manchester United y dijo que no compraría títulos del club.

La táctica de los Glazer
Los Glazer están enrocados. No venden, parecen vivir en una burbuja. La presión popular es estéril hasta el momento. Su participación en el Manchester United es innegociable. El  grupo liderado por Jim O´Neill, sueña con devolver el United al escenario donde era ejemplo y tradición. Jim no está dispuesto a realizar una propuesta exuberante para doblegar la resistencia de la familia estadounidense. Han ganado demasiado. En un comunicado, los Red Knights aseguran que “los potenciales inversores sólo pondrán dinero si la oferta se realiza a un precio razonable”. Dicen que Sir Alex Ferguson les apoya.
A cierre de ejercicio, el United anunció unos beneficios de 54 millones de euros en el ejercicio de 2009. Cifras ficticias, el extraordinario beneficio es reflejo de un ingreso extraordinario, los 96 millones de euros que el Real Madrid pagó por Cristiano Ronaldo, el traspaso más caro de la historia del fútbol. En el ejercicio ordinario las cuentas dejaron 46 millones de euros de pérdida que son los asignados al servicio de la deuda del club, estimada en más de 785 millones de euros. En el ejercicio anterior, el United perdió 24 millones de euros en un año de títulos y gloria. Esos números encontraron en el alto coste en primas por títulos la tapadera. 

La vuelta a los beneficios es objetivo preferente. El United, junto con Madrid y Barça, es la marca más universal.  En el ejercicio 2009  se registró un  incremento del 8,7 por ciento en la facturación, superando los 300 millones de euros. Los ingresos por venta de derechos televisivos ascendieron un 10 por ciento, y la venta de entradas dejó más de 112 millones, un 6,7 por ciento más que en 2008.
Cuando Malcolm Glazer se hizo con el poder del club, en 2005, prometió solemnemente que no especularía financieramente con el United y, también, se comprometió a no sacar dinero de sus arcas como compensación de ninguna clase de gestión. Sus dos hijos, Joel y Avram, los ejecutivos al frente de la entidad, tienen una visión radicalmente diferente y no han dudado en aumentar su fortuna a cuenta de los números del club. No contentos con ello, los Glazer tomaron ‘prestados’ otros diez millones, trasladando dicho importe a los intereses que genera la deuda total del Manchester United.   
 
Si para aminorar la deuda del club se vendiera el estadio, los Glazer podrían asegurarse 330 millones de euros procedentes de la venta del suelo, una cifra que reduciría a la mitad su astronómica deuda. Pero entonces surgiría el problema de que el nuevo dueño del Old Trafford, probablemente querría unos rendimientos como alquiler, lo que significa que el United tendría que desembolsar unos 15 millones euros anuales, cifra que se sumaría a los intereses de la deuda. Otra opción barajada por la directiva del United es la de vender el estadio de entrenamiento de Carrington.

El equipo no deja de ganar, en lo deportivo marca diferencias en estilo y resultados sobre sus iguales. En el área de negocio, es el club referencia en Asia, siendo sus partidos los que baten records de  share en prime time. En lo social, la fractura es total. No a los americanos, Old Trafford no tiene dudas. 

Aspiraban al liderato, la derrota contra el Nuremberg les arrastró a la tercera posición. Parecían tocados. Llegaba el Hamburgo, un equipo con calidad. Supieron jugar el partido. Tres puntos más, la crisis por  perder la imbatibilidad estaba superada.  A la lucha por la ensaladera se suma el Schalke 04, el viernes ganaron al Sttutgart, el rival del Barça. Manda el Bayern, los bávaros lentos y torpes, con resaca europea, encontraron en Robben la inspiración para ganar y seguir mandando. La lucha enconada, el Bayer Leverkusen no pierde ritmo. presume de ser el último invicto del fútbol europeo. El Partizán sigue sin perder en la Superliga serbia pero no deja de ser una liga menor. 

Cayó el Barça, antes lo había hecho el Twente contra el Ajax, hace unos días el PSV perdió tras 25 jornadas. En las grandes ligas no había un equipo más sólido y regular que el equipo que entrena un histórico, Jupp Heinckes. La alineación es indiscutible, Heinckes nunca fue amigo de rotaciones y sorpresivos cambios de fichas. Los jugadores salieron sin la determinación habitual, los de Leverkusen son un martillo, un equipo sin muchos alardes, ni juego de cara a la galería; su calidad está en la practicidad y el estilo.

Juegan un 1-4-4-2, arriba en la punta, doble delantero centro. El fútbol entre líneas no es para ellos, se les pide movimientos de área, juego directo y  desmarque en los centros laterales. La competencia interna es una de las claves, arriba son tres pero sólo juegan dos. La dupla de los últimos años, Kiesling más Helmes, tuvo que sacar las garras para resistir la llegada de Eren Derdiyok. Patrick Helmes, que es la tercera opción, amenaza con volver.

La promesa es Toni Kroos, la gran esperanza del fútbol alemán. La joya. Tiene recorrido y calidad, volverá al Bayern de Van Gaal pero en el  Leverkusen ha encontrado la madurez y el equilibrio para ser uno de esos llamados a ser grandes.  El fútbol lo pone él, representa el salto de calidad del equipo. Hasta su llegada, el fútbol era para Tranquilo Barnetta, haciendo la diagonal, capaz de jugar por dentro y por fuera; era el mediapunta escondido en la posición de interior.

El crack, Renato Augusto. Hace múltiples tareas, casi nunca se equivoca. Su fútbol rompe tópicos, es la excepción que confirma la regla de que quien mucho abarca poco aprieta. Representa la diferencia. Ha vuelto al equipo, si tiene salud es indiscutible. Podría jugar en cualquier equipo, representa la regularidad y la disciplina dentro de una calidad más que notable.

El sostén es Vidal, el chileno. Tiene juego posicional y primer toque bueno. Es un guerrillero, sabe de táctica, razón por la que es el hijo predilecto de Bielsa. En defensa, cuatro en zona. La llegada de Hyppia les ha dado empaque, manda y ordena, es complejo ver al Leverkusen fuera de lugar. El finlandés es alumno aventajado de Benítez. Domina la táctica, limitado en lo físico pero capaz de optimizar a sus compañeros. Como pareja, Friedrich, central internacional, altura y juego aéreo, de la escuela germana, un nivel inferior al madridista Metzelder. En los carriles, Gonzalo Castro, producto de la cantera de Leverkusen, internacional alemán con acento español y calidad técnica suficiente. En la izquierda, el checo Kadlec, recorrido basto, otro jugador de equipo, uno más.  El Leverkusen es eso, juego colectivo y solidez, un equipo que no enamora pero que siempre compite.

Cesc No hay margen para el error. Se juega la Champions, palabras mayores, el fallo no está permitido. La Fiore y el Oporto sueñan con el pase, tienen fútbol y argumentos, más los segundos que los primeros. Los portugueses de Jesualdo Ferreira  siempre compiten, si el fútbol es una batalla, los de Ferreira son capaces de combatir sin perder la calidad.

Los 'Gunners' han superado su caída en la Premier. En tres semanas lo perdieron todo, la lucha parecía cerrada entre Manchester y Chelsea, lo habitual en los dos últimos años, pero tras ganar al Liverpool, el Arsenal se postuló de nuevo como la alternativa, United y Chelsea se dejaron puntos y los gunners vuelven a soñar con el título.

Así las cosas, no hay descanso. Bendtner, errático contra el Burnley, será importante. Su duelo con Bruno Alves será épico si se llega a falta de un gol a los últimos minutos. Se marcarán en defensa y en ataque, serán los protagonistas en el balón parado, uno de las maneras que tendrá el Oporto de pasar a cuartos. Las segundas opciones son Rolando y Radamel Falcao. En el Arsenal las faltas las bota Cesc, Vermaelen es la primera opción, la segunda Gallas. El partido en la estrategia está igualado. Un error o una virtud dará ventaja a uno de los dos.

En el juego, el Arsenal necesita el balón, el Oporto la contra. El partido será intenso. Cesc baja determinante, es el momento de Nasri. Es el lugarteniente, la alineación o no de Fábregas  marcará el fútbol de los gunners; sin él, los de Wenger no tienen ritmo. No está dicha la última palabra.  Favoritos los gunners, ese gol en Dragao vale lo suyo.

Jesualdo Ferreira, un viejo zorro, sabe jugar a ganador. Se espera un Oporto valiente,  con un hilo ganador, la banda diestra; en la ida, Silvestre Varela volvió loco a Clichy. Ahí pueden sobrecargar con Hulk, falto de ritmo en la ida. La opción del Cebolla Rodríguez es una variante adecuada. 

Banda derecha del Oporto, estrategia, posesión  y contraataque. La eliminatoria está ahí, el partido es grande. Sin Cesc tendremos menos fútbol pero mayor verticalidad, el partido se resolverá a la carrera, sólo Nasri puede darle pausa. La baja de Cesc deja la eliminatoria muy abierta. Vencer al Porto no será sencillo, Wenger lo sabe. 

# domingo, 28 de febrero de 2010 20:42

La leyenda del Manchester United


Victoria en la Carling Cup, una más para Sir Alex Ferguson, un ganador empedernido, un cabezota insoportable. El entorno no existe en el escocés, la presión es él mismo.  Entrena poco, asiste menos, busca marcar diferencias en la toma de decisiones, es un líder omnipotente, tiene el control. Ir contra él es jugar a perdedor, exprime al jugador, lo agota. Muchos han huido del escocés como en su día Laudrup huyó de Cruyff, años más tarde, todos reconocen que no ha habido otro como Sir Alex Ferguson.

El United siempre está en la lucha por los títulos. Sir Alex Ferguson es sinónimo de éxito, el mérito no es ganar sino estar siempre en la disputa. Premier, FA Cup, Carling y Champions. El United nunca se ha convertido en el equipo referencia de competitividad del fútbol. 

Alguno recordará la noche del Leeds, o cualquier otro día para olvidar, la mentalidad del grupo es ir partido a partido, las competiciones no se clasifican sino que se disputan, las rotaciones forman parte de la dinámica de grupo, vestir la camiseta de los Reds Devils es un ejercicio de responsabilidad. No está permitido elegir los partidos, el United simboliza lo que es el fútbol moderno.

Las virtudes
Pocos equipos, más bien ninguno, tienen ese sentido del ritmo. Pueden tener mejores o peores futbolistas, estar más cerca o más lejos del éxito final pero nunca verán a un equipo de Ferguson que no encuentre en cada competición su sentido. En unas mete a los jóvenes para foguearse, en otras cambia la responsabilidad para dársela a los que hacen el trabajo oscuro, y en las últimas juega con el equipo ideal. En unas busca mandar desde el inicio y en otras juega a dejar la portería a cero fuera de casa para finiquitar en el Teatro de los Sueños.

Ferguson elige un plan, casi siempre es perfecto, podrán ganar o perder pero el United siempre ficha pensando en ganar todas las competiciones. Una quimera, algo que sólo ha conseguido el Barça de Guardiola, un sueño que Ferguson persigue desde hace muchos años.  Es innovador en este sentido,  las rotaciones siempre han sido una manera de competir por todo, el fin último nunca fue descansar o tener banquillo ante una tempestad de lesiones,  el objetivo es tener a los jugadores adecuados para cada competición.

Un avanzado en su especie
Es la lectura moderna del fútbol, algo que muchos no comprenden.  Los clubes viven de sus ingresos, convertir cada partido en un desafío es algo básico para generar negocio, despreciar competiciones es de torpes. 

Elegir partidos es poco profesional, un engaño, el plantel tiene un calendario  y debería dar siempre la misma respuesta defendiendo unos colores.  Unos días será una exhibición de talento, otros una manifestación de torpeza pero la determinación es incuestionable, competir es una máxima, nadie lo hace como el United, por eso, los títulos caen como fruta madura.

El cansancio, la dosificación, tirar unas competiciones para ser más fuertes en otras, finiquitar el partido en el minuto veinte para provocar el bostezo no son más que tópicos que confunden, situaciones que lo único que hacen es convertir el fútbol en un espectáculo mediocre, aburrido, en ocasiones es un castigo,  todos deberían aprender del United, la mentalidad Ferguson es una bendición.
 

# martes, 09 de febrero de 2010 11:01

Fútbol Premier, lucha y pasión


Ritmo frenético,  ida y vuelta, disputa e intensidad, error no forzado para cambiar el juego a otro sector. El físico es básico, llegar al agotamiento es sencillo si  no estás adaptado. Juegan  a otra velocidad, ni mejor ni peor que aquí, pero esa velocidad marca diferencias si hay calidad para hacer menos errores que aquellos que juegan andando. Es tan sencillo como racional, la Premier ha crecido en lo táctico, no ha perdido sus señas de identidad y el dinero ha traído calidad diferencial y bonanza para los jugadores ingleses que ganan una millonada por el  proteccionismo y los cupos.

En unas horas los gunners acaban su “big four” con el Liverpool.  Soñaban con el título, todos menos uno, Arshavín. El ruso, realista y directo, dice en voz alta lo que piensa, son demasiado pequeños, les falta un killer y sus posibilidades de ganar la Premier, remotas. En caso de derrota contra los ‘reds’, la tercera plaza será una oportunidad para muchos. Ir directo a la Champions, sin previa, es una garantía para disponer de recursos para fichar.

United, Chelsea y Manchester City, este último en la Carling, hicieron del Arsenal un equipo imperfecto donde la ausencia de Van Persie es una losa que pesa demasiado y la venta de Adebayor ha dejado un inmenso vacío posicional para los partidos donde aguantarla en campo contrario se convierte en un desafío.

El Liverpool es todo lo contrario. Llevan sin perder desde el 19 de diciembre en la Premier, esta racha le ha servido para posicionarse. Sobreponerse a la dificultad es de héroes, pocos nombres, muchas lesiones y carencia jugadores desequilibrantes hacen que ganar partidos sea complejo ante rivales de repliegue intensivo y contraataque. 

Una vez definida la competición, las posiciones parecen reducirse a los duelos entre pares semejantes. El título será para Manchester United o Chelsea, por orden inverso me atrevería a decir.  Lejos de hacer este pronóstico bajo el acaloramiento de su último partido, prefiero tirar de las buenas sensaciones que dejan, saben a lo que juegan, lo hacen de memoria, la jerarquía es aceptada y la rotación asumida.  Cada uno sabe su rol, no pierden el tiempo en luchas internas que sólo hacen restar.

Por la tercera posición, Arsenal o Liverpool. Todo depende del partido que nos espera en el Emirates. Si  ganan los de Wenger quedarán en un oasis, el cuarto estará a un mundo y el título lejos aunque no demasiado. Dedicarse a la  Champions, seguir jugando en la Premier puede ser el plan.

De ganar el Liverpool, todo cambia para la cuarta plaza. Si fallan los de Benítez será para un equipo de buena racha en el último tercio. Ese parecía el City de Mancini pero se desplomó. Todo rehacerse, seguir creyendo que jugar la Champions no es un sueño sino una obligación en función de lo invertido. El Aston Villa y el Tottenham, son los otros dos. Con un Liverpool ganador en el Emirates, la cuarta plaza no será para el que menos falle sino para el que más gane. Parecido pero diferente matiz.    

El Birmingham ha perdido el paso, el Everton lucha por remontar posiciones; su arranque fue horrible, juega bien contra los grandes y se evade contra los chicos. Es el virus de Liverpool, ya sea en Godison como en  Anfield, los equipos sufren contra equipos que juegan a destruir, una pesadilla para los de Moynes que tienen nombres, calidad y ancho de banda para hacer un gran equipo. Les faltan detalles, los intangibles como tener un par de números uno, mejor organización y mayor ambición. Van hacia arriba pero la Champions es una quimera. Demasiados los que tienen que fallar. 

A partir de aquí llega la cara más oscura de la Premier, equipos de otro nivel y modestas posibilidades. Luchan por evitar el descenso, nunca bajan los favoritos, siempre hay unos de esos históricos que se despistan. Este año el West Ham, todo indica que tiene que salir pero eso mismo decía el Newcastle o el Nottingham.

Marcos López

# sábado, 06 de febrero de 2010 20:20

Bayern Munich, el rodillo

Juegan sencillo, destilan solidez y ganan con  una solvencia exagerada. La Bundesliga  llena estadios, difícil encontrar una butaca para ver fútbol de élite; señal de crecimiento. El carácter competitivo y el libre mercado de brasileños son alguna de las claves.  El Bayern vuelve a ser el protagonista, tienen mano dura en el vestuario, y jugadores desequilibrantes en el terreno de juego. Esa fórmula siempre les ha ido bien. Hitfield versus Van Gaal, Ribery, Robben, Van Bommel, Klose y Mario Gómez buscan ser sinónimos de Mathaus, Scholl, Effeberg y Elber. 

En poco menos de un mes se entrará en el último tercio de la competición, dos equipos luchan por el título, el veloz Bayern Munich es el favorito. La adaptación a Van Gaal es cosa del pasado,  los automatismos parecen asimilados y sólo falta la llegada de Ribery para darle una vuelta de tuerca a un equipo que da sensaciones de rodillo. El gran ausente es Tymoschuk, el mediocentro ucraniano que llegaba para ser jerarquía y autoridad no es más que un suplente de renombre. Ha entrado en la rotación, de ser indiscutible ha pasado a ser un cambio en los últimos minutos con el partido resuelto. Y nos queda Olic, ex del Hamburgo, un zurdo tozudo y directo, su alineación condiciona la posición de Müller. Si juega Olic, Müller pasa a la banda, es el plan cuando Ribery está ausente, el plan habitual ya que Scarface ha jugado más bien poco. Van Gaal exige, la selección natural cae por su propio peso.  La actitud es lo primero, todos los que demuestran hambre de victoria e instinto de superación son indiscutibles para un Van Gaal en continua lucha por los futbolistas denominados supervivientes. Luca Toni hizo las maletas, Klose  hace las veces de primer cambio en la punta de ataque.


La ‘otra’ banda derecha


Robben es el crack, hace y deshace, es el crack del equipo. Juega de Messi, hace la diagonal interior, y no tiene dudas en irse por fuera y emplear su diestra en el último pase. Participa mucho, se lesiona menos de lo habitual y sus compañeros le buscan para que marque diferencias. Cada gol lo celebra con Van Gaal aunque todo acaba en tragedia. Un día, Robben se recorre todo el campo para arrollar a un Van Gaal que termina con sus huesos en el banquillo. Otro día, tras marcar de falta directa, Robben destroza la uña del mister con un pisotón. Parafraseando a Guardiola, ‘no hay feeling’.


Pura ironía, Robben tiene en Van Gaal un punto de apoyo para ser el jugador franquicia. Por detrás, Lahm, un carrilero que ha abandonado la izquierda para ser el escudero de Robben. Compiten con Alves y Messi, repiten automatismos, dibujan jugadas similares. Guardiola y Van Gaal son de la misma escuela, y sus  pupilos son buenos, muy buenos.  No hay mejores bandas derechas en Europa.

Müller, el llegador

En la presión manejan un 1-4-4-2. El segundo delantero en la presión es Müller, el jugador revelación de la Bundesliga esta temporada, se junta con Mario Gómez para presionar la salida de los centrales. En ataque retrasa su posición, se viene a segunda línea para ganar metros y visión de la jugada. Vive de ocupar el espacio que deja el punta. 


El Bayern marca diferencias por fuera, finaliza por dentro, los roles parecen asumidos y los perfiles no admiten dudas. Llega el último tercio de la competición, el objetivo es dar caza al Bayer Leverkusen, un equipo sólido e implacable, líder hasta el momento. Hoy, el Bayern no ha tenido piedad del Wolfsburgo. Ha sido un juguete roto a manos de un equipo que va a más. El Leverkusen se ha dejado dos puntos. La Bundesliga se define, mano a mano entre los dos gallitos. Por detrás  viene el  aéreo Schalke 04, con un equipo que lleva años con similares virtudes y escased de juego. No hay más para competir por el título, tras los tres tenores de  la Bundesliga viene el renacido Borussia Dortmund, el explosivo Hamburgo y el líder Leverkusen.  Llega la  “zona del sabio de Hortaleza”, los  últimos diez partidos lo definen todo. Van Gaal, experto en ligas, quiere la Bundesliga, otra más para el curriculum. Solo el Bayer puede impedirlo.

# jueves, 04 de febrero de 2010 16:27

Chelsea – Arsenal, the match

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Spurs contra gunners, odio eterno, rivalidad extrema.  Es el derby de Londres, no juegan los Spurs, los gunners les robaron el estilo de juego y la jerarquía del ganador.  Han vuelto los Spurs pero el derby de Londres, a día de hoy,  es Chelsea contra Arsenal , dos equipos marcados por un objetivo, ser campeones.

Se juega el domingo, en la hora del fútbol, es el partido de la jornada. La Premier la ganará el que menos falle. El Liverpool, tan lejos, sigue estando cerca después de fallar una y otra vez. En el Arsenal – United nadie esperaba la derrota tan rotunda de los gunners, incontestable. Esa derrota llena de ansiedad a los gunners; de perder en Stanford Bridge, los de Wenger deberían soñar con la proeza.

Contra el Hull todo apuntaba a tres puntos más para el Chelsea. Resultado inesperado, los de Ancelotti se dejaron dos puntos vitales para contrarrestar la amenaza de Rooney. El United viene  fuerte, el Chelsea no baja el ritmo y el Arsenal necesita ganar en Stamford para no quedarse en tierra de nadie.

Drogba ha vuelto con gol.  Falta directa con su sello personal, comba al palo del portero, tablas en el descuento del  primer tiempo para abrir la lata y dejar la segunda mitad para marcar el gol de la victoria. No fue posible, el Hull fue una muralla, el Chelsea dejó síntomas de ansiedad.  Nada irreversible.

La sorpresa será para Wenger, determinar la iniciativa marcará el signo del partido. Tener el balón es facilidad para los gunners, jugar a la contra es el escenario donde el Chelsea se muestra más aplastante.  El balón marcará el planteamiento y la disposición táctica. No se esperan cambios en los sistemas, 1-4-2-3-1 en los gunners y 1-4-4-2 en los blues. La variante del Arsenal y del Chelsea es el 1-4-3-3 aunque los segundos lo disimulan con la posición de Malouda. 

Se espera la vuelta de Obi Mikel al mediocentro. Essien sigue lesionado y tanto Belleti como Deco han cumplido pero no han salido inmaculados a la crítica.  Arriba vuelve la dupla Anelka – Drogba y la duda de Deco o Malouda. Todo indica que jugará el segundo y que eso irá ligado a la titularidad de Zhirkov.  Ayudar en defensa al ruso para que el francés de amplitud en ataque para que el ruso se vaya por dentro,  en ese carril interno que maneja a la perfección el ruso. Llega y se asocia con el ‘9’ en la pared,  finaliza en el lateral del área.
 
Ashley Cole, retirada de carnet, y John Terry, con su lío extraconyugal, centran las noticias. El segundo no renuncia a la capitanía, tiene los días contados. Capello dictará sentencia aunque su caso es motivo de debate en el país. Otro asunto son sus patrocinadores, la sombra de Tiger está presente, lo más importante lo tiene perdido, la vida personal de Terry viene a ejemplarizar que los futbolistas tienen dinero y apariencia pero ninguna de estas cualidades garantiza una vida plena.

Vela como falso ‘9’ o los tres supersónicos arriba, el impacto de Arshavín contra el rígido Branco Ivanovic, el liderazgo de Cesc y el buen momento de Song.  Denilson será clave para marcar el ritmo, si está preciso e intenso, el Chelsea tendrá problemas en el control del ritmo de juego.  El duelo Vermaelen – Drogba será determinante. El primero intentará marcar diferencias en la salida de balón y disimular sus escasos defectos defensivos, unos de ellos el choque, enfrente Drogba ‘the rock’.

En diez días vuelve la Champions, el Chelsea – Arsenal es un anticipo, nos esperan emociones fuertes.

Wenger contra Ferguson, Ancelotti a la expectativa. El United busca la cuarta corona consecutiva, algo que marcará un antes y un después. El Chelsea con Mourinho y los gunners de Wenger fueron los otros campeones de la década.

Se juega en el Emirates, el United llega castigado por un periodo de múltiples bajas y una sobrecarga tremenda repartida entre unos pocos jugadores. Su voracidad competitiva, buscan todos los títulos, su dificultad para abrir la lata y la semifinal contra el City hace del partido una final llena de inconvenientes.

Ambos equipos, Arsenal y Manchester, comparten dificultad. Les cuesta una barbaridad abrir la lata. Una vez conseguido, llega la posesión y el rodillo en los gunners, la contra y la pegada en el United. El United tira de 1-4-4-2, sistema histórico. El traspaso de Cristiano Ronaldo ha significado una vuelta al pasado, el United de hoy recuerda al de Yorke y Cole, con Beckham y Giggs en las bandas y Scholes más Keane en el doble pivote. Cambiando cromos nos encontramos con Carrick y el eterno Scholes aunque Flechter supone el cambio generacional. En derecha Valencia, en izquierda Nani, y arriba Rooney y Berbatov. Semejante estilo, automatismos clonados, el United representa, a día de hoy, el fútbol inglés en estado puro.

El Arsenal, a la espera de un nueve, es un equipo de toque y movilidad, su virtud es el aprovechamiento de los espacios libres. Las posiciones dinámicas, la intensidad y la circulación son detalles básicos para provocar el error y la fatiga del adversario; su espectáculo está en la circulación y el cambio de ritmo con balón. Todo apuntaba al fichaje de un ‘9’. La masa social gunner lo pedía a gritos.

Van Nistelrooy era un perfil muy evidente. El jugador ideal para aumentar la efectividad sin perder criterio ni intensidad. No hubo movimientos, Wenger decidió pasar de largo y dejar en bandeja al Hamburgo el fichaje de Van the Man. Dicen que no necesitan un ‘9’, con la adaptación de Vela o el recurso de Bendtner tienen suficiente. Verdad a medias, todo apunta a que Chamak, el ‘9’ del Girondins, está cerrado para el próximo año. Acaba contrato y será gunner.

Fútbol como colectivo, el registro es semejante pero la genialidad de la individualidad está llevando a unos y a otros a competir y soñar con el éxito. Rooney y Cesc Fábregas como líderes. El inglés es un killer, incontestable de cara a gol. Está sobresaliente, su nivel de autoestima por las nubes. Marca goles con facilidad, hace que su equipo sume puntos sin que nadie sospeche que la adaptación de Berbatov es un misterio por resolver, un problema con el que no contaba Sir Alex Ferguson.

Cesc es el otro referente, su cambio de ritmo marca diferencias. Arrancar y frenar, siempre con balón, mezclar el fútbol es su virtud. Juega a un toque, lo hace a dos, en corto o en largo, conduce y desborda por dentro, llega al espacio. Cesc es el elemento que hace que el fútbol del Arsenal sea vertical e imprevisible.

La derrota les aleja del título, el empate da como ganador absoluto al Chelsea. Buscarán la victoria, el ritmo y la intensidad es su virtud, bajar revoluciones les perjudica, jugar a especular es nocivo para su rendimiento. Con estos parámetros, perdérselo es pecado.  Y la próxima semana, Chelsea - Arsenal.

# jueves, 28 de enero de 2010 16:37

Chelsea, siguiente por favor.

¡Que pase el siguiente!. El Chelsea suma y sigue. El Birmingham no ha sido oposición. De poco le ha servido el cartel de equipo revelación.  Arranque veloz, gol de Malouda. Control de partido y nueva embestida entre el veinte y el treinta. Una, dos, tres ocasiones y gol, golazo de Lampard desde la frontal. Ahí se terminó el partido. Letargo y somnolencia, el control era blue. Apareció Cech, el Birmingham subía revoluciones, sólo sirvió para despertar a la bestia. Lampard hizo el tercero a la contra. El impasible Ancelotti maneja las ausencias y las debilidades con solvencia. Los 'blues' se atascaron en diciembre. Nada cambió.  Su rostro, analítico y sereno, dibuja soluciones sin alterar el orden natural. El dibujo es incuestionable, la pieza clave es Malouda, si no es titular, el sistema es el 1-4-4-2 con rombo interior en la zona ancha; si el francés es de la partida, el sistema pasa a ser un mestizaje entre el 1-4-4-2 asimétrico y el 1-4-3-3.


Llegaba la Copa de África, la posición de mediocentro quedaba desierta, ni Essien ni Obi Mikel, y la necesidad de improvisar.  Errores de planificación o bajas previsibles que no inquietaban lo suficiente para invertir en un suplente habitual hasta el  mes de autos.  Había expectación, el impacto de la Copa África era una baza a favor de los perseguidores, Arsenal y ManU,  para seguir compitiendo contra unos ‘blues’ que arrancaron de manera intratable.


Ballack y Lampard, dos interiores con vocación de llegadores, podrían haber sido los elegidos, jugadores que cumplen en fase defensiva pero que sin área y finalización pierden toda su fuerza. Ninguno de los dos es mediocentro aunque Ballack, tras su liderazgo como ‘10’ en el Bayer Leverkusen, vivió la condena de hacer de mediocentro defensivo en el Bayern de Munich. Ficharon una estrella y se encontraron un resignado que pedía a gritos el fichaje de un Torsten Frings para soltarle las amarras y dejarle volar. Ballack por derecha, Lampard en el costado izquierdo, ellos son los escuderos del mediocentro. 


El elegido fue Iuliano Belletti. El ‘35’ era el hombre cobertura, la decisión se tomó en virtud de potenciar las fortalezas. La dupla Ballack y Lampard  suma goles y rendimiento, autoridad y jerarquía; la integración de Deco ha sido progresiva, la línea de tres por detrás de los dos puntas, Anelka y Drogba, hace del Chelsea el equipo dividido más equilibrado del mundo.  Nunca otros, con semejante propuesta, consiguieron ser inexpugnables atrás e implacables sumando goles y resultados.


Meter a uno, Belletti, y no tocar el resto, es señal de entrenador con personalidad y confianza. Muchas veces vemos como la suma de un par de bajas hacen de la alineación un rompecabezas. El ejemplo contrario lo vimos en Jiménez con ‘su’ Sevilla en el Camp Nou. Hacía escasos tres días, Navas había vuelto loco al francés Abidal, las bajas convertían la alineación en una quimera. Del mal, el menos, pero Jiménez intentó hacer un planteamiento sólido, con variantes y opciones en cada segmento del campo, amén de rotar pensando en la copa del Rey. El resultante fue que Navas, magistral temporada,  no jugó ni un sólo 1x1 con Abidal y que esté, con un par de asistencia, fue el mejor del Barça llegando desde la tercera línea.

La inversa de Jiménez es Ancelotti. No le importa nada quien haga de mediocentro. Lo importante es que los otros diez hagan lo habitual en ellos. Belletti estuvo efectivo en la cobertura, rápido en la transición y no se complicó en la circulación del balón. Cinco al Watford, siete al Sunderland y veinte minutitos contra el histórico Preston North End. Se lesionó en una disputa, entró Malouda y cambio de sistema como suele ser habitual.  Es la variante para desatascar partidos.  Quedaba saber quien sería el mediocentro.  Fue Deco, Ancelloti seguía en sus trece, a la dupla Ballack – Lampard ni tocarla. Contra el Birmingham el portugués se equivocó un par de veces. Salió en conducción, superando líneas con balón, su error fue no ser consciente de la zona del campo donde estaba. Cumplió con creces. 

Belleti lo tenía hecho con el Flamengo, su rol ha cambiado, el Chelsea sigue vivo en tres competiciones y eso le convierte en intransferible. Essien es baja para seis semanas. Otro menos. Obi Mikel sigue en la Copa África con Nigeria. Jugará uno, el que sea, no cambiar al resto es la clave. Ideas claras, soluciones precisas, racionalidad en la toma de decisiones  y personalidad inquebrantable, así se maneja Ancelotti.

# sábado, 23 de enero de 2010 16:34

Robben abruma, vuelve Ribery

El Bayern va a más, su ritmo ganador es frenético, su juego mejora, los recursos aumentan y los roles parecen definidos. Se habían despedido maltratando a sus rivales, meter cuatro o cinco goles era una rutina para los de Van Gaal. Habían resurgido, con el liderato a tiro y el pase a octavos de la Champions en su mano, las dudas sobre el entrenador holandés quedaron en segundo plano.


El retorno de la Bundesliga no era sencillo, Hoffenheim y Werder Bremen esperaban. Prueba de fuego, una oportunidad para demostrar jerarquía. La fuerza del rodillo, la velocidad de la apisonadora y la pegada del equipo de Van Gaal a juicio. Volver al inicio hubiese supuesto reabrir el debate y las dudas, dicen que la virtud está en el término medio, así se ha mostrado el Bayern, fácil contra la juventud ambiciosa del Hoffenheim y solvente contra el Werder Bremen.

La otra lectura es la elección del planteamiento de Thomas Schaaf, entrenador franquicia del Werder.  Todo o nada, poco le importó tener enfrente a Robben  y la expectativa de Ribery. Presión en primera línea,  achique de espacios al límite y concesión del juego a la espalda de cuatro defensas, con Mertesacker y Naldo como centrales,  que se distinguen por su lento arranque y su torpe giro. En ese escenario no hay mejor equipo que el Bayern en la Bundesliga.  El partido perfecto para Robben, así fue.  Hizo y deshizo, el Bayern pudo sentenciar pero evidenció agotamiento, falta de fuerzas en los últimos veinte metros, no era un tema de resistencia sino de explosividad, con menos entrenamiento de carga, con mayor ritmo competitivo y sin la reciente mini pretemporada, el Bayern hubiese devorado a un equipo que nunca contradice a su técnico. Con Schaaf está prohibido esperar atrás, jugar a la contra es ruin y salir con menos de tres delanteros es vulgar. 


El Bayern no cerró el partido, el Werder volvió a la carga, nunca se rinden, siempre compiten. Mandaba el Bayern, volvía "Scarface" Ribery, jugador que será la individualidad que marcará el destino de los bávaros en la Champions, Schaaf dio otro golpe encima de la mesa, Borowski fuera para dar entrada a Rosenberg,  delantero por mediocampista, el Bayern acabó pidiendo la hora. Su atrevimiento es una bendición, el fútbol le debe una; hay personas que nunca cambian, Schaaf es uno de ellos …

# martes, 19 de enero de 2010 16:32

La hegemonía de Manchester

Partido de ida de la Carling Cup; en el horizonte la final de Wembley. Competición de ida y vuelta, con un carácter propio bien distinto al de la FA Cup, la competición de los inmortales, donde sólo puede quedar uno y la suerte les ha sido dispar. Lo tenía sencillo el United, jugaba contra un histórico, el Leeds, venido a menos por las deudas. No hace tanto jugaron las semifinales de la Champions, eran otros tiempos. El United salió con casi todo, los tres cambios de Sir Alex dejaron un once titular para intentar marcar ese gol que llevase al replay. No fue posible. El City visitaba al Boro, descendido la temporada pasada y que en la actualidad vaga por la zona media de la tabla del Championship.  Los skyblues, imbatibles con Mancini,  ganaron con solvencia; aguanieve en el arranque y definición de Benjani.  El United mereció más, el gol no llegó por más que el partido fuera interminable, otro de 100’ entre el descuento de primera y segunda mitad.  Al final será verdad que Ferguson saca el tablón con el ‘until we score’

En la Premier, primera derrota de Mancini contra el Everton. Se acabó la racha, volverán los triunfos, no hay duda, no se espera buen fútbol. con Mancini las flechas y los destinos son miméticos a los de el denostado Mark Hughes. El United viene de ganar, le costó abrir la lata pero victoria fácil tras el pasado empate en la jornada de los aplazamientos.

En la Carling, el United juega con los juveniles, todo lo contrario que el City, metido de lleno en competición tras eliminar a los gunners de Wenger en la ronda anterior.  Ganaron de manera incontestable, los baby gunners no ofrecieron respuesta a un equipo lleno de furia.  No ha pasado lo mismo en la FA Cup, los gunners perdían contra el West Ham;  Wilshere dejaba detalles, Ramsey se imponía en la medular y Fran Mérida  estaba espeso. Eduardo no marcaba diferencias y Vela  estaba muy cómodo en la posición del ‘9’.  Al final, remontada in extremis. En cuatro minutos los gunners volteaban el partido, una demostración más de que los de Wenger  no juegan amistosos; contra el City en la Carling perdieron porque el vestuario de los skyblues estaba lleno de ganadores.


El primer objetivo es meterse en Champions. Son sólidos, no pierden pero tampoco ganan. El rey del empate tiene la cuarta plaza a tiro, a rebufo de los grandes, no demasiado lejos para llevar un primer tercio en crisis. Pasan ronda en la FA Cup; de ganar el partido pendiente se pondrían a 7 puntos del Chelsea, líder  de la competición. En la Carling es el momento de presentar la candidatura para volver a ser el equipo de la ciudad, hace demasiado tiempo que están en segunda fila.

El partido está lleno de incógnitas, por un lado la alineación de Ferguson, no se esperan juveniles tampoco reservas. Vive momentos de gloria, Beckham habla de Ferguson desde el respeto y la admiración, dice que fue el número uno y que nunca debió irse. Cristiano se expresa en semejantes términos. Atrás quedan los tiempos en los que Ferguson estaba anquilosado en el pasado y el Teatro de los Sueños pedía al unísono que entregara la cuchara.  Ha vuelto, manda como nunca, los partidos duran una eternidad y es inmune a la derrota.  El 2009 será el año del Barça, no olviden que el United estuvo muy cerca, demasiado, de ser el ganador universal.

Este año juegan el 1-4-4-2, los tiempos de Rooney como interior diestra han pasado a mejor vida. Macheda, el desatascador, es  fijo en la Carling. A su lado Welbeck aunque no descarten la presencia del bad boy, Rooney; es su año. Por dentro, las rotaciones castigan al equipo, la columna vertebral está mermada. Van der Sar está de baja permanente, su mujer le necesita, el equipo lo acusa, especialmente en la salida de balón.  Las ausencias en defensa pesan como una losa, el equipo sigue ganando pero nada es lo mismo. Evans, proyecto de central referencia,  es el tercer central. Neville, Gary, sigue  dando guerra.  Plantilla larga, columna vertebral tocada; con este escenario el United suma y sigue aunque da indicios de debilidad.


En el otro bando, el Apache,  necesitado de revancha, un ganador que no olvida el rechazo, tampoco su suplencia en la final de la Champions.  Gestionar tanto talento es complejo, hay días que sólo dejan conflictos. Una final de Champions es el día de las estrellas; dejar una en el banquillo es invitarle a firmar el finiquito. Se desconoce la fecha para el retorno de Adebayor. Bellamy de cara, con Tévez de espaldas, dupla de vértigo. Velocidad y carácter. Garreth Barry al mando de las operaciones. Dos jugadores en banda, Wright Phillips y Robinho, queda encajar a Ireland. La plantilla es amplia, tienen posiciones dobladas con una vía de agua, el lateral izquierdo. Buscan líderes, Robinho parece despierto, la llegada de Mancini le ha dado que pensar, el Mundial está en juego.  Weiss, el eslovaco, puede tener opciones en la Carling. Hijo del seleccionador, internacional por méritos propios, este banda derecha es dinámico e impulsivo. Si no juega Robinho, lo hará un Petrov, acaba contrato, que sufre con la derecha como un niño chico cuando no se sabe la lección. Estarán Zabaleta, Micah Richard y Kompany, no parece el momento más oportuno para rotar. Mancini tiene hambre de victoria, dejar escapar el primer derby sería una torpeza.


Se juega en el City of Manchester, es el primer asalto, en juego hay algo más que la final de Wembley.

# viernes, 15 de enero de 2010 16:27

Everton – City, el día antes

La Premier está de vuelta.  La pasada semana hubo parón, el temporal impidió que se jugaran la gran mayoría de partidos, dejando un ganador moral, el Chelsea.  Arsenal y Manchester United no pasaron del empate, se preveía un mes diabólico para los blues y al primer asalto, tienen oportunidad de aumentar en dos puntos la ventaja si ganan el partido pendiente.  La Copa de África les deja tocados, sin mediocentro – Essien y Obi Mikel – y sin potencial arriba – Drogba y Salomon Kalou-,  pero nunca hundidos. Al primer envite, victoria moral sin salir al ruedo. La presión y el acoso de los perseguidores limitada, un mes para resistir, otros lo serán para ganar, así piensa Ancelotti.


El partido de la semana poco tiene que ver con las posiciones altas.  El protagonista es el City, los skyblues de Mancini, un entrenador que llegó a un equipo del que se sospechaba que era ganador. Lo anunciamos antes de la caída de Hughes, un equipo que no pierde, el que menos en la Premier, y empata mucho, es un equipo con potencial ganador. Si a esto le sumas la petrocalidad diferencial, pues no hay otra que decir que el  sustituto de Hughes es un afortunado ya que si tu llegada es paralela al cambio de tendencia, los elogios te harán fuerte.


Los de Mancini llevan cinco partidos sin perder, visitan a los toffees, que suman otros cinco. Patrones parecidos, equipos competitivos, con dificultades para encontrar el resultado y el colectivo pero con grandes dosis de talento y mestizaje en sus filas. Jugadores de sitios diferentes, curtidos en mil batallas, equipos duros, complejos, de esos que nunca puedes decir que los has ganado hasta que llega el final.
Adebayor será duda hasta que quiera. Volver a jugar depende de él, necesita tiempo. La experiencia de la Copa de África le ha dejado huella en lo personal y un desgaste emocional terrible en lo deportivo. Algunos le aconsejan que vuelva a la normalidad cuanto antes, otros que desconecte, Mancini le ha dado libertad.


A falta de Adebayor, el Apache se sale. Jugador ‘on fire’ del planeta.  Diez goles en los últimos siete partidos. No hay otro que haya pasado una navidad tan dulce. Duro fue el comienzo, maravilloso el presente, veremos cual es el futuro de un ganador. El Apache tiene carácter, suma, necesita hacerse un hueco en la Argentina de Maradona. Sueña con la Premier, no está tan lejos, pero también con el Mundial.  Desde que es indiscutible, últimos diez partidos, su rendimiento es incontestable.


El resto son detalles, 1-4-4-2 con un delantero en la ayuda del mediocampo en fase defensiva, estructura zonal con basculación, líneas muy juntas, escaso espacio interior y velocidad en la contra. El Apache, Craig Bellamy y Martín Petrov, que por mucho que sea titular sigue siendo sospechoso rodeado de tanta calidad. Hay más balas, Robinho más Wright Phillips,  y el último refuerzo, Vieira, experiencia y liderazgo para solidificar un equipo de portería a cero.


El Everton, talento y desorden, compite maravillosamente contra los grandes pero cuando le esperan atrás sufre. Pierde más bien contra los de repliegue y contra. El City es grande, es día Everton. Un equipo que no propone sino que contrarresta. Jugadores por detrás de la línea de balón, calidad en el balón parado y  contraataque. Todo ello con jugadores con recorrido y disputa, de esos que son notables en todo como Fellaini y los polifuncionales Lucas Neill y Landon Donovan. Buena dosis de jugadores de equipo. Las ausencias penalizan, están fuera Arteta, Jo y Jaglielka. Cualquier equipo notaría la ausencia de estos tres. La baja del último pesa como una losa  aunque en Goodison Park no sospechan lo desastroso que puede ser Heitinga. De momento, lo hace perfecto, aumenta la leyenda de que el Atlético de Madrid es un expediente X.  El impacto de la Copa de África les toca de lleno, otros dos más, Yobo y Yakubu, están fuera de las opciones de Moyes. Demasiados. 


Esto es lo que queda del Everton, el plan B para  Vaughan, las ausencias le han venido de lujo. Sale siempre unos minutos y alguna vez, como contra el Burnley, provoca el triunfo. No hay mal que por bien no venga. El último de la lista es Bilyaletdinov, zurdo de calidad, acababa contrato en el Lokomotiv y no le quisieron en España a coste cero. Será que no había negocio porque Bilya es buen futbolista. Cinco partidos sin perder, equipos con tendencia al empate que compiten hasta el final.  Se espera partido intenso, partido Premier.

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