
PIN ...UNA DE CAL...
Que me perdonen Carlos Vives y Juanes, pero su compatriota de Barranquilla es la estrella más brillante que ha surgido nunca de Colombia. Shakira, cuyo nombre significa, para los hindúes, "diosa de la luz", es, precisamente, eso: una divinidad y en los dos cielos más suculentos del mercado discográfico, el hispano y el anglosajón. Quizá con la excepción de Gloria Estefan (pero los suyos eran otros tiempos en los que el impacto mediático no era tanto) y de Ricky Martin, Shakira es la artista latina que ha logrado mayor proyección internacional en la historia del pop-rock.
Precisamente, fue con la ayuda de Gloria y de su marido, el productor Emilio Estefan Jr., cómo la colombiana echó mano del idioma de Shakespeare para cantar. Emilio Estefan Jr. ya había colaborado, junto a ella misma, en la producción de sus dos anteriores álbumes, '¿Dónde Están Los Ladrones?' (1998) y 'MTV Unplugged' (2000), y el siguiente, 'Laundry Service' (2001), supuso su debut en inglés y su pasaporte al éxito mundial. De 'Laundry Service' (que contó con una versión en español, 'Servicio De Lavandería') se despacharon alrededor de 13 millones de copias en todo el mundo, de las que más de 3 millones se vendieron sólo en Estados Unidos.
Con un olfato comercial comparable al de Madonna y un control absoluto de su trabajo, Shakira es mucho más que una chica mona con buena voz y mejor movimiento de caderas. No sólo tiene talento y sabe explotarlo, sino que se maneja a la perfección "entre dos tierras", que dirían Héroes Del Silencio, sin abusar de ego y sin olvidar sus raíces. Su público es de lo más heterogéneo y gusta por igual a hombres y a mujeres (aunque puede que por distintos motivos :-) Derrocha energía y sensualidad y posee una personalidad arrolladora... ¿Qué más se le puede pedir?
PON ...Y OTRA DE ARENA...
Colombiana, blanca y te da mucha marcha... ¿De qué estamos hablando? Exacto, lo habéis adivinado a la primera y sin que os dé más pistas. ¡¡Tachán-Tachán!! Shakira Isabel Mebarak Ripoll. Empezó su andadura con cinco añitos de nada con cantos y danzas árabes y luego, para el sopor de muchos, se pasó a la música pop.
No podemos negar que sabe mucho de música, aunque sea sólo porque empezó de muy pequeña en esto de la danza y el canto (ya sabéis lo que se dice, más sabe el diablo por viejo que por diablo). Sin embargo, no ha sabido evolucionar muy bien con el paso de los años.
Me explico: no se sabe por qué extraña razón (seguramente debido a esos bamboleos de caderas y pectorales) le salen unos gorgoritos que al principio de su carrera parecían y todo graciosos pero que, con el paso del tiempo, han degenerado tanto que ya casi no se le entiende lo que canta. Shakira, recuérdame que luego te dé el número de un logopeda estupendo que te va a solucionar ese problemilla al vocalizar.
Porque una cosa es tener 'esilo propio' y otra que ni agudizando el oído se le entienda ya nada. Shakira tuvo los pies descalzos, se preguntó dónde están los ladrones, puso un servicio de lavandería, cantó sin cables y finalmente le dio por tener una fijación oral doble. Por lo menos, gracias al cielo, dice que le aterra el cine y de momento no tendremos que dejar de ir a comer palomitas para no verla.
La palabra 'sobrevaloración' debería tener algún sentido para ella, ya que es uno de los artistas latinos (junto a otros amigos suyos como Alejandro Sanz o Juanes) más sobrevalorados de los últimos años. Es soportable, graciosilla si me permitís, pero de ahí a que la carguen de premios por todos los lados va un abismo.
Además, ahora en su vida privada, nos da otra sorpresa: firmará un contrato prematrimonial con Antonio de la Rúa, su novio, por el que éste renunciará a la fortuna de la cantante. ¿Tan poca fe tienes en el amor, querida Shakira? Quizás nunca debiste cantar aquello de 'No'...
